El niño que atraviesa un cuadro de cáncer terminal llegó a su ciudad en un avión privado este jueves, y el amor de toda una ciudad lo esperaba en la Banda de Río Salí. Griselda, su abuela, nos cuenta su mayor deseo en estos momentos.
León y Piñón.
Después de un día agitado y de garantizar el uso de un avión privado, Lázaro Simón (León), el niño tucumano que sufre un cuadro de cáncer terminal, llegó a la ciudad de La Banda. La familia del niño que estaba internado en el hospital Garrahan generó una polémica tal que llegó el compromiso desde el lado político: el intendente Darío Monteros, su esposa Diputada Gladys Medina y el vicegobernador Osvaldo Jaldo pagaron el traslado privado para que el niño y su familia puedan regresar a su casa natal.
En el lugar, fue recibido por cientos de vecinos y vecinas del Municipio que lo esperaban con ansias en el club Los Leones, a donde cumplió su sueño de conocer a Piñón Fijo.
“La gente lo fue a ver, estábamos todos con la familia acompañando”, le cuenta Walter Risso a eltucumano sobre este emotivo momento en el club Concepción de los Leones.
En conversación con Griselda Margarita Guitán, la abuela, nos cuenta todo sobre la estadía del pequeño en Buenos Aires estos dos años y la esperada vuelta a casa: “vinimos en un avión privado pagado por la Diputada Gladys Medina, el intendente Darío Monteros, y el vicegobernador Osvaldo Jaldo”.
Con respecto al avión sanitario, Margarita explica: “Nos han llamado como tres veces para ultimar detalles, pidiendo estudios, nos aseguraron que nos iban a trasladar pero no nos hablaron para decirnos de manera oficial cuándo se realizaría el traslado. Desde el primer día mi hija se comunicó con Desarrollo Social, y le dijeron “mire mamá, siga, vamos a tramitar el traslado, pero hay que esperar que alguien venga de la agencia de Tucumán para llevar al nene”, mi hija lo veía al nene mal, se desesperó porque me dice ‘si hay que esperar una semana, un mes para que alguien venga desde Tucumán es un montón’”.
“León conoció al imitador de Piñón Fijo, el presidente de este club ya le hizo una rifa hace unos años, cuando recién recibía su diagnóstico, ahora nos prestó el club. Estuvieron varios superhéroes, él quería una guitarra y el intendente se la compró. Muchísima gente esperó en el aeropuerto y en el Club. Vinimos la mamá, León, yo, la abuela, y los dos hermanitos”, confiesa la abuela del niño.
Cuando tenía dos años y medio, el pequeño Lázaro recibió su diagnóstico: cáncer de neuroblastoma de riesgo alto, metástasico de radio 4. Pero la peor de las noticias llegó hace tres meses, cuando le confirmaron a su mamá que el mismo estaba en etapa terminal: “Ahora León está apagado, calladito, tiene mucha morfina, casi no se alimenta. En estos momentos está ahí feliz con su guitarra nueva”.
Consultada sobre algún deseo especial de su nieto, Griselda confiesa: “Les cuento que León sueña con una tele grande porque vendimos las dos chiquitas que teníamos para ir a Buenos Aires, es lo que más pide, lo que quiere es jugar a la Play y una fundación ya se la tramitará, lo que necesitaría es una tele grande así juegue”.
Para colaborar con Lázaro Simón Talamonti (León) y su familia, podés contactarte con su abuela al número 3814416067