Cecilia y su novio zafaron gracias a una señora. Qué pasó y cómo se dieron cuenta de lo que estaba por pasarles.
Domingo tranquilo en Tucumán. Cecilia y su pareja se disponen a salir de su departamento. Abren cada uno sus billeteras. Están vacías. Salen en busca de un cajero. El más cercano está sobre Lamadrid, entre Alberdi y Jujuy. No hay fila, pero hay una señora afuera, algo contrariada. Cuando se disponen a ingresar, les advierte: “No quise meter la tarjeta porque vi algo raro”. El novio de Cecilia se acerca al dispositivo, lo examina, lo palpa. Y, entonces, lo ve.
“Había una señora afuera del cajero y cuando mi novio estaba por entrar le dice que no quiso meter la tarjeta porque veía algo raro ahí, unas luces raras”, describe Cecilia a eltucumano.com, todavía sorprendida y algo aliviada por no haber caído en la trampa. “Había un cartel de una publicidad, mi novio pone el dedo y se cae un cartón pegado con un autoadhesivo y en su interior una tarjeta de memoria, una camarita y dos baterías de celular”, recuerda.
Lo que describe Cecilia es una modalidad de estafa común. Se llama “skimming” y consiste en registrar los datos de acceso a cuentas bancarias a través de cámaras y dispositivos clonadores de bandas magnéticas instalados en los cajeros automáticos.
“Generalmente, el criminal está estacionado con una computadora portátil cerca del cajero”, consigan el sitio especializado en tecnología Infotechnology. Por eso, antes de realizar cualquier operación en un cajero automático, se recomienda tener en cuenta los siguientes consejos:
- Revisar que el cajero no tenga nada sospechoso. No debe haber nada adherido encima de la pantalla.- Chequear que la ranura de ingreso de tarjeta esté firme. Tirarla hacia afuera para comprobar que no haya nada sobrepuesto.
- Palpar el teclado, revisar que no esté sobrepuesto.
- Si la pantalla del cajero acusa “fuera de servicio”, no hacer ni el intento de ingresar la tarjeta.
Otras recomendaciones del Banco Central son:
- Al ingresar la clave, tapar el teclado.
- No aceptar ayuda de terceros.
- Jamás usar el cajero siguiendo instrucciones telefónicas.
- Llevarse todo, hasta el comprobante de operación.
- Modificar periódicamente la clave de acceso.
“Lo publiqué en Facebook porque me pareció importante que la gente lo sepa”, concluye Cecilia, que se salvó de ser una víctima más de los fraudes que están a la orden del día.