Milagros y Benicio

"Me tiene harto, me quiere encajar un hijo": los crudos detalles tras el juicio de Milagros y Benicio

"La única persona de la familia Rejas que me conmovió fue su madre. Es una verdadera madre. Ojalá que él recapacite y hable": Silvia Furque, la abogada de la familia de Milagros y Benicio Avellaneda, en una entrevista sin tapujos sobre este histórico juicio.

25 Sep 2021 - 22:10

Roberto Rejas en Tribunales - Silvia Furque, un día después de la sentencia.

Hace dos días, un fallo histórico sentaba un inesperado precedente en la provincia de Tucumán. Roberto Rejas era condenado por doble homicidio triplemente agravado en el caso de Milagros Avellaneda y su hijo Benicio, quienes faltan de su casa desde el 2016. Cuando nos referimos a lo histórico, tiene que ver, básicamente, con la falta de cuerpos y de ADN hasta el día de hoy.

Silvia Furque, una famosa abogada penalista de Tucumán, tuvo un papel primordial y fundamental en la lucha de estos años pues por esas casualidades de la vida la familia Avellaneda tuvo llegada a ella, que pese a ser una de las letradas más costosas de toda la provincia, tomó el caso con total responsabilidad y compromiso, sin cobrar ni un solo centavo.

En las instalaciones de Tribunales, tras dos días y muchas horas de espera, se les pidió a los presentes que mantuvieran la calma durante el esperado veredicto de los jueces, algo que obligó a la Dra. Furque a mantener la compostura en lo que significa, tal vez, el caso más importante y mediático de su carrera.

“Para mí, este ha sido un caso muy importante desde el primer día porque yo a don Miguel (papá de Milagros y abuelo de Benicio), lo conozco por el club Los Tarcos, por su sencillez, humildad y sus pocas palabras. Mis hijos varones han ido a Los Tarcos y siempre era un ‘dame achilata, dame maní, dame pochoclo’, y yo pasaba los domingos y le pagaba. Es un ícono en Tarcos don Miguel, todos lo quieren mucho. Cuando le pasa esto, vino mi hijo y me dijo ‘mamá quiero que lo ayudés’, y yo le dije ‘no hay problema, estoy a su entera disposición’. Yo sabía que iba a ser un tema difícil y que iba a ser largo, que me iba a llevar muchas horas. Yo sabía lo que venía. Luego hablé con Amalia y me identifiqué como madre, una como madre hace todo por sus  hijos”, le cuenta Silvia a eltucumano.

“Realmente ha sido un expediente titánico y la búsqueda implacable por parte de la doctora Reuter (la fiscal). Estábamos desesperadas en la búsqueda, teníamos la esperanza de que por lo menos el niño esté vivo. No nos imaginábamos como un ser humano haga eso. Imaginemos que en un golpe de ira u odio la haya matado a ella en una discusión. Pero ¿cómo matás a un angelito que está dormido? Por más que yo entiendo de daño colateral y de que hay muertes que deben estar acompañas de otras para quedar encubiertas, no puedo pensar como madre en un monstruo, en alguien que a un bebé durmiendo le pegue un tiro o lo asfixia o lo que se te venga a la cabeza”.

Perdiendo tiempo valioso

Cuando la fiscalía tomó el caso de la desaparición de la mujer de 26 años y su hijo, las huellas para seguir eran escasas, pero buscar los pasos que marcaba la tecnología parecía ser lo más acertado. Por eso, interceptaron los puntos en donde había estado el teléfono de Rejas, en momentos posteriores a su encuentro con su hijo y Avellaneda. Rastreando su cuenta de Google es que se llegó a la zona del cementerio de Cochuchal:

“Todos los fines de semana junto a otra chica que me colaboraba, íbamos a Alderetes solas a unos zanjones, una zona en donde había muchos módulos del Gobierno y no conocíamos a nadie. Yo insistía a la fiscalía con el tema de las aguas servidas por el olor espantoso. Dimos vueltas en el auto, con botas de goma nos metimos. Después descubrimos que ahí está el famoso cementerio de Cochuchal, un cementerio abandonado y casi diabólico, a la vera de la ruta que va al aeropuerto.  odo esto en la primera parte del 2017, pero estábamos siguiendo la cuenta de Google del señor Gómez”.

Fabián Gómez era compañero de trabajo de Roberto Rejas, había adquirido un celular usado de Rejas, pero no había eliminado la cuenta de Gmail. Por eso, esos meses fueron una pérdida de tiempo total.

“Hicimos un allanamiento tras otro y no encontrábamos nada. Las veces que fuimos a ese cementerio a la siesta, a la parte abandonada de atrás... todas las tumbas abiertas, los huesos salidos, como cinco grutas a san la muerte, velas, carteras tiradas. Yo decía ‘bueno, la habrá tirado dentro de estas tumbas’. Con palos y fierros buscábamos ahí, hice allanar inclusive dos tumbas removidas. Pero todo era una pérdida de tiempo, porque era el celular de Gómez el que estábamos siguiendo. Cuando Rejas fue a declarar en una de las ocasiones, dijo que él había estado en Cochuchal pero nunca fue ahí. La novia vino y dijo que no, que era en Burruyacú. Nada que ver, un desastre como desvió todo”.

“Mucho tiempo y recursos humanos perdidos, casi vaciamos los piletones de agua servida. El intendente nos dijo que si lo hacíamos inundábamos Alderetes, y la provincia no tiene sonda submarina para fijarse lo que hay abajo. Hice una participación activa en la búsqueda, a veces al lado de la fiscal y en mi triste cabeza pensaba que iba a encontrar algo. Salíamos a hacer búsquedas cada vez que se activaba el GPS y nada”, se lamenta Silvia.

Demora en el veredicto: "Mientras no te entierre, te seguiré buscando"

Tras muchas horas de espera y un clima social en la puerta de Tribunales que se tornaba insostenible, la abogada nos cuenta que los nervios estaban por el cielo. Sin embargo, la complejidad del fallo y todos los puntos que había que revisar antes de leer la sentencia, explican la demora: “Teníamos mucho miedo porque son tres jueces que tienen que ponerse de acuerdo, entonces nosotros pensábamos que estaban discutiendo eso. Pero parece que eso nunca fue motivo de disputa, escuchando el fallo creo que quedó clarísimo que Rejas es culpable. Estefanía Ávila, en cambio, según los tres no tuvo nada que ver. En la indemnización de la Ley Brisa la argumentaron muy bien también. Luego sigue el tema de cómo hacer para que algún día Amalia tenga una tumba. En su espalda dice 'Hija, mientras no te entierre te seguiré buscando'. Amalia quiere una tumba, quiere un lugar a donde ir y llorar y descargar todo lo que tiene adentro”, argumenta Furque, refiriéndose a esa parte del fallo en donde se declara que la cadena perpetua será una sentencia a revisar si Rejas decide confesar qué hizo con los cuerpos de su expareja y su hijo biológico.

Críticas a la defensa

Revisando la situación de Rejas y la manera en la que se plantó ante este juicio, desdiciendo todas las acusaciones a pesar de las contradicciones, la abogada de Amalia Ojeda tiene su opinión: “Pienso que deben haber tenido en cuenta el porcentaje de posibilidad de condena. Este delito era para todo o nada, no había condena intermedia. Él no estaba sorprendido, llevó una mochila con la ropa. Que Rejas haya dicho que quería buscar a Benicio, tratándolo como su hijo frente a los jueces por primera vez fue la frutilla del postre, porque siempre lo negó. A Amalia se le llenaron los ojos de lágrimas cuando hizo eso. Si la existencia de ese niño fue el móvil de esa persona para cometer el crimen, ¿qué viene a mentir ahora que está preocupado?, si estuvo de fiesta y saliendo como si nada en medio del juicio. No me saco de la mente que Rejas usa inclusive a su nueva pareja por ser una chica solidaria, porque es una persona que busca siempre algo de qué agarrarse, la única persona que lo defendía fervientemente en las redes sociales es ella. Tengo el cuero tan duro a las miradas de la gente, que la mirada desafiante de quienes lo defendían a Rejas no me hace nada, me hace crecer el orgullo”, refuta.

Y si algo no le falta a la mujer que llevó adelante este titánico expediente, es una fuerte personalidad a la hora de decir las cosas: “No les cobré ni un solo peso, lo hice primero por pedido de mis hijos y luego por Amalia. Mis honorarios no es algo que hubieran podido enfrentar. Inclusive, los padres de Milagro quedaron sin cobrar el salario de su hijo Alvarito porque del lado de Rejas han hecho una denuncia de estafa procesal a Amalia, la corte no había ordenado que sigan pagando el sueldo, sino que le paguen lo que ya había trabajado Milagros y solamente pudo cobrar una parte. La cantidad de escritos presentados diciendo que Amalia no era la madre de Milagros, como si de última esto tuviera algo que ver, porque ella la tuvo, la cargó en su vientre, cumplía ese rol de madre, y así fuera una allegada, adoptada, criada o como quieran decirle, yo les dije que esto era irrelevante, que queríamos que nos la devuelvan viva o muerta”.

El veredicto y  la familia del acusado

Llegando el momento de la verdad, las emociones dentro del jurado, afuera en la calle, y en las redes sociales, era intensa: “Me saqué un peso gigante de encima, tenía una angustia horrible, he sentido que mi alma se liberaba. Casi me desplomo y tuve que estar quieta y sin mostrar nada porque tampoco hay que mostrar euforia ante un delito o una condena tan grave. Creo que la única persona que se mostró dolida de la familia Rejas, con mucho dolor y mucha humildad. La madre de Rejas me ha conmovido, la he visto una señora humilde y abatida, destruida por la situación del hijo. No así el padre, la soberbia de ese hombre y también de esas hermanas. La madre de Rejas es una verdadera madre, estoy segura de que ni sabe si el hijo ha sido culpable, ella cree fielmente en la inocencia de ese hijo. Es la única que me ha conmovido, la señora  Hinojosa, no así los demás integrantes de esa familia”, revela, sin tapujos.

“Esa mina me quiere encajar un hijo”

A pesar de que los amigos del acusado estuvieron de acuerdo en algunas coartadas, quizás sus declaraciones sirvieron más de condena que de ayuda: “Todos los amigos de Rejas aseguran que es un buen amigo, pero eso no significa que haya sido una buena pareja. Pero acá había algo que a Rejas le molestaba y que se los dijo a cada uno de sus amigos ‘me molesta esta mina, me molesta esta mujer que por una sola vez me quiere encajar  un hijo’. Rejas y todos los hombres tienen que entender que si se aventuran a estar con una mujer sin protección, ellas pueden quedar embarazadas, y también usando protección. Una sola vez sin cuidarse es suficiente para quedarse embarazada”.

¿Cómo seguir ahora?

A pesar de que muchos aseguran que se ha hecho justicia, lo cierto es que la mamá de Milagros y abuela de Benicio no estará conforme hasta no tener un lugar en donde descargase, de la misma manera que tal vez no acepten el sobreseimiento de Estefanía Ávila: “Lo que sienta Jurisprudencia sería que Rejas se arrepienta y devuelva los huesos, se revisa la condena. Eso no está escrito en ningún lado. Es como el caso de Bety Argañaráz, en donde su hermana pide sus huesos. Quien te dice que en unos días no cacen la sentencia y entreguen los huesos. En ese caso si Amalia está de acuerdo y si fiscalía y defensa acuerdan, se revisa de qué manera se puede hacer. Sobre Estefanía, Amalia va a querer que revisemos esa parte porque hay que ver los fundamentos de la interpretación de las pruebas. Hay pruebas que han desaparecido y ella ha ayudado a desaparecer, como la computadora. Cuando ella declaró dijo que no sabía que computadora era. Y cinco años después de repente recordó que era la computadora de su hermano”, recordó.

“Las antenas le saltan en una zona que cuando vas por la ruta 38 en la parte que se una la ruta con la autopsita por la 321, en donde hay un retorno, pasas una zona de monte y las antenas de Estefanía Ávila y de Rejas durante varios días después de la desaparición de Milagros y Benicio, es una zona en medio del monte que nunca antes ellos habían visitado, y justamente después de googlear como descomponer cadáveres estuvieron allí. Hay un barrio que se llama La Bolsa por ahí, una zona casi perdida. Hay un zanjón ahí que lleva a un desagüe en el Río Salí”, revela Furque sobre la investigación y los detalles que llevaron a tres jurados a condenar al ex guardia cárcel por homicidio triplemente agravado.

No sabemos cómo murió el niño, pero que a Milagros la mató de forma violenta es seguro por la cantidad de sangre en el auto y en el arma. En su auto, en la parte de atrás tiene sangre en el cabezal, el techo, la luneta, los asientos. ¿Cómo hace un chancho para sangrar así? El arma reglamentaria de él, ¿Por qué tiene que tener sangre en la culata? También tiene pólvora. Además, no había ADN por un producto químico tan fuerte que usaron, tan específico, que eso no se usa en los lavaderos de autos jamás. Yo creo que si fuera de su defensa le diría que le conviene bajar diez años o lo que le den, y que diga dónde están los cuerpos. Su familia o amigos deberían aconsejarle lo mismo. Mirá la personalidad del tipo que diez días antes estuvo de fiesta, yo como abogada no podía dormir todo el mes, me acostaba y repetía todas las pruebas en mi cabeza, y el como si nada”, cierra la abogada.

Recordemos que Roberto Rejas y su defensa tendrán un lapso de diez días desde que se lean los fundamentos, antes de que la condena de prisión perpetua quede firme. Si confiesa, la condena será revisada y pueden reducir su pena. La defensa de Amalia Ojeda, no pierde la esperanza de que el arrepentimiento se haga presente y la familia de Milagros y Benicio puedan darle santa sepultura a los dos.

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