Una mañana, Ivana vio algo extraño en su hijo y el tiempo se detuvo. Pero hace poco apareció el profesor Sergio Rodríguez y El Colmenar FC. La historia de un chico de 10 años que preocupa y que también emociona.
Aquiles, rodeado de sus afectos en la escuelita de El Colmenar. Las fotos son gentilezas del profe Rodríguez.
Aquiles Laureano Rasjido nació totalmente sano, sin problemas de salud, hasta que una mañana, cuando Aquiles ya tenía 3 años, su mamá Ivana vio algo extraño en su hijo y el tiempo se detuvo: “Mi hijo había estado internado con varicela cuatro días, pero le dieron el alta. Parecía haberse recuperado hasta que una mañana empezó a mirar para arriba, no tenía conocimiento. Yo lo quería parar, quería que él se pusiera de pie, pero se me caía. Le quería dar su leche y no la quería agarrar. Me decían que mi hijo estaba cansado. Pero no, no era eso”.
“Nadie sabía qué es lo que tenía Aquiles hasta que una doctora lo detectó: sufrió una cerebritis postvaricela, quedó en estado vegetativo durante 20 días, fueron dándole medicamentos y con fisioterapia su recuperación llevó un año. Pero en ese momento, ya con 4 años, le diagnosticaron meningitis. Yo, mientras estaba embarazada de su hermano, me aislé con Aquiles hasta que también se recuperó. Pero los problemas no pararon ahí: Aquiles empezó a tener actitudes como aislarse de los compañeros de la escuela, a manifestar cuadros de nervios, a temblar, a golpearse, a darse contra la pared”.
Ya con 6 años, Aquiles tuvo tres sesiones con una psicóloga, pero nunca fue visto por un psiquiatra: “Desde el GPI (Gabinete Pedagógico Interdisciplinario) me advirtieron: ‘Mamá, hay que empezar a hacerle estudios a su hijo. Los virus que tuvo en el cerebro le están jugando en contra, están atentando contra su vida’. Pero en la escuela no lo ayudan: me lo dejan atrás, va muy quedado, no le dan tarea, no va al mismo nivel de los compañeros. Llega a la casa y no sabemos cómo hacer a veces para entretenerlo. Ahora le compramos unos gallos para entretenerlo, pero lo que a él lo aísla es que muchas veces no tiene confianza con otra persona que no conoce. Si alguien desconocido le hace preguntas, Aquiles por lo general no responde. Y sufre situaciones delicadas: por ejemplo, no puede viajar en colectivo. No le gusta estar encerrado, estar con otras personas, y le empiezan a dar vómitos”.
“Hace dos años que quiero que me den un diagnóstico real de mi hijo, pero no me lo dan: tiene los síntomas de autismo, me lo dijo el GPI de la escuela, pero voy a los hospitales y no encuentro respuestas: por el momento, no dan turnos. Y Aquiles ya tiene 10 años: me gustaría saber qué es lo que le sucede. Es tan fuerte que no puedo sostenerlo. No está medicado y va a llegar un punto en el que va a ser cada vez más difícil”, reconoce Ivana, quien ante este escenario preocupante, desde hace una semana y media, ha encontrado un bálsamo, un respiro, un refugio para su hijo, y ese espacio es sobre el césped de las canchas de El Colmenar FC, donde llegó a conocer al profesor Sergio Rodríguez, quien se acercó a Aquiles y logró que Aquiles lo entendiera, confiara y que se uniera al equipo que el sábado jugó.
“Sí, ahora ha empezado a jugar a la pelota. Pensé que Aquiles no le iba a responder al profesor. Mi hijo está acostumbrado a que yo hable por él. Por eso es que, dentro de todo este escenario que me preocupa, me ha sorprendido lo que está pasando: Aquiles hace todo lo que le dice el profesor Sergio. Juega de 4, es rápido, y lo que vivimos cada vez que va a jugar a la pelota es una emoción completa. Yo lo acompaño siempre: hoy estuvimos en la canchita del puente de la Juan B. Justo, al aire libre. Siento orgullo como mamá, tengo un gran hijo”, se emociona Ivana, y quien habla ahora con eltucumano es un héroe sin capa, el profesor Sergio, simple en sus formas, firme si los 60 alumnos entre 4 y 11 años lo hacen renegar, y todo corazón cuando habla de Aquiles, el niño que superó enfermedades, sorteó pasillos de hospitales, gambeteó escenarios impensados para su edad y aquí está, con la camiseta de Atlético o con la de El Colmenar.
“Se porta re bien Aquiles. Es uno de los mejores que se porta. Me ha sorprendido cómo ha reaccionado en el equipo. He elegido tratarlo como uno más, de manera normal. Desde que Aquiles ha agarrado la pelota, no lo quise tratar de forma especial. Lo único que hice el sábado fue decirle al árbitro del partido sobre los problemas de salud de Aquiles, pero nada más: Aquiles jugó bien, se portó mejor y el árbitro lo premió regalándole las tarjetas: Aquiles debutó en la Liga de Profes Unidos de Las Talitas y sí, es una historia de vida y superación, lo sabemos todos aquí: los grandes y los chicos”.
Aquiles, con la del Decano esta tarde.
Aquiles con la camiseta de El Colmenar FC, después del debut y con las tarjetas de regalo del árbitro del partido.