"Yo ya no tengo abuelos, vivo todos los días superando la partida de mi abuelita que me crío, ahora quiero aportar acompañando y dando amor a otros ancianos que están solos": Débora Soria comienza de a poco un movimiento para acompañar a personas de la tercera edad que están solos. ¿Querés sumarte?
Imagen ilustrativa.
Si pensamos en las tareas de cuidado de personas de la tercera edad, nos damos cuenta que tenemos naturalizado el hecho de que estas suelen ser delegadas para los hijos y nietos. A pesar de que los más aptos para cuidar la salud de los mayores son los profesionales del cuidado y de la salud, la falta de cobertura en las obras sociales, del Estado y en las prepagas, genera que los familiares de estas personas no solamente cubran el vínculo de amor que los mismos requieren, sino que aprendan a la fuerza como ser enfermeros, acompañantes terapéuticos, psicólogos, y hasta médicos.
Lamentablemente, existen personas que llegan a determinada edad y, pese a tener hijos o parientes o quizás sin tenerlos, se encuentran totalmente solos en una etapa tan vulnerable. Esta es una situación muy triste y que se repite en muchos lugares de Argentina, inclusive en Tucumán. Situación que genera mucho dolor y que toca el corazón de algunas personas en especial.
Este es el caso de Débora Soria, una mujer que trabaja como técnica en depilación definitiva pero que a pesar de tener tantas horas del día ocupadas, quiere aportar desde su lugar: “Buenas, recurro a ustedes porque la verdad que no tengo mucho conocimiento, mi nombre es Débora, todos me conocen por Deby. Estoy buscando lugares a dónde pueda ir a ayudar como voluntaria si se podría decir para los abuelitos” escribía la tucumana en un grupo de Facebook.
En el mismo camino, el mensaje de Débora continúa sobre su deseo de brindar amor a los ancianos: “Sé que hay muchos lugares donde hay abuelitos en estado de abandono, y que no van a visitarlos y yo me ofrezco desde mi humilde lugar para visitarlos, escucharlos, llevarles regalos, yo ya no tengo mis abuelitos y la verdad que tengo mucha empatía con ellos. Yo trabajo, a veces todo el día... pero me podría organizar con mis días, horarios, para ir a los lugares donde están... Necesito que el que sepa adónde me pueda dirigir, me informe... dónde se pueda ir sin problemas, ¡o tomarlo como visita! Desde ya, muchas gracias”.
Una deuda pendiente
Consultada por eltucumano sobre la historia detrás de su ofrecimiento, “Debby” nos abrió la puerta de su corazón: “Yo ya no tengo ningún abuelo ni de parte de mi mamá ni de mi papá. Hace cuatro años perdí a mi abuela materna, que me crío” – cuenta Débora con un nudo en la garganta- “Es una situación que todavía me duele. Ella nos crío prácticamente a mi hermano mayor y a mí. Cuando ella se enfermó yo era chica, fui mamá chica no tuve mucho tiempo para ella. Últimamente, no podía verla ni nada porque ella estaba mal, era muy feo verla así después de verla tan alegre y con vida y verla internada. Es una situación que hoy por hoy me dejó una cuota pendiente, quisiera ayudar visitando, dando amor, tengo muchas amigas que hacemos estética, podemos ir, hacerles faciales, tratamientos a las señoras”, cuenta.
La repercusión que tuvo la idea de esta joven mamá, llegó al punto de que muchas personas quieren sumarse a esta movida y organizarse de alguna manera para que todos aquellos geriátricos o lugares en donde hay personas de la tercera edad solas, puedan recibir su cuota de amor y compañía: “Mucha gente me mandó por Facebook o Instagram que armemos grupos de Whatsapp para visitar lugares, donar cosas. Mandé varios mensajes para ir a ciertos lugares que están cerrados al público por la pandemia. Recibí todo tipo de respuestas, hasta una chica que me dijo ‘¿Por qué mejor no ayudas a los perros?’”, revela.
Una situación que se repite
“Hace un par de días vi como una enfermera de San Miguel fue a hacer un servicio en un geriátrico de Tucumán y sacó fotos mostrando un impresionante estado de abandono de los abuelitos ahí. Hay familias que abandonan, dejan de visitar dejan de tener en cuenta. Es tan triste, yo a mi abuela la disfruté un montón, es tan triste que abandonen así. Desde mi lugar quiero ayudar a estas personas”, cerró la entrevistada.
Si te interesa sumarte a esta movida solidaria, podés escribir a Débora y coordinar con ella para comenzar a ayudar al 3816520714.