SOCIEDAD

"No podía esperar más": el corazón de Gabriel, la alegría de Jesús y el Tucumán que emociona

Esta es la historia de un joven tucumano que, sin banderas políticas ni cuestionamientos, decidió ayudar a un muchacho que conocía de vista y cuyas ganas de mejorar lo conmovieron. Quiénes son y cómo se pueden hacer realidad más sueños urgentes.

01 Dic 2021 - 18:34

Jesús sonríe. Las fotos son de Gabriel.

Gabriel Lazarte es un joven tucumano que ayuda al otro. Sin banderas políticas, sin miramientos ni cuestionamientos: simplemente lo hace. “Estuve en un voluntariado que se desarmó, pero no bajé los brazos. Siempre que puedo, ayudo. Si tengo algún margen económico, trato de dar una mano. Entiendo que mucha gente no ayuda a gente de ciertas zonas porque creen que son todas personas de mala vida, pero no es así: conozco muchas personas humildes que pese a sus desventajas quieren salir adelante. Una de ellas es Jesús”.

Jesús es un muchacho de 24 años que vive en La Costanera: “No se droga, no toma, solo quiere salir adelante, pese a muchísimas privaciones. Todos los días se despierta a las 6 de la mañana y salía a pie con su carro a juntar basura. Una mañana apenas eran las 7 y, con estos calores, ya estaba todo transpirado. Le convidé un poco de agua y charlamos: me contó que juntaba 600 pesos por día y que su sueño era poder tener una bici. Así me puse en campaña, mucha gente ya me conocía por una noticia viral y un montón se ofreció ayudarme, pero la realidad fue otra”.

La noticia viral de la que habla Gabriel, fanático de Atlético Tucumán y con un corazón grande como el Monumental, fue una vez que una pareja de Concepción se quedó con el auto varada en autopista de la Costanera. “Era una zona peligrosa y me ofrecí a ayudarlos. Quería llevarlos pero vivían en el Sur entonces conseguí una grúa que los llevara hasta Concepción. Sin saberlo, me etiquetaron agradeciéndome el gesto y así mucha gente empezó a seguirme. Ahora quería conseguir una bici, pero solo un puñado de personas me dio una mano para Jesús: me dieron partes de bicicletas, las ensamblé, la pinté y Jesús tiene su bici para trabajar y para sacar a pasear a su familia también”.

Hace unos días, Jesús agradeció a todos los que lo ayudaron con una emoción y un respeto que conmovió al propio Gabriel y a sus seguidores: “Es una buena persona pese a donde vive, y siempre trata de progresar. Conversando un día me decía que el sueño de él era una bici. Uno a veces se hace problemas por lo material y pensar que este muchacho necesitaba eso: una bici, algo tan accesible para muchas personas, pero para él no. Le dije que iba a conseguir una bici. Me escribieron muchas personas, pero después no pasó nada. Si yo me comprometo a ayudar con alguien, lo hago. No me gusta perder el tiempo en ese sentido”.

Cuando Jesús vio la bicicleta, Gabriel encontró la recompensa: “Estaba muy agradecido, venía cansado, pero cuando vio la bici se le iluminaba la cara. Eso me da satisfacción, esa sonrisa me da alegría. Creo mucho en Dios, y sé que cuando doy algo bueno, todo vuelve. Ahora, me contaba que lamentablemente se le han volado las chapas del techo y puso plástico. Necesitamos gente que tenga chapas para donar y yo las llevo antes que vuelvan las lluvias. Le falta todo a Jesús, pero el techo es lo más urgente”.

El corazón de Gabriel Lazarte no queda en la historia de Jesús: “El 10 de diciembre, a la altura de la Jujuy 4500, frente a la escuela, estamos organizando una clase gratuita de zumba para recaudar alimentos que la gente necesite porque se vienen las Fiestas. Tengo gente que me quiere ayudar. La verdad es que la realidad de lo que pasa en Tucumán con muchas personas me causa tristeza: ayudaría a todas las personas si pudiera. Como te digo: mucha gente ha perdido las ganas de ayudar por la cantidad de robos que hay en la calle, pero no todos son así. Está en cada uno si decide ayudar o no al que menos tiene. Claro que le corresponde al Estado, pero ni yo ni ellos pueden esperar”.


Gabriel llevando a los chicos del barrio a jugar a la pelota.

Jesús tiene bici nueva.

Para contactarse con Gabriel pueden hacerlo a su Facebook. Tiene un corazón enorme.

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