La tucumana Lucía Staneff publicó un comentario sobre La Bombonera en Twitter y le saltaron al cuello en los comentarios. Un nuevo capítulo de la disputa porteños vs resto del país: “Es gracioso tirarles un par de tweets para provocar”.
Lucía picanteó el Twitter con su publicación.
“¿Tucumán no es el planeta de los simios?”, “¿En Tucumán llega luz?”, “Sos de Tucumán, no sabés lo que es el agua potable”, “Tucumana descubre el agua caliente”, “¿Una tucumana en Twitter? Pensé que no tenían internet en Tucumán”, “Tucumanos descubren que no se puede tener hijos entre primos”, “¿Enserio sos tucumana? Parecías argentina”. La publicación de la tucumana Lucía Staneff sobre el estadio de Boca en Twitter generó un auténtico tsunami de respuestas descalificadoras y la red se picó. Lejos de intimidarse, le hizo pata ancha a los haters de turno.
¿Qué fue lo que pasó? Lucía compartió una publicación que muestra a la mítica Bombonera recién pintada junto con el irónico comentario “bosteros descubren la pintura” y se armó. Los comentaristas, la mayoría de ellos de Buenos Aires, le saltaron al cuello en los comentarios. Sin embargo, a ella no le sorprendió este tipo de reacciones, ya que son bastantes habituales a la hora de confrontar con aquellos que los porteños llaman “del interior”: “Hace mucho que vengo metida en el mundo futbol de Twitter y las reacciones a los tweets de un tucumano son siempre las mismas: ‘No sabía que había internet en Tucumán’, ‘No sabía que tenían celulares ahí’ y cosas así. De todas formas, no esperaba que sean tantas las respuestas, suponía que me iban a chicanear mis seguidores por el club del que soy hincha y nada más”. La publicación alcanzó más de ochenta comentarios en un día.
Lucía tiene 21 años y viene de toda una estirpe de hinchas cirujas. Su abuelo, Eduardo Amadeo Staneff, integró la comisión directiva de San Martín en la década del noventa. Su padre, Gustavo Staneff, jugó al hockey en el club al igual que sus tías. Su relación con San Martín se afianzó tras la partida de Eduardo Amadeo: “De chiquita yo alentaba por el santo sin entender mucho de fútbol y cuando mi abuelo falleció volví a acercarme al fútbol como una forma de homenaje a él sobre todo”.
Twitter y discusión futbolera parecen un combo explosivo que tiende a volatizar cualquier publicación y ella lo sabe: “En Twitter se arman peleas por absolutamente cualquier cosa. Una vez se me armó por hacer un chiste sobre el crossfit. Dentro del fútbol en Twitter los hinchas de Boca son los que más fácil se enojan, así que es gracioso tirarles un par de tweets para provocar”.
El debate y las reacciones que suscitó se inscriben en la antológica y eterna disputa que tiene de un lado a los porteños y, del otro, al resto del país. Desde los tiempos de Unitarios contra Federales que existe esa grieta y las redes no hacen más que alimentar esos antagonismos históricos. De parte de los porteños, las chicanas, como acota Lucía, suelen apuntar contra la supuesta falta de progreso y hasta de civilización en estas latitudes. Desde acá, los dardos suelen dirigirse al ego de dimensiones titánicas que suelen esgrimir quienes, desde el centro del país, se creen, a su vez, el centro del universo. El fútbol, no es ajeno a esa rencilla encarnizada: “Siempre están las chicanas de los porteños porque ellos son los ‘equipos grandes’. Hay muy poco reconocimiento hacia los clubes del interior, salvo, quizás, los de Santa Fe. Esa es una pelea constante”.
I only needed to change some CSS.