ALEGRÍA

"Voy a bailar hasta los 80 años, al carnaval se lo lleva en la sangre": Esteban, nuevo soberano de Tucumán

En estas fechas el brillo, la batucada y el baile inundan los barrios tucumanos cada fin de semana: "Lo hacemos con mucha pasión. Espero que Dios me de muchos años para seguir alegrando a la gente".

09 Mar 2022 - 19:05

Febrero y marzo tienen un aroma particular en gran parte de Argentina: brillo, ritmo, alegría y carnaval. En los barrios más tranquilos, las siestas, las tardes y las noches se ven interrumpidas por los tambores de las batucadas, y los pasos incansables de quienes integran las comparsas. Lejos de sentir molestia, la mayoría de las personas respeta, escucha y aguarda por el momento en el que le toque disfrutar en vivo de ese gran despliegue de personas, vestuario y corazón que tienen los corsos.

Esteban Quiroga, lleva 22 de sus 29 años bailando en las comparsas tucumanas. En un barrio pequeño y popular de Monteros, Villa Alcira, Esteban comenzó a los 7 años a transitar un mundo del que nunca saldría: el corso.

“Empecé en el barrio, pero durante los años que siguieron participé en diferentes comparsas. Con la comparsa Copacabana que era dirigida por Roberto Ibáñez conocí muchos lugares de Tucumán. Después del último corso de nuestra ciudad, comencé a recorrer distintas partes de la provincia representando Monteros con la comparsa Pucará, y yendo a Aguilares a bailar con Alexa Ibáñez, la diseñadora más famosa de ahí. Con ella recorrí las termas y todo el sur de Tucumán”, cuenta Esteban, sobre su trayectoria.

Desde Rey, figura principal del carnaval, soberano y mucho más, los años y la pasión imposible de ocultar por el corso le regalaron a Esteban la posibilidad de recibir múltiples reconocimientos y siempre en representación de su ciudad. Pero lejos de pensar que el corso es una actividad personal, pocas cosas necesitan tanta coordinación, generosidad y trabajo en equipo como participar en una comparsa. En el caso de este monterizo, cada año espera con ansias diciembre para que su hermano llegue desde Chubut y comience a ayudarlo con el traje: “Mi hermano viene desde Chubut cada año en diciembre para bailar, nos convocan para bailar en Aguilares a los dos. Él, en enero, antes de bailar, me prepara el traje, uso todos los años los trajes hechos y bordados por él. Su habilidad es hacer manualidades, hace costura y bordados, hace cosas hermosas, y yo tengo esa suerte de usar sus creaciones, cumple mis caprichos de tener cada año un traje distinto… nos unimos mucho en el carnaval como hermanos, es nuestra pasión bailar, es el único disfrute que tenemos algunas personas, la única diversión que tenemos nosotros es el carnaval, el único vicio que tenemos” revela a eltucumano.

Y es que al igual que el fútbol y el mate, esta actividad forma parte del disfrute de los barrios populares de gran parte de América Latina: “El carnaval es una pasión, los que somos del carnaval lo llevamos en la sangre. Hace 22 años que estoy en esto” confiesa, emocionado. “Ahora soy pasista de la comparsa ‘El Pucará’, dirigida por Guillermo Gil, y el domingo en el barrio Echeverría (San Miguel de Tucumán) fui elegido Rey del Carnaval del interior 2022, soy el nuevo soberano. Trajimos tres premios a Monteros en total: Rey del interior, mejor comparsa y mejor batucada”.

Sobre los reconocimientos que Esteban recibió a lo largo de los años, dice que es un extra que gana, pues su única intención es entretener y honrar a ese público que se dispone a disfrutar de la energía que regalan quienes componen los corsos: “Es importante para nosotros que nombren a la comparsa que representa a toda la ciudad,  es un gran placer compartir esta gran pasión en representación de Monteros, para mí eso es lo más importante. Yo lo hago con mucha pasión. Por eso agradezco no solamente al coordinador de la comparsa, sino que debo agradecer al intendente, al secretario de Gobierno y al de coordinación, y también al concejal Omar Pérez. Debo nombrarlos porque siempre colaboran. Mi madre, mi familia, y sobre todo Dios, por seguir dándome años de vida para alegrar a la gente”.

Año a año, los lugares de Argentina en donde se realizan corsos se van reduciendo, mientras se profesionaliza y organiza mejor en los sitios que apuestan a los carnavales familiares. Pero para Quiroga, esto tiene una razón: la falta de respeto de la gente con los bailarines. “Lamentablemente en ciertos lugares se tuvieron que cancelar los corsos porque alguna gente no sabe respetar a los bailarines ni compartir sanamente… ojalá algún día aprendan y se pueda volver a hacer en mi ciudad y en todos lados donde no se disfrutaba bien... sin embargo, amo la cultura de mi ciudad”.

“Se puede empezar en la comparsa desde niños o grandes y de todas maneras disfrutar. Si les gusta bailar, desfilar y esas cosas hay que disfrutar el momento, desde el traje, cuando te vas preparando, es todo felicidad, es gente alegre la que está en los carnavales por ejemplo… si te dicen cosas lindas y te dan un trofeo te incentiva mucho. Yo brindo el show a la gente, a mí no me importa el jurado sino la gente, porque ellos con su dinero compran una tarjetita para ver el show y hay que darles ese show… es gracias a ellos que sos lo que sos”, reflexiona el bailarín.

A pesar de que muchos creen que para desfilar en una comparsa hay un límite, el entrevistado con su alegría y pasión deja ver que no existen las limitaciones para lo que te hace feliz: “Aunque me pidan que me retire, al carnaval se lo lleva en la sangre, no sé si alguna vez me voy a poder retirar, yo siempre digo que voy a llegar bailando hasta los 80, soy muy feliz en la comparsa”.

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