SALUD MENTAL

"Mi mamá se tiró de un 5º piso cuando yo tenía 7 años": el trastorno bipolar, desde adentro

En el Día Internacional del Trastorno Bipolar, María Paula recuerda su infancia y lo que atravesó con su mamá bipolar en esos años: la importancia de concientizar, quitar el estigma y acompañar al paciente y a sus familias.

30 Mar 2022 - 17:31

¿Si estoy feliz y de repente me pongo muy triste, tengo bipolaridad?

Cada 30 de marzo, el mundo habla del trastorno bipolar, ese diagnóstico tan complejo que aparentemente se ha puesto de moda como un apodo para designar o autodesignar a quienes no se deciden sobre qué camino tomar en cuanto a sus acciones o sentimientos.

María Paula Godoy, la artista tucumana, es una de esas personas totalmente autorizadas a hablar de este trastorno ya que desde muy pequeña vivió con su madre, diagnosticada con bipolaridad.

Mi mamá se tiró de un 5to piso”, confiesa María, recordando el momento de terror que vivió cuando tenía 7 años: “Les comparto este relato por que hoy es el día internacional del Trastorno Bipolar, una patología muy común y a veces severa que atraviesa tanto al paciente como a sus familiares, que no tan solo sufren por esta condición, si no también por la estigmatización social”.

Y es que tal cual aclara María con este trastorno en especial, la realidad es que la gran mayoría de las enfermedades, trastornos y condiciones relacionadas a la salud mental, afectan al entorno familiar completo. 

“Fue desde el balcón de la clínica en que ella estaba internada hacía 3 días, después de 3 meses de una crisis maníaca y luego depresión profunda. Yo tenía 7 años cuando ella se tiró. Recuerdo que no me llamó la atención el hecho que se quiera suicidar, por que ya lo había intentado en casa tomando pastillas, por esa misma razón la internaron, pero esta vez era diferente, se suponía ‘los médicos la estaban cuidando’” escribe la tucumana.

“El resultado fueron quebraduras múltiples en los pies, piernas y cadera. Pasó por varias cirugías. Fueron meses de recuperación y luego de ese episodio hubo otros, en otros años, incluso 4 o 5 intentos más de suicidio en distintos años de distintas formas”, confiesa, evocando lo que significó para la familia el trastorno de Graciela.

“Nada era fácil de entender, menos para las criaturas como yo en ese entonces. Pero mi viejo, el Moro, nos explicaba desde muy pequeñas a mí y a mi hermanita, que mamá padecía una enfermedad psiquiátrica grave y que se trataba de una descompensación química y que esa no era nuestra mamá. Que nuestra mamá era aquella que conocíamos cuando estaba bien, sin crisis. Una mujer amorosa, inteligente, alegre, que sí bien ella estaba medicada, la medicina aún no podía dar una solución definitiva (eran los años 80/90) y que teníamos que apoyarla por que sufría pesadillas en vida”, explica.

“A todxs aquellxs que la padecen sea como pacientes y/o familiares les mando un fuerte abrazo de amor y comprensión. Si bien no tiene cura, hoy la medicina avanzó mucho sobre esta enfermedad y con apoyo psicológico y la medicación debidamente ecualizada se puede llevar una vida plena, de calidad y afectos. Pero es imprescindible el apoyo y empatía de la sociedad para con lxs seres que de una forma u otra la padecieron o están atravesando una patología de salud mental. La locura es mal vista, hay un rechazo significativo y noto que a las instituciones aún le faltan mucho camino .Lxs abrazo fuerte, Maria. Hablemos de #trastornobipolar” cerró el mensaje de María.

Actualmente Graciela está estable, hace muchos años cuando lograron ordenar su medicación se fueron superando sus crisis. "Lo fundamental para mí es destacar que si agarrás las cosas a tiempo y las tratás evitás estas crisis severas. Cuando encontrás la medicación necesaria se la regula personalmente por paciente un psiquiatra, se puede estar bien. Ella ahora está internada pero muy bien animicamente, es otra la historia" cuenta para eltucumano.

"Antes del brote ella era protesista dental, trabajaba normalmente. En 1987 tuvo su primer crisis grave con el primer intento de suicidio, ahí comenzaron los brotes. Tenía brotes ciclicos por estación, lo grave sucedía apróximadamente una vez al año"

Es importante remarcar que el trastorno bipolar es una afección del estado de ánimo del paciente, que puede provocar cambios de ánimo intensos. En ocasiones el paciente puede sentirse extremadamente animado, eufórico, irritable. Esto se conoce como episodio maníaco, mientras que otras veces puede sentirse deprimido, triste, indiferente o desesperanzado. A esto se le llama episodio depresivo. Quien padece este trastorno, además, puede tener síntomas maníacos y depresivos a la vez, también conocido como episodio mixto.

Tal cual aclaraba María en su relato, si bien no existe una cura para el trastorno de bipolaridad, existen maneras de controlar los síntomas. Para la manía, por ejemplo, se suministran antipsicóticos o inyectables en caso de urgencia. Para la depresión,  se suministran antidepresivos.

La terapia electroconvulsiva también es parte del tratamiento, pero solamente se utiliza en casos de resistencia extrema o intentos de suicidio. Lo importante de este tipo de fechas es no solamente quitar la estigma sobre el paciente en sí, sino que también es re vital importancia comprender la necesidad de tratar con profesionales de la salud mental a quienes estén atravesando este tipo de cuadros o eventos, ya que es posible tener una vida llevadera y tranquila cuando se trata con responsabilidad. Esta tranquilidad es trasladable no solo al paciente en sí, sino que a toda la familia.

Se cree que entre el 1,3 y el 4,44% de las personas desarrollan algún tipo de desorden bipolar en sus vidas, que podría ser provocado por eventos sumamente estresantes como un accidente, un robo, la  pérdida repentina de un ser querido, el apoyo social negativo de la familia, etc. Pero, se sabe que con el apoyo del entorno, una buena comunicación, el desarrollo de una rutina y un buen tratamiento, los síntomas se pueden reducir de manera notable.

 María y Graciela, en los años 80.

Graciela, 2022

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