un tucumano cuenta el emotivo y reconfortante momento que vivió visitando la tumba de su madre en leales: “Me fui feliz del cementerio”.
Hace no mucho tiempo, una médium tucumana confirmaba para este sitio que nuestros seres queridos “una vez que fallecen, nos siguen acompañando”. Esta frase, impactante para muchos y falsa para otros, tiene una razón de ser que radica en el tipo de experiencias que vamos a contar hoy.
En realidad, el relato pertenece a un hombre llamado José, quien compartió su vivencia con Tucumán Paranormal. José, al igual que millones de personas en todo el mundo, perdió a su mamá, algo que se dice natural en el cliclo de la vida, pero que nunca deja de doler. Por eso, el día que se cumplían tres años del fallecimiento de su madre, decidió ir a dejarle unas flores ni bien salió del trabajo.
La tumba de esta mujer está ubicada en el cementerio de Leales. Allí, el tucumano decidió quedarse un rato y hablar con el recuerdo de su mamá: “Yo sabía que ella me escuchaba”, dice. “De repente una suave brisa sopló sobre mí, algo que me llamó la atención ya que mire los árboles cercano y estos no se movieron. Miré para todos lados y fue en ese instante en que sentí que alguien se acercaba por detrás, no sentí miedo pero si incomodidad”, recuerda.
En ese momento, la incomodidad hizo que José se levantara de su asiento, ese mismo asiento en donde segundos antes había estado hablando tristemente con el recuerdo de su madre, contándole sobre sus problemas personales y confesándole que la extrañaba: “Sentí las manos de mi madre acariciándome la cara, fue algo mágico y tan real, nunca me lo imaginé”, recuerda.
“Le pregunté si estaba allí conmigo, y un susurro perfectamente audible me respondió ‘Siempre estoy’. Era ella, yo lo sabía y me largué a llorar porque era algo que necesitaba sentir, necesitaba su presencia nuevamente o uña señal”, confiesa el relator para Tucumán Paranormal.
Después de eso, lo que siguió fue que rezó algunas oraciones y se retiró del cementerio: “Me retiré feliz. Cuando llegué a mi casa mi madre tenía unas plantas que ella siempre cuidaba, desde que ella partió solo algunas veces me acordaba de regarlas, esa tarde vi a sus plantas florecientes, como ella las quería”, cuenta.
La reflexión de este hombre para el sitio digital, es que no siempre las experiencias paranormales tienen que ver con una connotación negativa, sino que muchas veces son nuestros seres queridos los que nos pueden llevar a estos instantes maravillosos para mostrarnos que están siempre.
Al respecto de esto, Solana Guzmán, la médium tucumana que ya supo brindarnos entrevistas en varias ocasiones, expresó para eltucumano que efectivamente "somos energía, cuando dejamos el cuerpo físico seguimos estando en otros planos, y así es como no es casualidad que haya contactos con personas que ya partieron de una u otra manera".