símbolo taficeño

"Guardiana de las yungas": Tafí Viejo recuerda a Nina Velárdez en su natalicio número 100

El recuerdo de Petrona Lucinda Velárdez sigue vigente en la gente de la localidad. El mensaje del intendente Javier Noguera.

13 Jul 2022 - 10:10

Si bien su edad exacta es un secreto que se llevó consigo, es sabido que el 13 de julio era el cumpleaños de Petrona Lucinda Velárdez. La “Nina” esperaba ansiosa ese día en el que sus amigos la visitaban para celebrar su natalicio “¿Cuántos años cumplo?, 15 por supuesto”, bromeaba.

Y aunque nadie pudo develar ese misterio, estiman que “Nina” Velárdez nació entre 1920 y 1922 en Yerba Buena. Su abuelo, Don Toribio Velárdez, cuidaba ganado en lo que llamaban el “Puesto de Velárdez”, ubicado en la cumbre de los cerros de Tafí Viejo. Al enfrenar una fuerte enfermedad, don Toribio encargó el lugar a sus parientes. Esto llevó a que, con tan solo cinco años, “Nina” se instalara en los cerros taficeños junto a sus padres.

Con el paso del tiempo el paisaje brindado por las yungas se convirtió en su hogar, al que supo amar y cuidar con todo su corazón.

Sin dudas, es un personaje entrañable para la comunidad. Está presente, de forma permanente, en las historias de un sinfin de caminantes que visitaron su puesto, ubicado en el corazón del Taficillo, y que era paso obligado en el camino a La Cumbre.

"Las calles de Tafí Viejo se inundan de ese perfume a mate cocido con alpamato y nos recuerda cómo debemos cuidar esta tierra para nuestros hijos y nietos. Ella trascenderá en el tiempo porque es parte de nuestra cultura", recordó el intendente Javier Noguera


“Además de compartirnos todos sus conocimientos sobre la naturaleza, con Nina se podía hablar de todo. Era una mujer muy informada ya que todos los días, a primera hora encendía su receptor en el que escuchaba noticias de todos los ámbitos. En cada visita, antes de la despedida tenía por costumbre ofrecer un mate mas “para el estribo”, el cual se multiplicaba en medio de charlas interminables”, recuerda el fotógrafo Walter Flores, quien compartió momentos inolvidables junto a ella.

“Nina” Velárdez nunca fue a la escuela, por lo que apenas leía y escribía su nombre, pero su sabiduría sobre el cerro, su flora, fauna, el clima, el cuidado de los animales y los remedios caseros fueron material invaluable para quienes acudían a su puesto.

Sus anécdotas y su legado, colmado de valores y buenas costumbres se trasladan entre generaciones, por lo que aquellos que no la conocieron de manera personal, le toman cariño y hasta muestran interés por conocer más sobre aquella “enamorada del monte”.

“Nina” Velárdez, símbolo de bondad y amistad, murió un 28 de septiembre de 2013, día en el que el cerro taficeño la cobijó para toda la eternidad.

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