Este miércoles desde temprano circuló el rumor más grave alrededor de la Plaza Yrigoyen y en las mesas de los cafés que rodean al Palacio de Justicia. La verdad de lo sucedido y cómo se encuentra Fernando Juárez. VIDEO
¡Dame vida, Varón!
Tucumán tiene una lista interminable de personajes entrañables y uno de ellos es Fernando Juárez, más conocido por todos como Mi Rey, el joven que lustra zapatos principalmente en la zona de Tribunales y sus alrededores.
Característico por su tono de voz y por cantar con su banco de lata como timbal, Mi Rey se ha ganado el corazón de los trabajadores del Palacio de la Justicia y precisamente en sus pasillos circuló el grave rumor de que había fallecido, de que había puesto fin a su vida.
Inmediatamente comenzaron las historias de Instagram y Facebook a despedirlo con dolor: “Hasta siempre, Mi Rey, que en paz descanses”. Tal como le reveló el propio Fernando a el tucumano en una nota del 20 de noviembre de 2020, sus problemas de consumo muchas veces lo habían vencido, pero siempre había encontrado una forma de salir adelante.
Actualmente se encontraba peleando a las adicciones en un centro de rehabilitación en San Rafael, Mendoza, provincia donde ya había estado años anteriores. Sus últimas publicaciones en sus redes sociales dan cuenta del cambio de vida que está viviendo Mi Rey: “Gracias a mi amado Señor Jesús de Nazaret por permitirme respirar por un día más de vida. Estoy re bien y gordito gracias a Dios”.
Tras las consultas a propios y extraños, el propio hermano de Mi Rey, Martín Juárez, aclaró todo lo ocurrido a través de sus redes sociales: “Buenas a toda la gente que me conoce y conoce a mi hermano les pido disculpas, pero es mentira que él falleció. Él está en rehabilitación y está bien. Mi hermano el otro que anduvo pidiendo plata solo lo hace con el beneficio de tener plata para drogarse. Les pido mil disculpas y gracias por el cariño que nos tienen y espero que sepan entender”. Asimismo, trascendió que Fernando Juárez regresará a Tucumán en los próximos´días. ¡Te esperamos, Mi Rey! ¡Dame vida, Varón!