El gran conductor y periodista nacido en Tafí Viejo asume una nueva etapa fascinante cargada de noticias, música y todo lo que nos importa: "Es uno de los grandes desafíos de mi vida". Desde el lunes a las 6 de la mañana, por la 95.9. ¡Bienvenido!
¡Bienvenido, Oscar!
Son las seis de la tarde en todo el país este viernes y Oscar Mazza va caminando por las calles de Tucumán con el celular en una mano y con el saludo en la otra. Mientras camina para llegar de un punto a otro, como si fuera la rueda de un dial, Oscar habla con eltucumano y de vez en cuando interrumpe sus respuestas para sus seguidores: “¡Eh! ¿Qué hacés?”, “¡Hola, querido! ¿Cómo estás?”. Y así.
Serán las seis de la mañana en todo el país el próximo lunes y Oscar Mazza ya estará sentado en la mesa de FM latucumana 95.9. Desde esa hora, bien tempranito, con todo el aire del día en los pulmones y el sello distintivo de su voz única e inconfundible, el conductor tomará el micrófono y será quien marque el comienzo de un nuevo día para todos y todas los espectadores que despierten junto a un nuevo sol en El Jardín de la República.
-¿Qué significa este nuevo desafío en tu carrera?
-Lo dije cuando firmé el contrato: es uno de los desafíos más importantes de mi vida. Cuando yo creía, cuando yo pensaba que en los medios de comunicación ya estaba todo dicho y hablado, ahora me di cuenta que hay mucho por transitar, por recorrer. Este desafío que asumo es una propuesta ambiciosa, actualizada, y este proyecto me entusiasma absolutamente. Pero lo que me terminó de convencer es el grupo humano de trabajo que encontré. Gente talentosísima, muy profesional, y con una unión que tiene en claro cuál es el norte con coherencia y con criterio. Vengo a sumarme a este mundo que es eltucumano y la tucumana. Tuve muchos desafíos en mi vida a lo largo de 37 años de carrera y sí, este es uno de los más importantes. Y asumirlo me hace muy bien.
-Esa riquísima carrera profesional comenzó con la radio, de la radio a la televisión pero detrás de escena, luego al frente de la cámara y ahora la combinación de ambos mundos que es una radio que se ve, el streaming.
-Cuando pasé de la radio a la tele pensé que era el último desafío y la verdad que no. Con el tucumano y la tucumana es algo nuevo. Es una radio que se está presentando nuevamente en sociedad y que vamos a instalarla con, como siempre digo, en el adn de los tucumanos. Lo que estoy viviendo me apasiona. Analicé lo que me decís. Es una combinación: radio haciendo televisión o tele haciendo radio. Desde ya es radio con técnica de tele y la idea es fusionarla, pero ahora de manera combinada. Me encanta. Y otro desafío es a las 6 de la mañana. Hace mucho que no me levantaba tan temprano y, con la frescura del equipo que tiene la radio, ahora dimensiono lo que vamos a transitar.
-Mencionás el despertar, las 6 de la mañana. Sos una persona que agradece cada día. ¿Siempre fue así?
-El agradecimiento por cada despertar fue algo que transité en pandemia. El encierro nos hizo ver cosas que no teníamos analizadas. Sí, me conecté con el agradecimiento de un nuevo día, con las gracias por el aplauso dado del público, por la admiración que uno puede haber logrado gracias a esos 37 años de trabajo. Enarbolo el agradecimiento con eso. Y también en pandemia aprendí que el mejor antídoto para cualquier enfermedad es el equilibrio, las palabras sanadoras, el saludo, la frescura, la importancia de decir “¡Buen día!”. Más allá de las noticias que muchas veces pueden ser desalentadoras y que vamos a contarlas, la idea es mantener el equilibrio, reírnos un poco y estar informados, con todas las voces, actualizadas, criteriosas, y sin perder ese placer de la radio. Con música, con ocurrencias, sé que le vamos a sacar una sonrisa a la vida y eso es muy curativo.
-¿Qué es la radio en tu vida?
-Más allá de los remolones, la radio era el despertador en mi infancia. Es la que te indicaba el camino a seguir. Es la que te daba el tiempo, el pronóstico, cómo se presentaba el día. Yo de Tafí Viejo, de chico veía a mi papá ferroviario ya a las 6 escuchando la sirena de los talleres y el resto del día con LV12, con LV7, con colegas muy queridos. La radio le da color al despertar, dimensionamos lo importante de esas palabras, del buen gusto. Y con varios referentes que escuchaba tuve la suerte de trabajar con ellos como Jorge Catalán, Carlitos Bonilla, Juan Carlos Carrizo, Rubén Carrizo, Mario Escobar… Fueron personas que recuerdo muchísimo y que, como dice El Chavo, sin querer queriendo terminé trabajando con ellos. Sus voces y sus mensajes también me acompañarán en esta nueva etapa que comienza el lunes. ¡Los espero!
Con ustedes, la tucumana de mañana: con Oscar Mazza de 6 a 9 y con Ana Pedraza de 9 a 11. De lunes a viernes. ¡Los esperamos!