El artista plástico y músico tucumano visitó latucumana de mañana con su cabeza llena de ideas y un diálogo riquísimo en forma y contenido. VIDEO
Javier El Vázquez, en latucumana.
No son rulos ni bucles. Son las ideas que habitan en la cabeza de Javier El Vázquez, quien visitó la tucumana de mañana y dialogó con Ana Pedraza acompañada de Alfredo Aráoz, quien de arranque le dice: “Es muy difícil comenzar esta entrevista sin preguntarle por cómo mantiene ese maravilloso pelaje”. La respuesta de El Vázquez abre el juego y marca el tono de la entrevista: “La Plusbelle Époque”.
Cuenta Javier sus inicios: “En la secundaria estaba a punto de ingresar a la escuela de teatro, de hecho, y me decidí por el arte, por las artes visuales. Hice la carrera de Artes Plásticas en la Facultad de Artes y ahí empezó el derrotero. Soy multirubro”.
Antes de meternos en la actualidad, Javier recuerda su paso por El Periódico: “A mí me pareció un medio fantástico por el clima que tenía la redacción. Lo mismo pasó con El Tribuno. El Tribuno Tucumán generó un ambiente muy copado de trabajo con gente muy joven que después terminó ocupando lugares importantes tanto en comunicación institucional como en algunos medios".
Autor de Cuadernos del dengue, la realidad atraviesa esa melena vazquiana y su obra, que tanto toca a Francis Bacon, es desmenuzada por El Vázquez: “Trato de no ser literal en el ejercicio. Me parece que la literalidad atenta contra la profundidad de la redacción del texto artístico artístico. Debe comprometerse con el texto primero, con el mero hecho de saber escribir un texto. Cuando digo texto artístico puede ser una pintura, puede ser una canción. Tiene que comprometerse primero con eso o con la materia de la cuestión”.
“Si uno vive la vida de manera comprometida con lo suyo, con sus seres cercanos, con sus compañeros de trabajo, con su ideología, bueno, se va permeando esa práctica, se va permeando de las cosas en las cuales uno atraviesa. O sea, no hay forma de que no haya esa capilaridad, no desde abajo hacia arriba o desde arriba hacia abajo".
"Si uno se vuelve muy literal, buscando un discurso que tenga, buscando el qué decir, primero que nada llega a la literalidad. Y la literalidad no tiene, no es gracioso, no tiene chiste, no tiene, no sirve prácticamente”, agrega El Vázquez, dueño de las mil y un moleskines, un detalle que aquí desarrolla junto al mundo que lo rodea. Conocé más de este autor inabarcable. Mirá la entrevista completa: