La docente e investigadora presentará su libro "El sueño intacto de la centroderecha" la próxima semana en nuestra provincia. El análisis del nuevo panorama abierto tras las elecciones del domingo y los desafíos de las principales fuerzas políticas de cara a octubre.
La escritora Mariana Gené, Doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires y l’Ecole des Hautes Etudes en Sciences Sociales (EHESS) de Paris, que también se desempeña como docente de la Universidad de San Martín e investigadora del Conicet, presentará su libro "El sueño intacto de la centroderecha" el próximo martes 22. Con la presentación del senador Pablo Yedlin, será en la librería El Griego (Muñecas 287) a partir de las 19.
El libro "explica las razones profundas del fracaso del programa reformista que buscó una transformación económica y cultural del país y analiza cuáles son hoy las condiciones sociopolíticas para que una coalición de centroderecha oriente a la sociedad en el sentido que quiere". Sobre esto y la situación actual, alterada luego de la victoria de Javier Milei en las elecciones PASO del último domingo y que relegaron a Juntos por el Cambio (JxC) al segundo lugar, dialogó la autora con Ana Pedraza en La Tucumana de Mañana.
Sobre los últimos comicios, Gené aseguró que "es una situación que deja perplejos a los protagonistas, porque en 2021, en las elecciones de medio término y ya con el gobierno del Frente de Todos, JxC había podido ganar las elecciones, y en cierto sentido daban por sentado que iban a llegar a tener una nueva oportunidad, una nueva experiencia de gobierno", pero en esa elección también irrumpió Javier Milei, "que apareció como un fenómeno local en la Ciudad de Buenos Aires, con un 17%, era un número importante pero que no se compara con el actual 30% a nivel nacional". Según el análisis de la escritora, "JxC perdió muchos votos desde que salió del poder en 2019 y a manos de Milei desde 2021, eso tiene que ver por un lado con un fenómeno que se dio en otros países del mundo, que es que cuando las derechas tradicionales pasan por el gobierno y no son exitosas surgen opciones 'a la derecha de la derecha', de derecha más radical. Inconformes con el desempeño de esas derechas que cuando llegan al poder a veces se moderan, como el gobierno de Mauricio Macri". En ese sentido, recordó la discusión entre gradualismo y shock, "Milei ya decía que el gradualismo era kirchnerismo con buenos modales, de ahí surgen adherentes a la propuesta de Milei", pero aclaró que "no sólo de ahí, porque son muchos" y que "otros están enojados con la crisis que se extiende en el tiempo y con dos coaliciones de gobierno que no pudieron encontrar respuestas frente a problemas que hacen difícil la vida cotidiana".
La autora del libro también destaca una contradicción para la coalición entre macristas y radicales con la aparición de la figura del economista como agente político: "Su aparición le permitía a JxC radicalizar su discurso y hacer que sus posiciones más nítidamente de derecha no sean inaudibles como en otro momento de la historia política de Argentina, pero también era un problema porque le quitaba votos. No me imaginaba este escenario, igual. Se hablaba de la elección de tercios pero eran tres tercios imperfectos. Ese nivel de crecimiento agarró por sorpresa a todos". Si bien es pronto para proyectar, Gené sostuvo que "pareciera que puede mantener su caudal e ir a buscar más votos, de Bullrich o de Juan Schiaretti" y que en esta semana, Milei demuestra que "no busca enemigos concretos, sino significantes particulares, hay algo de sus modos que intenta moderar un poco, dando por sentado que ese 30% que ya lo votó lo va a seguir acompañando y tiene que mostrarse razonable o confiable para esos electores que por ahí le tienen miedo, y sabiendo que habrá en la campaña ideas como 'esta persona no está apta para gobernar' o 'su estilo es demasiado polémico y disruptivo', eso a sus seguidores les gusta pero al resto les da un poco de temor".
En cuanto a las propuestas del economista, aseguró que "hay algunas propuestas que están en su plataforma, como privatizar educación y salud, muy impopulares y esas las va a dejar de lado", en cambio "la dolarización, que es una propuesta que tendría efectos colaterales muy duros, es casi como un estandarte, junto con la 'lucha contra la casta'". Esto, afirmó, "es un mensaje en el medio del desorden económico y de la inflación y el desacople del salario con los precios, tiene visos de irrealidad pero también se muestra como una solución concreta y mágica a problemas reales". "Los votantes de Milei", continuó, "a algunas cosas como la venta de órganos las pasan por alto, dan por hecho que no lo va a hacer, lo toman como parte de una provocación y están interesados en que exista esa provocación para patear el tablero en una situación de empantanamiento; pero las propuestas inverosímiles anclan bien en una parte del electorado, da una explicación técnica que quizás no sea comprensible pero que la hace parecer verosímil".
También recalcó los problemas que tendrá Bullrich para sintonizar su campaña de cara a octubre: "Es cierto que era probable que ganara la interna porque sintonizaba mejor con los discursos pospandemia, más crispados, apostando a la polarización. Pero en política es necesaria la consistencia y la diferenciación, en el caso de ellos dos (Bullrich y Milei) esa diferencia es muy leve por momentos, solo puede ofrecer que tiene experiencia, que tiene un partido, una coalición, pero lo curioso es que el otro mensaje que lo hace popular a Milei es ir en contra de todo eso, de los partidos tradicionales. Entonces lo que tiene para diferenciarse no parece un activo tan valorado. Es difícil pensar en que los votos de Milei se vayan a Bullrich, pero sí al revés".
Gené subrayó que "las posiciones de derecha son más fuertes ahora que hace una década, la derecha también se diversificó, hay distintas ofertas: una con posiciones más duras en lo económico pero más abiertas en lo cultural, otras al revés, hay combinaciones que encuentran distintos votantes; en ese sentido, claramente el panorama político argentino cambió, con cierto malestar con el desempeño del Estado, de ciertas prestaciones estatales fallidas e insuficientes. pero no quiere decir que todos esos votos sean ideológicos, hay mucho de bronca también".
Además, se refirió a las expectativas del peronismo de cara a lo que queda del año y el mandato de Alberto Fernández: "Con su carácter emblemático y esa capacidad de representar a una base social popular, en este momento se encuentra en una encrucijada, una parte de esos sectores le están dando la espalda; tiene mucho para ofrecer y a la vez algo de lo que ofrece no está siendo valorado por sus votantes porque quizás es un partido que tiene muchas cosas para repensar en el sentido de su relación entre la escala nacional y la escala subnacional, cuánto se desanclaron los liderazgos provinciales de los nacionales, y también para pensar cómo se atravesaron los años desde el final del segundo mandato de Cristina Kirchner hasta ahora, cuántas soluciones pudo dar a problemas macroeconómicos que son ciertos y que más allá de los discursos y de las ideas, necesitan de revisiones programáticas que hagan a la caja de herramientas con la que se maneja su propuesta política". "Si llega a perder las elecciones, este probablemente sea un momento en el cual haya mucha discusión interna y se puedan refundar varias cosas al interior del partido", cerró.