RECUERDO

La nostalgia viva por El Buen Gusto: un poema para los personajes habitué de los años 70 en Tucumán

Además del tocinito del cielo, los palos de Jacob, los sanguchitos de miga y el buen café, los tucumanos recuerdan este lugar por sus personajes de cada día: Pascualito, Beto Rivas, Pancho Galíndez los habitué de "El Buen Gusto" hace 40 años, retratados en una antigua poesía. ¿Los conocés?

24 Ago 2023 - 22:01

Hace algunos días, el recuerdo de los tucumanos se albrotaba de a montones con una nota de la arquitecta Gabriela Neme para eltucumano, en donde relataba a grandes pero intensos rasgos, la historia de El Buen Gusto, la confitería tucumana fundada por los hermanos Roig, y que fue la cafetería más emblemática de todos los tiempos, casa de ideas, casa de debate, casa del café, y por supuesto, casa de las más ricas masas: como un aluvión de deseo, los tucumanos y tucumanas comenzaron a partir de esta nota, a recordar los tocinitos del cielo, los palos de Jacob, los sanguchitos de miga, y muchísimos elementos más, que conforman el recuerdo del primer bar con café expreso de Tucumán.

Entre los nostálgicos lectores, uno de ellos encontró la oportunidad perfecta para sacar a la luz una poesía al Buen Gusto que escribió allá por el año 1976, seguramente movido por la agitada inspiración de haber sido parte de este café que fue espacio tan fundamental para la revolución tucumana más sonada de todas: El Tucumanazo.

El cariño por un lugar, la nostalgia y el recuerdo de lo que –pese a su inexistencia física- ya es patrimonio cultural de nuestra provincia, llevaron al monterizo Héctor Monayer a compartir con todos esta poesía en donde se enumeran algunos de los personajes más característicos de la cultura tucumana, que transitaban casi a diario las mesas cafeteras del Buen Gusto, a media cuadra de nuestra plaza Independencia: Pascualito, Beto Rivas, Pancho Galíndez, el negro Gallo, Rubén Rosino, el flaco de al Zanella, Mariela, la muñeca… ¿Reconocés a estos personajes?

Acérquese a conocerlo

Intelectual, confidente, casi familiar y antiguo

Su particular ambiente

Se despliega generoso en el corazón del centro.

 

No hay allí sombrías levitas

Ni damas de doble te

No hallará desconocidos

Ni verá con insolencia

Que habite por sus salones

La prepotente figura de algún caballero inglés

 

Y solo por su vereda

Verá pasar receloso

Como temiendo el contagio

El elegante snobismo

De uno que otro niño bien

 

Tampoco verá un obrero

Pero escuchará que el humo

Le cuenta un poco de todo

Como llamándole a entrar

 

Por lo demás, si una vez

Analiza hacia lo hondo

Hasta lo que ni imagino

Hallará.

 

Usted debe conocerlo

Descubrirá su letargo

Numismático y sencillo

Antiguo como la historia

Y tenaz como el destino

De sus intactas paredes

 

Allí los intelectuales

Cultores del desvarío

Le darán vuelta a la vida

Con agudeza y estilo

 

Existencial y cansado

Pelo largo brazo virgen

Un “hippie” vendrá a su lado

A desnudarle el origen

 

Conocerá a los más lúcidos

Constructores de esperanza

-políticos ellos- diestros

Con la pluma y con la labia

 

Más acá del mostrador

Con su ginebra y su estrella

Desprendido de camisa

Medallón desocupado

Descubrirá la presencia

Deslumbrante del artista

 

Qué supermercado amigo

Elocuente sombrío y ágil

Con los números y el gesto

El mago de las finanzas

Se devanará los sesos

Hasta ubicar su cliente

(y lo hallará a ud. No lo dude

Si llevas corbata y saco)

 

Podrá adquirir una casa

Reloj, anillo, emociones

 y; ¡ojo! Al primer descuido

alguien le dirá al oído:

“Amigo, para usted tengo dos carradas de limones”

 

Venga, siéntese conmigo

Le mostraré los políticos, los artistas, las mujeres

Los exquisitos, los hippies

Los próceres, la belleza de ese ángel que nos visita

La delicada presencia de un grupo de homosexuales

 

La clandestina presencia

de un “canasta” disfrazado

Y si su audaz perspicacia

 no detecte empleados públicos

Le explicaré que ha pasado.

Venga, debe conocer todo esto

Yo al sentarme brazo en alto

Dibujaré con los dedos en forma de “V” y de “C”

Nuestro pedido elocuente:

 ¡dos cafés! Y Pascualito

Bonachón y complaciente

Despierto siempre apurado

Ha de dar desde un costado

un grito de punta a punta:

“¡Marchen dos recomendados!”

 

Venga, espero que no tenga

 igual problema que yo

Y si lo tiene, no importa

Aquí los mozos entienden

Serviciales y dispuestos y “al piso nadie se corta”

Bueno, entremos ya en ell asunto

Que no todo es alegría

Del bar este oscuro ambiente

Verdes mesas, verdes sillas

Cobijan más de un ejemplo

De carencias y se inclinan

Y con el peso a sus espaldas

De todo el tiempo perdido

Hilvanando con modestia

De penúltima agonía

Los pilares de otro sueño

Otra esperanza

Otra vida ¡Qué le va a hacer

Hay de todo!

Conforman esa maraña

De solemnidad y olvido

De sabiduría y cariño

De ilusiones y disgustos

Que la vida ha designado

Y ha signado con el nombre

Y el destino de “Buen Gusto”.

 

Mire si tengo razón

Ya está pasando la puerta

La elegancia vertical

De lino de nuestros ejemplos

Es perfecto su bigote

Su paraguas bien dispuesto

Su andar pausado delata

Su disposición de prócer

de este tiempo

Su sonrisa es un saludo

Cargado de perspicacia

Radicalmente senero

Candidato y favorito

Democrático su acento

Café de oro bien ganado

Ha de acercarse diciendo:

Mucho gusto, Beto Rivas

Encantado caballero.

 

Ahí está Pancho Galíndez

Poderoso y adherente

Sus pájaros le rodean

Estrepitosa presencia

Torpe el gesto, audaz la frente

Su crítica es la sentencia

Inapelable y certera

Si habrá su silla de ruedas

Recorrido los rincones del artista y la cultura

Descubriéndole las cuevas

 Y el origen a las artes y a las letras

Hacia su mesa van ellos

A traducirle sus ganas

Y depositar su ciencia

Mientras (de oro) la ginebra

Atraviesa la pajita y llegan

Celuloides y pinceles

Arcillas, libros, violines

A recorrerle la esencia

A veces cuando una niña

–dulce piel negros cabellos-

Se le acerca demasiado

El pancho rompe el hechizo

Hombre ya en su espera largo

Y aparatoso y sensible

Se dispone a devorarla

 

Del Buen Gusto hacia aquel lado

Casi en la esquina, en el quinto

Todo Jujuy lo saluda

Todo el Norte un solo grito

De allí baja el Negro Gallo

A hacer dos, tres cafecitos

Un rato aquí, un rato allá

El anda como copera

Sentado a todas las mesas

Viene, saluda, conversa

Repasa un dato y se aleja

Si la época es buena, estudia

Cuando hay crisis, compraventa.

El lee poesías de “Machado”

Donde hay guitarrrera llega

Hipódromo los domingos

Jurídicamente espera

Y a la hora de los negocios

Secretamente se acerca

A ofrecerle el mejor precio

Por los limones que tenga

Mandinga y cuando se trata

De los asuntos sociales

Todos los fatos maneja.

 

 

Mire usted el mostrador

Unos pasos adelante

Que mesa señor y qué hombre

Para agasajar la tarde

Madre patria, tiempo oscuro

Las fronteras lo empujaron

Dejándolo caer aquí

Y desde no sé qué tiempo

Anda buscando laburo

Desde entonces escenario

Y desde allí el hombre duro

Libertad, Antonio Caro, teatro profesional

Vive aquí, de cuando en cuando

Actúa como quien lucha, descubriéndole a la vida

La razón para alegrarse

 

Con difusión y cultura

Lucha como quien actúa

Haciendo malabarismos

Dinero va, deuda viene

Siempre al borde del abismo

Hoy el teatro está rezado

Ni importa si con la radio

no faltará qué tomar

(tiene un sueldo que ni alcanza

para vivir al fiado)

  • Qué vas a almorzar Gallego

¿cerveza o vino?

  • Ginebra (dirá)

Es invierno

Y hay que alimentarse bien

De tanto tocar el fondo

Corro el riesgo de irme abajo

Debo guardar energías

Si ando buscando trabajo

Sin duda el juicio con él:

Vivir, su mejor papel.

 

Vea ese otro

Si es su historia

Digna de algún monumento

La “Zanella” que lo lleva

Conoce más las esquinas

que todos los colectivos

gran giro al flaco

No se lo busca, se lo espera

y en cualquier momento llega

Su paso cooperativo

Viste de traje el local

Rubén Rosino, qué ejemplo

Ex tordo profesional

Implacable ayer, hoy manso

Escarmentado su asecho

De darle vueltas al cielo

Atractivo de una dama

Paciente como un carancho

Y obstinado en su destreza

Hasta que llegue

el momento de asentarse

Su mano izquierda y expoerta

Acomoda la figura varonil de su bigote

Mientras estudia mirando

La juvenil hermosura

De una muchaccha cercana

Hasta desnudarla y cuando

La cosa se pone espesa

“¡Chiqui!” dirá la patrona

“¡Pero Flaqui!” dirá él

Y después se hará el… silencio

 

 

Dios mío ahí está ella

Mirela

Que si la viera, Apolo se quedaría

A admirarla con nosotros

Mariela, dulce muñeca

Cuando la tarde sostiene

La voluntad hecha cebo

Y el hastío golpea la puerta

De los próceres llega ella

Y se adueña del silencio

Que suerte tienes poeta

Dios te dio no sé si dientes

Pero que pan, madre mía

Con esa panadería

Las ganas se hacen jauría

Y los sesos se devoran en las mesas

Para encontrar el camino

que conduzca hasta su encanto

Pero ella es solo dulzura

Frágil

Total

Soberana

(el secreto es no tocarla)

Paloma vital flor pálida

Vence la tarde gastada

Y el humo teje los velos

Para dotar a Buen Gusto

Del milagro que faltaba

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Los números delatan

En su comercial espera

Jorge Tano, compraventa

Turco – negocio – cuidado

Época de crisis seria

Para el país y para el bolsillo

Lo trae de la cosechera

Mucho tiempo en el asunto

Le fue afilando el cuchillo

Ofreciendo lo que sea

Él anda como la taba

Pero con tanta experiencia

Que si de su lado es suerte

A usted seguro lo clava.

¿No lo ubica? No se aflija

  1. Busque en el bar un sombrero

más chico que una cabeza

  1. Obsérvelo, si se agacha, saliva

el piso y refriega

 es él, sin dudas que espera.

A veces cortado y triste.

Lo tironea la nostalgia

 por el pago y su memoria

hecha práctica en el tiempo

se brinda en estas palabras:

“Quiere irme, ya no se puede vivir

Este paí e un quilombo. Estambul e otra cosa

Vea, yo trabajau 50 año,

 y está bobre como rata

Allá yo tiene una herencia,

la cobro y quedo paraú.

Todo en Turquía e ditinto

Si uste bobre, muere bobre

Si uste rico, muere rico

Aquí no le entiendo amigo

Si ayer bobre hoy día é rico

Mañana de nuevo bobre

Pasao mañana no sabe que va pasa

Si ayer e gobernador

Hoy día ta’ en cana

No entiendo

Todo en Turquía e distinto”

 

Vea usted este multiejemplo

Políticamente hablando

De la cortina hacia el este

Pide la palabra un flaco

Frágilmente desgarrado

Es un rubio el que contesta

(el chino fue consultado)

Y se levanta ofendido

Portafolio y de traje

Un colorado dolido

Que del gran jefe haya hablado

Ese rengo gorilón

Todo fue tratado allí

Trenza mayor, frente, clases

Subversión y sufragio universal

Bombo va, aurora viene

Se ha reducido el espacio

y el asunto es otra cosa

sin embargo, por aquí

la bronca no se hace “venia”

por más que suene el Clarín

 

Claro que faltan ejemplos

De este asunto centenario:

Marcos que cuchara en mano

Se acaba la azucarera

Ana María, que pasea

Llevándose el sol a cuestas

O los “muertos” que a Santucho

Le armaron un calendario

De “aguántame” y “te lo debo”

El “serpico” clandestino; el bigotudo de bongó

El actor desocupado

(Africa look – voz de trueno)

El turco casamentero

El muchacho delicado

Que no es ni café ni leche

(café con leche ganado)

La bailarina de mambos

Silvia – Jockey – sex – appeal

Vos “Chantún” que te das vuelta.

(gran director – gran teatro)

Vos Horacio Cafetero

(El varón de los cortados)

Vos pintor, que esta vez te hablo

“a nivel” asunto serio.

Vos también Gordo Olivera

(Reservás para otro invierno)

Y vos Toto, hombre tierno.

Vos, negro Finca y Señora

Y vos, pelao Mosca Muerta

Usted, señor delgadito

(Vena y lentes va quedando)

Que pone diez cucharadas

En su dulce café diario

Mientras tanto la diabetes

“dulzura” lo va apurando

Y usted que asoma el hocico

Etceteramente hablando

Gente linda

De Buen Gusto

Perdón hoy, que por el tiempo

Solo los vaya nombrando

Pero para aligerar

este ambiente ya pesado

prendan el ventilador

avión mayor, chupa todo

y colorín colorado, por ahora

este asunto ha terminado.

 

Héctor Monayer – 25 de mayo de 1976

 

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