La inteligencia artificial ya se utiliza en el sector minorista para incentivar las ventas, recopilando datos de los consumidores para ofrecer una experiencia personalizada, así como para modificar nuestras estrategias de vitrinismo para incentivar el consumo de productos específicos.
La economía argentina ha mostrado leves señales de mejora durante el primer semestre del año, sin embargo, sectores como el minorista siguen sin mostrar las cifras deseadas, con temporadas de consumo (como el día del padre) experimentando ventas inferiores a las estimadas, así como cifras por debajo de las registradas en el 2023.
Aún así, tanto emprendedores como gerentes de grandes negocios minoristas están intensificando sus esfuerzos para implementar nuevas herramientas que permitan optimizar los procesos de ventas, disminuyendo el impacto de la situación económica en el desempeño de sus negocios. Para muchos, la inteligencia artificial parece ser la mejor opción disponible.
La inteligencia artificial hace referencia a una serie de protocolos y sistemas automatizados capaces de “aprender” al igual que lo haría una persona. Lo logra a medida que expande su base de datos con información recopilada a través de diferentes acciones, ya sea utilizando fuentes de internet, datos recopilados por la empresa, copiando otros modelos de inteligencia artificial disponibles al público, entre otros.
En la industria del retail, esta tecnología ha comenzado a posicionarse debido a que agiliza y simplifica el proceso de ventas, eliminando tareas repetitivas y abaratando costos en áreas donde antes era necesario contar con decenas de profesionales.
Para comprender un poco mejor cómo esta tecnología es capaz de impactar positivamente la industria minorista, es necesario entender cuáles son sus principales beneficios para los negocios. Algunos de estos incluyen:
- Creación de experiencias personalizadas para el consumidor.
- Recopilación y análisis de datos de forma rápida y a bajo costo.
- Desarrollo e implementación de estrategias comerciales de forma automática.
- Optimización de la logística comercial para incentivar el consumo y reducir el desperdicio.
- Reducción de costos de mercadeo en áreas clave como el manejo de redes sociales.
- Organización del establecimiento y vitrinismo.
Es notorio que el principal beneficio es la automatización que brinda esta “inteligencia”, percibiendo el ambiente a su alrededor y el funcionamiento del negocio, y desarrollando respuestas automáticas a las problemáticas del día a día.
Estos beneficios, aunque sencillos de entender a simple vista, no siempre son claros si no se tiene en cuenta cómo se implementan en el sector en la actualidad. A continuación brindamos algunos ejemplos de casos de uso que ya se utilizan en tiendas minoristas argentinas:
La implementación de bots en línea para una atención de 24/7 es tal vez el uso más frecuente que podemos encontrar de la inteligencia artificial en el sector minoristas. Estos pueden estar dispuestos en una tienda en línea o un perfil de redes sociales, respondiendo preguntas de manera instantánea sin importar el horario, y recopilando información sobre las consultas de los clientes.
Al analizar datos como el aumento o la caída en las ventas de un producto, así como la demanda percibida en el mercado en nuestra ciudad o país, la inteligencia artificial puede ayudarnos a mejorar el manejo de nuestro inventario. Esto no solo incluye la cantidad de productos que compraremos a nuestros proveedores, sino incluso nuestra estrategia de vitrinismo para incentivar la venta de productos específicos.
Cada vez más cámaras de seguridad, incluyendo modelos de menor tamaño como las bullet, utilizan inteligencia artificial para cámaras bullet. Para esto combinan videos analíticos basados en IA que tienen la capacidad de detectar actitudes sospechosas dentro del establecimiento, así como de generar alertas automáticas para acelerar la respuesta.
Al acceder a bases de datos externas, incluyendo estudios de mercado y noticias, la inteligencia artificial tiene la capacidad de analizar el mercado y sugerir planes de acción para alcanzar metas específicas, desde aumentar las ventas, hasta potenciar la conversación acerca de nuestra tienda o marca en redes sociales.
La inteligencia artificial, al igual que las cookies que encontramos en la mayoría de los sitios web, recopila información como datos de uso y consumo, permitiendo identificar patrones y desarrollar algoritmos que brinden una experiencia personalizada al comprador.
Esto incluye sugerencia de productos, envío a su dirección exacta, y hasta el desarrollo de programas de fidelidad específicos para cada persona.
La inteligencia artificial es una herramienta polémica según a quién se le pregunte, sin embargo, es una de las innovaciones más efectivas para el sector minorista actual, que no solo se enfrenta a una situación económica compleja, sino también a un incremento importante en la competencia.
Estas herramientas no solo cambiarán la forma en la que operan los negocios, sino la totalidad de un mercado desesperado por adaptarse a las necesidades del consumidor moderno.