Durante más de 20 años Tucumán prohibió los juegos de azar y se cerraron los casinos, ante el crecimiento de la ludopatía. Actualmente, la virtualidad es una nueva amenaza a sufrir esta adicción.
Era el año 1906, cuando el exgobernador Luis Nougués acogió con entusiasmo la solicitud de un empresario teatral, un tal Faustino Da Rosa para que se diera la concesión de un Hotel-Teatro-Casino a cambio de la cual construiría los edificios (actual casino, exlegislatura y teatro San Martín) para que los albergaran, con una concesión por el término de 30 años,
La solicitud fue presentada el 11 de Marzo de 1908, e inmediatamente se la giró para su tratamiento en la Legislatura Provincial. Cuatro meses más tarde, un 18 de Agosto del mismo año se promulgó la respectiva Ley. Las edificaciones se realizaron en la zona que representaba el paseo más elegante de la alta sociedad tucumana de la época: el boulevard Sarmiento (actual avenida).
El empresario era famoso por haber manejado en Buenos Aires los teatros Ópera, Colón y Odeón, así que la confianza estuvo totalmente depositada en la gestión que llevó a cabo en los edificios que fueron –respectivamente- el elegante hotel Savoy, el teatro Odeón (actual San Martín), y el Casino de Tucumán. Todo esto, convirtió a la Sarmiento en un paseo totalmente cosmopolita.
Fue durante el primer gobierno de Perón que finalmente el Estado tomó posesión de estos edificios, cerrando definitivamente el Casino de Tucumán junto a la prohibición de los juegos de azar. En los años 40, la provincia tomó esta decisión que impactó la industria del entretenimiento y la economía local.
Esta medida que llevó al cierre del casino más emblemático de la región, el Casino de Tucumán, ubicado en el corazón de la ciudad, y dejó a muchos sin empleo y privó a los ciudadanos de un espacio de recreación. Esta medida se tomó con el objetivo de combatir la corrupción y el crimen organizado que, supuestamente, se habían infiltrado en la industria de los casinos. Sin embargo, esta decisión también afectó a los trabajadores y empresarios que dependían del sector.
Este fue uno de los motivos del crecimiento y la popularidad del casino más cercano que quedó para los tucumanos: el de Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero.
El Casino de Tucumán, inaugurado en 1936, era un símbolo de la ciudad y un destino turístico importante. Su cierre afectó no solo a los empleados y dueños de negocios cercanos, sino también a la economía local en general. La prohibición también privó a los ciudadanos de un espacio de entretenimiento y socialización.
Sin embargo, en los años 60, el gobierno provincial revisó su postura y decidió revocar la prohibición, veinte años después. El Estado permitió la reapertura del casino, marcando un nuevo capítulo en la historia de Tucumán.
Esto permitió la re-inauguración del Casino de Tucumán en 1962, después de una importante remodelación y modernización. La reapertura fue un éxito, y el casino volvió a ser un centro de entretenimiento y turismo en la región, pero no en el mismo edificio de siempre, sino que en uno de los pisos del hotel Savoy, ya que el edificio original ya era utilizado como legislatura.
A través de las décadas, el Casino de Tucumán ha sido testigo de importantes eventos históricos y culturales, como la presentación de artistas internacionales y la realización de conciertos y espectáculos en vivo. Hoy en día, el casino sigue siendo un símbolo de la rica historia y la resiliencia de la provincia de Tucumán. Sin embargo, no ha sido ajeno a situaciones de ludopatía, pero bastante lejanas a los modos en los que se atraviesa esta problemática en la actualidad.
Y es que lejos de las lógicas sociales que implicaba la existencia del Casino de Tucumán, hoy en día los juegos de azar se ven atravesados por las lógicas de la virtualidad, afectando inclusive a quienes tienen menos de 18 años: los casinos online.
Recientemente, la HLT dio el puntapié inicial para abordar esta problemática. Un equipo del Ministerio de Educación encabezado por Claudia Santillán, se reunió con la comisión ampliada contra las adicciones (presidida por Nancy Bulacio), para abordar las medidas contra la adicción al juego en los menores de edad.
Fue a partir de este encuentro entre docentes y legisladores, que se instó a la Caja Popular de Ahorros a la Aplicación de la Ley de Juego Responsable (N° 8.986) en los jóvenes. Lo cierto es que, en distintas partes del mundo, como por ejemplo, Buenos Aires, los casino virtuales se bloquean en quienes no demuestren su mayoría de edad.
Quizás la época dorada de visitar una casa de juegos de azar ya ha sido tapada y/o manchada por las lógicas de apuestas en la actualidad. Es una realidad que solamente el paso del tiempo podrá vislumbrar,
https://www.eltucumano.com/noticia/libre/302696/la-prohibicion-de-los-juegos-de-azar-y-el-resurgimiento-del-casino-en-los-anos-60-en-tucuman?dnd=cat&src=ph&pos=2&dis=desk