El tucumano, radicado en Córdoba, Lucas Leal acaba de lanzar “Creyentes y diverses”, una obra que interpela y emociona. Nacido en Villa Angelina, dejó el seminario cuando su sexualidad entró en tensión con su fe. A los 28 años se enamoró perdidamente y abandonó la vida religiosa. Hoy propone superar la falsa dicotomía entre ser LGBTIQ+ y creyente. En esta entrevista, habla del legado del papa Francisco, sus esperanzas en León XIV y el rol transformador de un cristianismo comprometido con un mundo más justo y de una "Iglesia para todxs".
Lucas Leal autor de "Creyentes y diverses”
Lucas Leal es docente, investigador y activista. Nació en Tucumán y creció en Villa Angelina, en un hogar atravesado por una religiosidad cotidiana y cercana. Desde chico participó en grupos parroquiales y, a los 18 años, se fue a Buenos Aires para ingresar al seminario de los mercedarios. Durante una década, su vida estuvo dedicada a la formación religiosa. Pero algo latía por dentro.
“En el seminario viví mi primer gran enamoramiento. Fue una crisis vital tremenda”, relata. La tensión entre su orientación sexual y su vocación religiosa lo llevó a tomar una decisión radical: a los 28 años, en Mendoza, tras un amor que lo sacudió por completo, decidió abandonar la congregación. “Sentirme libre fue una de las razones que me llevó a decidir no volver a Tucumán. Me di cuenta de que podía ser gay y creyente”.
Ese camino de reconciliación entre fe y sexualidad es el corazón de Creyentes y diverses, un libro que acaba de publicar. En él, Leal entrelaza relatos autobiográficos —propios y de otras personas de la comunidad— con reflexiones profundas sobre la espiritualidad, la iglesia y los derechos LGBTIQ+. “Hay que militar el derecho a la fe. La vivencia religiosa también es un derecho de las diversidades”, afirma.
Un libro para sanar, interpelar y tejer puentes
El proyecto nació hace más de una década, a partir de su tesis doctoral. “Las historias de vida de creyentes LGBTIQ+ tienen un valor teológico. Son narrativas de salvación. Por eso necesitábamos contarlas en primera persona”, explica. En el libro hay testimonios de personas gays, lesbianas y trans que relatan sus trayectorias espirituales, las exclusiones que sufrieron, pero también los abrazos que las sostuvieron.
“Quise que el centro de este libro sean nuestros relatos, nuestras propias vidas, los encuentros y desencuentros que atravesamos con Dios, con la iglesia, con nuestra sexualidad, con nuestra familia y nuestra cultura para ser quienes somos (o más bien quienes vamos siendo)”.
La arquitectura del texto es coral. No hay una única voz, sino muchas. Cada capítulo es una historia que desafía los estereotipos. “A mi entender, en este contexto, este tipo de obras son formas de organizarnos, visibilizarnos, resistir, luchar y sobre todo crear belleza y habitar espacios para afirmar que nuestras vidas son deseables, vivibles.¡Que valen! .Escribir desde dentro es un acto de afirmación política y espiritual”.
Además de los relatos, el libro incluye una reescritura de un capítulo de su tesis y una potente introducción en la que traza las coordenadas de este cruce entre religión y diversidad. La ilustración de tapa, a cargo de Gustavo Daguerre, también forma parte de ese universo simbólico: una síntesis visual de fe y orgullo.
Francisco y León XIV: gestos, esperanzas y alertas
Para Leal, el papado de Francisco representó un cambio de época. “Aunque no cambió la doctrina, sí cambió el tono. Abrió puertas. Habló de acompañar, de no juzgar. Sus gestos hacia personas del colectivo fueron un bálsamo”, dice. Cita el documento Fiducia Supplicans, que habilita la posibilidad de bendecir parejas del mismo sexo, como uno de los hitos más relevantes del pontífice argentino.
Sobre el actual papa León XIV, prefiere la cautela. “Sus primeras declaraciones, al definir que sólo es familia la unión entre un hombre y una mujer, fueron preocupantes. Pero tengo esperanza. Creo que hay que darle tiempo. Yo mantengo la esperanza y el deseo de signos y gestos que sigan hablando de una iglesia para todxs”.
La espiritualidad como resistencia y belleza
En un contexto social donde los discursos de odio vuelven a ganar espacio, Leal apuesta por una espiritualidad que no se limite al templo. “No se puede ser cristiano sin comprometerse con un mundo mejor. Vivimos tiempos de persecución y estigmatización. Nuestra fe también puede ser una herramienta de resistencia, de organización y de creación de belleza”.
Una frase para decirlo todo
Al final de la entrevista, le pedimos que elija una frase que condense el espíritu del libro. Cita a un teólogo: “¿Cómo me voy a avergonzar de lo que Dios ha querido que yo sea, dándome la sexualidad que me ha dado? El orgullo de las personas LGBTIQ+ cristianas es reconocer que Dios ha querido hacernos así.”
Así, Creyentes y diverses se presenta como un gesto valiente y amoroso. Un libro que ilumina un rincón todavía poco explorado de nuestra identidad colectiva. Un puente entre mundos que, quizás, nunca estuvieron tan lejos.