TANTRA

La vagina, el lugar sagrado del pene: la columna tántrica de la semana

Por Carolina Guchea, terapauta sexual holística: ¿Pensaste cómo sería la vida si le dieras ese lugar a la vagina? Quizás estas dejarían de arder, picar doler, oler, morder y reclamar.

16 Ago 2025 - 14:03

"Yo pienso que falta esta conciencia en nuestra cultura sexual, tanto de quienes portamos vaginas como de quienes las visitan. Tendemos a avasallar y profanar este espacio, quizás no por maldad sino por ignorancia y mala prensa.

Hay ideas promovidas por la telenovela y la porno sobre lo que quiere una mujer, pero no específicamente sobre lo que quiere la vagina. No hay conciencia de su tiempo, ritmo, sensibilidad y mucho menos de su poder energético y propósito vital.

Para volver mi vagina un santuario donde ir a orar y crear magia, ella tuvo que llamar mi atención. Tuve un diagnóstico de HPV de alto riesgo y eso, en lo personal, me llevó a volver a atenderla, mirarla, honrarla, respetarla y sanarla, sobre todo de mis propios juicios, miedos y exigencias.

Esto me permitió, además de remitir el virus y sanar, volver a encontrarme con penes que vibran igual y que, cuando se acercan a ella, la honran con su delicadeza y pasión a la vez, con su dulzura y fuerza, con su presencia erecta, pero no apurada. Simplemente disfrutan de ir adentrándose en ella milímetro a milímetro, sintiendo una vagina consciente, magnética, vibrante, abierta y receptiva.

Esto hace que el corazón del hombre, a través del punto reflejo —que se encuentra, según la reflexología genital taoísta, en la punta del glande— reciba esta información y envíe más sangre, haciendo que el pene se vuelva más inmenso, ocupando con su energía todo el interior y dándole al corazón de la mujer (que se encuentra en el cérvix) su presencia y fuerza, ampliando el amor hacia mí misma.

Volver a la vagina ese espacio sagrado nos enseña que lo elevado sí está en el placer y en la conexión corporal con lo espiritual. Que el sexo está bien y que allí puedo ir a crear amor, paz, presencia, luz, libertad y poder personal.

Tu sexo, tu templo. Depende de vos.

Para las artes tántricas, los fluidos de la vagina son absorbidos por el pene para refrescar la próstata y mantener la vida interior del hombre en equilibrio y bienestar.

También creo que decir que la vagina es un santuario y vivirla así es enormemente excitante, y no tiene que ver con ser menos sexual o animal. Al contrario, sentir esa valoración hace que todo ese espacio se lubrique, relaje, confíe, se abra y la vida penetre sin temor.

Penetrar con un pene, dildo, dedo, etc. una vagina desde esta perspectiva hará que el sexo se vuelva más presente, profundo, contemplativo e inclusive propondrá a los amantes otro ritmo. ¿Y qué pasa con el cambio de ritmo? Permitirá que la vagina se abra profundamente, le dará tiempo hormonal a que el cérvix se eleve y que haya acceso a las partes más profundas de ella.

Dará al pene la posibilidad de que la vagina se abra profundamente, le dará tiempo hormonal a qué el cervix se eleve y que haya acceso a las partes más profundas de ella lo que generara un intercambio energético sanador y más placentero para ambos.

El sexo es para conectarse y para eso hay que animarse a ir profundo.

Volver a la vagina ese santuario es un placentero camino de regreso hacia nuestro origen.

Mantener tu vagina como un santuario: un lugar para acercarse a adorar el misterio de la vida"

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