A partir de las 23 hs en La Taberna de Saturno, llega por primera vez a la provincia la banda oriunda de Buenos Aires. Junto a ellos se presentarán Ayahuasca Trip. | Entrevista por Jerónimo Cipriani
Esta noche a partir de las 23 hs en La Taberna de Saturno (Pringles y Chacho Peñalosa, Yerba Buena) , se presentará por primera vez en Tucumán Fonso y Las Paritarias. Oriundos de Buenos Aires, llegan a nuestra provincia a través de su propia ruta musical y despojados de la inercia que la industria musical. Volver al sonido de banda, volver a la construcción colectiva, retomar la importancia de sentarse a escribir letras y, desde la simpleza, retomar la canción popular.
Detrás de este proyecto que comenzó a través de Lucas Difonzo (Fonso), a quién entrevistamos más abajo, hay mucho trabajo en la canción, hay un grupo humano sólido y hay mucha reflexión reflejada en sus letras. Qué pasa hoy con la música. Qué queremos con ella. Cómo la hacemos.
- ¿Cómo arrancaste vos con la música?
- De adolescente chico me juntaba mucho a tomar la chocolatada con mis compañeros del colegio y nada, descubrimos que nos gustaba tocar. Yo tenía una armónica en un cajón y la empecé a usar. Empezamos a tocar muy mal la guitarra y la armónica. Hacíamos blues. Y ahí nos enganchamos. Yo hacía fútbol y mis amigos de fútbol profundizaron en la carrera futbolística y yo todo lo contrario, me alejé lo más posible. Había mucha competencia, ¿viste? Ya cuando sos pibe y que te llevan para que te fichen en tal club y no sé qué... Ahí me di cuenta que no me gustaba la competencia que había en el fútbol y en la música yo encontraba todo lo contrario, ¿no? Que es una comunión.
-Escuchando un poco hay algo que me lleva a Calamaro, en esa parte él con más sonido norteamericano.
- Ah, bueno, sí, es que lo primero que empecé a tocar y a escuchar, fue el blues, y después estás a un pasito no más del del rock and roll. Que es casi lo mismo, pero el blues es algo más austero. Menos canciones. Y cuando uno aprende a a tocar un poco más de música en general, ahí ya empiezan a llegar los estribillos, los puentes, las vueltas armónicas y todo eso. Pero saliendo del blues que es todo monótono, desde ahí.
- Por nombrar a un par ¿Qué blusero te gusta? ¿Robert Johnson?, por ejemplo.
- Robert Johnson me gusta. Me gusta mucho Son House, capo. Y hoy justo estuve escuchando a uno que se llama R.L. Burnside. Es un loco que la pegó recién en los 90, ya con 70 y pico de años. Guau. Porque fue telonero de Jon Spencer. Y le hicieron unos discos en los 2000 que es como un blues muy precario que hacía él del delta, pero con batas electrónicas, medio hip hop también.
- Hay algo reflexivo en las letras, hay crítica, se piensa. Fuera de eso que parecen reflejar sus letras, ¿Discutís y hablás de música con tus amigas, amigos, o dentro de la banda?
- Sí, sí, por supuesto. Las Paritarias son fanáticos de la música en general. Cada uno escucha te diría cualquier cosa y siempre tratamos de contagiarnos un poco de lo que a uno le gusta y ahí discutimos mucho, hablamos mucho sobre la música. Y en la que hacemos nosotros se discute mucho, más allá de las letras, la música. La letra es algo más personal, quizás. Yo escribo mucho y después cada uno escribe a su manera. Pero sí, la música es algo que está siempre abierta a discusión. Siempre hay alguien de la banda que sabe más de algo que el otro, entonces hay obligación de compartir el conocimiento.
- Fonso empezó como siendo tu proyecto, pero después terminó de alguna manera transformándose en una banda.
- Exactamente, yo tengo mi proyecto solista que tiene mi nombre, básicamente es mi apodo. Hace 10 años que hago música solo. Tuve otras bandas, otros proyectos, y siempre tuve mi proyecto solista y algo así como cada dos años sacaba un disco. Y hace exactamente hace dos años con Día del Trabajador aparecen Las Paritarias. Básicamente porque yo estaba cansado de hacer las cosas solo y me estaba aburriendo de salir a tocar solo o con una banda chica. De repente fue, sobre todo después de la pandemia que fue un momento de mierda, “che, necesito tocar con gente, necesito juntarme a tocar con amigos y salir a tocar con una banda”. Sin querer se me fue armando porque tengo muchos amigas y amigos músicos. La verdad que estoy super contento. Me cambió la vida y la carrera porque de sacar cuatro cinco o discos solo y de repente los últimos dos fueron: "Ah, okay, estos tener una banda, trabajar con gente."
- Sí, aparte siento que resuena mucho tu nombre después de ese primer disco. Tengo una idea dando vueltas en la cabeza y es que está volviendo el rock nacional, o al menos está naciendo un nuevo sonido. Que quizás tiene que ver con abandonar esos trabajos medio solitarios, uno a uno con la computadora. Vuelven las bandas y eso en alguna medida sirve para esto que yo creo es una vuelta del Rock Nacional. No es un género, no es así nomás delimitar su sonido, pero sospecho eso. ¿Qué es para el rock nacional?
- Inevitablemente, es lo que han dejado todas las bandas de los 60 hasta los 2000 que es un montón, son casi 40 años de canciones y siento que uno como argentino mamó esas canciones a tal punto que de repente uno no se da cuenta, pero cuando se pone a hacer a componer, hacer música, saca de ahí, de lo que tiene en la memoria. Y a veces es una letra, a veces es un riff, a veces un género, pero para mí, en general no es ninguna de esas cosas por separado, sino todo junto. Entonces aparecen melodías que te hacen acordar a una banda de los 80 o aparece algún sonido de guitarra y decías "ah mira, medio Cerati". Es una mezcla de todo lo que pasó desde los 70 hasta los 2000 y que después se fue degradando porque pasaron cosas, pasó Cromañón, pasó la pandemia, se murieron muchos artistas. Todo eso no fue en vano, y ahora está volviendo a revivir a través de todos nosotros. Es una especie de crianza musical. Pero no creo que sea rock necesariamente, sino es música.
- Siento una especie de renacer ahora después de unos años donde estuvo en boga el funk o el soul o el R&B. Guitarras funkeras por todas lados. Desde otra vereda ustedes surgen con un sonido que me hizo acordar a Alta Suciedad de Calaramo.
- Inevitablemente, sí porque es un disco que me encanta, pero creo que también es una respuesta, es un síntoma de época. No sé, pensá en toda la juventud que terminó el colegio en la pandemia y no tuvieron chances de ir a recitales y se tuvieron que quedar dos años en su casa. Siento que esa gente cuando sale a tocar, no te va a hacer una guitarrita chill funk, te va a hacer un riff a todo trapo con la distorsión, porque hay una sed, hay una necesidad de ruido que responde a las generaciones de esta época. Y yo creo que está buenísimo y es algo que veníamos quizás esperándose bastante, porque el soul chill funk estuvo bastante tiempo.
- Totalmente, todo eso que podemos incluir dentro de un aspecto del indie y liderado en algún momento por Mac DeMarco, por tirar uno, está quedando a un costado y siento esa especie de renacer de algo más rockero de nuevo. Incluso esa discusión que siempre estuvo girando de si el rock está muerto o no. Creo que es un buen momento para discutir esa idea, aunque a mí sinceramente nunca me pareció algo discutible porque no hay dudas de que el rock no murió. Sí creo que la gente no se toma el trabajo de investigar o escarbar un poco más de la superficie.
- Yo creo que la gente que está en esa de que el rock murió, lamentablemente es gente que está muy sumisa con respecto a lo que consume y quizás no tiene mucha búsqueda. Digo, hoy uno puede escuchar cualquier cosa, podés encontrar una banda en Formosa y escucharla. Digo, no nadie te detiene. Nada te detiene. El tema es que si vos le estás dando bola a los cinco artistas más famosos del país, que probablemente sean una cagada, bueno, entonces para vos está el rock está muerto porque no escuchas otra cosa, pero es una cuestión de voluntad, me parece, porque hoy existe todo ya, todo está disponible. Entonces es tener ganas de buscar.
¿Y qué es Fonso para vos dentro de la escena argentina ahora? Lográs dimensionar o de alguna manera visualizar eso?
- Yo vengo, como te digo, hace como 10 años haciendo música, pero desde hace dos años con Las Paritarias siento que se logró algo mucho más importante volviendo a hablar de esto del rock nacional. Se armó algo que transmite lo mismo que podría transmitir una banda de los 80 o de los 90, que creo que es nada más y nada menos que una banda de músicos con canciones y que la gente cante las canciones. No hay un show de perfo, no hay show de visuales, no hay DJ o no hay no es una música de fiesta, son canciones. Me acuerdo de que hace un par de años, antes de que empiece todo esto de Las Paritarias, yo había dicho que deseaba que un niño de cualquier lado del país agarre una criolla y cante un tema mío. Eso sería una especie de logro para mí. Es algo que me pondría muy contento y me sentiría satisfecho. En estos últimos años de Las Paritarias pasó. Pasó varias veces y eso para mí es un logro mucho más grande que ganar un premio Gardel, qué sé yo. Que un nene que un nene te mande un video de una muestra de música con su profesor cantando un tema nuestro, a mí me conmueve. Eso es lo que siempre quise lograr y creo que en estos últimos dos años lo pudimos hacer y ahora simplemente estamos tratando de profundizar. Seguir tocando y seguir haciendo canciones y quizás el próximo objetivo sea tocar más afuera de Buenos Aires que adentro. Porque claramente es un país muy poco federal y uno quiere extenderse a lo federal.
- Pensando en la escena tucumana de este momento, siento que hay una efervescencia musical increíble donde existen muchos proyectos naciendo y acoplándose a lo que ya venía en movimiento. Más allá de haber transformado tu proyecto de solista a banda, ¿qué sentís que le ha dado impulso a tu proyecto? Pequeñas decisiones que pueden servirle a quienes puedan leer esta nota.
- Lo más importante fue poner en foco las cosas que realmente valen la pena a la hora de hacer música y no estamos hablando del perfil de Instagram, no estamos hablando de campañas, no estamos hablando de sponsors o tampoco estamos hablando de calidad de grabación. El foco para mí y lo más importante fue hacer buenas canciones . Realmente fue en lo que nos pusimos a trabajar con Las Paritarias. "Che, ya todos tuvimos proyectos, todos tuvimos bandas, todos fuimos músicos de otra gente. Bueno, hagamos la canción que más nos guste hacer". Una canción que sea simple. Porque para mí un poco también lo popular es lo que más se pueda compartir, no lo más famoso. Es hacer eso y tocar mucho, lo más posible. Después uno puede tomar otro tipo de decisiones con respecto al proyecto, a cómo invertir tu dinero y cómo hacer promoción y cómo hacer la gira, pero mientras tengas las canciones que a vos te gustan y un grupo humano real, creo que es imparable eso. Yo no hubiese seguido tanto con la música si seguía solo, por ejemplo. O hubiese hecho otras cosas que no me iban a llevar a tocar a Tucumán, claramente. Y gracias al armado de un grupo humano en el que realmente nos acompañamos y en el que ponemos foco en la canción, tengo el honor poder ir a Tucumán.
- También estoy de acuerdo con tocar a full. Hay otra conexión que sucede solo en el vivo.
- Es que es el mundo real. O sea, vos puedes tener un millón de reproducciones en Spotify, pero después te cuesta vender entradas para ver tu recital y me parece que está mal, ¿no?
- Es importante poner atención en ese conflicto. Recuerdo una frase de una entrevista de un dj que se llama Jorge Ciccioli: “Cuando un artista hace demasiado marketing digital, es como una persona que se explica demasiado. Y cuando vos tenés una buena obra, no te tenés que andar explicando tanto. Está perfecto el autobombo, está perfecto mostrarse porque tenés que usar recursos a tu favor, pero también hay un punto donde la promo supera a la obra”. Es loco, pero hoy parece que se invierte horas en contenido para Instagram que para la propia canción.
- Hay mucha confusión, porque es lo que decís vos, mucha gente le pone horas y horas a ver cuál es la mejor táctica de de publicidad y a hacer contenido, y ¿cuándo te pones a tocar la guitarra, hermano? O sea, si hacás canciones, dale ese tiempo a hacer canciones y no a ver cómo la pegas en Spotify.
- También parece ser algo que algún público necesita y espera. Algo ligero que no diga nada. A mí no me parece muy interesante eso y trato de discutirlo sin bardear a nadie. Sí mantengo la idea de que hay que sentarse a escribir, buscar la mejor palabra, la mejor melodía. Sin la locura de “lo original”, creo que existe un aspecto único en cada persona que me resulta interesante cuando lo veo expresado en canciones, una filosofía de vida, una forma de pensar el mundo o lo que sea. Algo que traiga cierta frescura y sea genuino. Para decir lo mismo que dicen todos mejor no decir nada. Hay una tendencia que homogeneiza todo últimamente.
- A ver, ¿cómo decirlo? Estoy tratando de no bardear a nadie. La cuestión es que si vos sos artista y estás pensando qué es lo que quiere la gente, ya está mal. Vos tenés que ser artista porque sos artista. Vos tenés que hacer tu arte. Entonces ahí ya están respondiendo sumisamente a lo que el público pide y me parece que es al revés. Imagínate si Charly García hacía lo que quería el público.