Son realmente conmovedoras las palabras que recuerda a María Silvina Gramajo, una queridísima joven tucumana, cuya partida de este mundo ya hace 10 años generó sentidos homenajes y una caricia a la familia dentro de tanto dolor.
Foto: FB
Son realmente conmovedoras las palabras que recuerda a María Silvina Gramajo, una queridísima joven tucumana, cuya partida de este mundo ya hace 10 años generó sentidos homenajes y una caricia a la familia dentro de tanto dolor.
Teresita Mazzarella, directora de la Radio Municipal de Aguilares, fue la encargada este viernes de recordarla con sentidas palabras y una hermosa fotografía de la joven sonriente con un micrófono en mano: "Querida Silvina: Aún recuerdo cuando eras pequeña y con placer te enseñaba Danzas Clásicas y Españolas. ¡Eras un sol! Dulce, cándida, fresca, hermosa y excelente. Con una eterna sonrisa".
El profesor Carlos Singh, por su parte, le dedicó un homenaje conmovedor en las redes sociales:
"Me contó el camillero que llevó a Silvina al quirófano aquel 11 de febrero, que después de su muerte decidió hacer la comunión.
Me contaron que Sil trabajaba para unos coreanos que luego terminó evangelizando.
Me contó una pareja de jovenes recién casados que no podía tener hijos que le pidieron a Dios un milagro por medio de ella y hoy tienen dos hermosas hijas.
Me contaron que iba los sábados al hogar de ancianos.
Me contó una mujer que nunca conoció a Silvina que la soñó que le entregaba un globo azul y le preguntó quién era, le dijo su nombre. Al tiempo ese sueño tuvo un gran significado.
Me contó una ex alumna que desde que Sil fue su profesora se confiesa y comulga todos los domingos.
Me contaron que cuando era niña tuvo un problema de salud que la llevo al Garraham, terminó cuidando a los niños internados.
Me contó una chica que la encontraba todos los dias en el colectivo El trébol que Silvina la saludaba con afecto sin conocerla y un dia se animó a confesarle que tenia pensamientos oscuros y Silvina le enseñó a rezar.
Me contó un ex alumno que Silvina le enseñó a pedir perdón y que gracias a ella se reconcilió con sus padres.
Me contó alguien de su circulo más íntimo que nadie la doblegó en la decisión de salvar a su hijo y morir ella. Me dijo: “era la más tierna en su trato pero la más firme en sus valores” .
Me dijeron tantas pero tantas cosas de Silvina que no me alcanzaría esta publicación para contarlas.
No se en qué terminará esta historia pero estoy seguro que en algo grande. Muchos conocerán pronto su testimonio.
Querida Silvina, es inevitable no pensarte cada 11 de febrero, en la fiesta de nuestra Madre de Lourdes, un día tan lleno de luz y milagros como hoy.
Este año te pedimos que reces con nosotros por la recuperación pronta de Martina, la beba que tuvo un trágico accidente hace unos días. Si le podés susurrar a Dios un milagro, desde aquí te lo agradeceremos".
Mirá las palabras de amor a Silvina: