Manufacturado en febrero de 2023 en la calle Saavedra Lamas 1370, Río Grande, Tierra del Fuego, Argentina, un televisor de 65 pulgadas llegó a Tucumán y encontró su final este viernes.
Fin.
Manufacturado en febrero de 2023 en la calle Saavedra Lamas 1370, Río Grande, Tierra del Fuego, Argentina, un televisor de 65 pulgadas llegó a Tucumán y encontró su final este viernes.
Perteneciente a la marca LG (Life’s Good, o en castellano: La vida es buena), el smart TV encontrado en pleno microcentro tucumano se trata de un modelo de 65 pulgadas (165.1 centímetros en diagonal) con tecnología 4K e incluye el Magic Remote para navegación por voz y puntero.
Las hipótesis que circulan en torno al smart hallado son varias: una de ellas es que, a veces, la vida no es tan buena como dice el slogan. Otra hipótesis es que el Magic Remote no hace magia y naufragó en el intento de navegación por voz y ni hablar del puntero.
Testigos del hecho constataron que, detrás del smart TV, todavía permanecía una calcomanía de importantes dimensiones pegada a la parte trasera: “Precaución: riesgo de descarga eléctrica. Para reducir el riesgo de descarga eléctrica no saque la cubierta posterior. No hay piezas en el interior que deban ser manipuladas por el usuario. Para servicio técnico remítase a personal técnico especializado”.
Ahora bien, ¿qué es lo que verdaderamente pasó? Esta mañana apareció el smart tv destrozado. Estaba apoyado sobre las persianas caídas de un local muy conocido hace unos años similar a Los Primos: vendía libros y revistas usados y saldos editoriales y en el cartel, que todavía quedó como testigo, cuelga un teléfono: 422-6681.
Antes se leía más.
Ahora plataformas como Netflix y sus maratónicas series desplazaron a los libros y revistas para agarrar el control remoto mágico, susurrarle una serie (“Amor y Muerte”) y usar el puntero para omitir la intro.
Valuado en 1.699.999 pesos argentinos en locales como Cetrogar (o 12 cuotas sin interés de $141.666,58), el smart TV hallado sin vida ni arreglo apareció en calle 24 de Septiembre al 600, cerca del Carrefour, al frente del Hotel Florida, en diagonal a Guindi, o a metros de calzados Verona.
Empleados de comercio y transeúntes comentaron lo visto por un detalle no menor: 10 huecos tenía la pantalla de 65 pulgadas del smart TV: “Para mí que le han dado con un martillo”, indicó un peatón. “Capaz que era hincha de Racing”, esbozó otro. “Para mí la principal hipótesis es que lo han tordeado”, indicó un hijo que acompañaba a su padre al banco Macro.
Al mediodía de este viernes, el bodoque de cristales rotos continuaba apoyado sobre las persianas de un local cerrado. Como guiño de esta historia, detrás de semejante porte audiovisual, y pese al tamaño se alcanzaba a leer un cartel que anunciaba: “¡Nos mudamos!”.