Una cantante tucumana filmaba una tormenta cuando un extraño objeto atravesó el cielo. Ufología, OVNIS, avistamientos inexplicables y el famoso “creer para ver”, que sigue bordeando la incógnita de la vida en otros planetas.
Por estos días, todo el mundo parece mirar hacia el cielo: las tormentas eléctricas, los rayos que caen y también los que parecen subir, la luna, la idea de viajar al espacio, de flotar entre galaxias o saltar de estrella en estrella.
Eso mismo le ocurrió a Daniela, cantante monteriza. Estaba grabando jingles en el estudio de su casa cuando, al salir al patio, notó que el cielo anunciaba lluvia. Sacó el celular para registrar el momento y, en los últimos once segundos del video, captó algo inesperado.
“Estaba grabando unos jingles en el estudio de mi casa. Cuando terminé salí al patio, vi que estaba por llover y empecé a filmar. En los últimos segundos apareció eso”, contó a eltucumano.
En las imágenes se observa una bola luminosa con un movimiento inusual sobre el cielo tucumano. El video superó el millón de reproducciones en Facebook y rápidamente trascendió fronteras: desde Chile, un ufólogo se contactó con la autora para analizar el material.
“Me pareció espectacular. Rara vez se ve un objeto con esa trayectoria”, le dijo, luego de procesar algunos fotogramas con herramientas digitales.
En Tucumán, uno de los referentes en el estudio del fenómeno es Orlando Jiménez, quien desde Río Nío coordina ATIFO (Agrupación Tucumana de Investigación del Fenómeno OVNI). Desde hace años promueve encuentros, observaciones y espacios de intercambio sobre estos episodios.
Consultado por este medio, fue prudente: “No se distingue con claridad. Se ve una esfera, algo que aparece en distintos puntos. Prefiero no generar expectativas, pero es interesante”.
Para Jiménez, este tipo de manifestaciones —a las que denomina “observadores”— se repiten en zonas específicas vinculadas, según su mirada, a ciertas energías del territorio.
Río Nío es uno de esos puntos. Allí se realizan encuentros que combinan observación, campamento y experiencias colectivas. En uno de ellos, realizado en 2025, una asistente captó una imagen que, según el propio Jiménez, “sí puede considerarse un OVNI”.
Pero si hay un episodio que marcó la historia de estos fenómenos en la provincia, ese ocurrido el 21 de octubre de 1963.
Tucumán es escenario de uno de los lugares más emblemáticos de avistamiento de un fenómeno OVNI: el caso TRANCAS. En su momento, Orlando había explicado para eltucumano que hay una cadena montañosa con mucha energía en suelo tucumano. La misma, atraviesa Trancas, Medina y Río Nío.
El caso Trancas que inspiró hasta a Steven Spielberg, sucedió una noche en que dos hermanas llamadas Jolié Moreno y Argentina Moreno, llegaron con sus hijitos desde Rosario (Santa Fe) a San Miguel de Tucumán, para partir a la finca “Santa Teresa”, ubicada a tan solo 3 km del pueblo Villa de Trancas, donde se reunirían con sus padres Antonio Moreno, Teresa Kairuz, y su otra hermana, Yolanda. La intención era poder saludar a sus esposos, ambos oficiales del ejército, que pasarían en tren por Trancas durante la madrugada del día siguiente. Cerca de las 21 hs. la empleada doméstica llamada Dora Guzmán, una adolescente de 15 años, apareció dentro de la casa para insistir sobre la aparición de luces sobre el terraplén del ferrocarril, que estaba metros frente a la propiedad.
Las 3 hermanas eran las únicas despiertas, y decidieron acompañar la insistencia de Dora e ir a verificar su historia. Allí se percataron de que podían ver “extrañas luces” a menos de 100 metros, tres estaban al frente y dos al noreste. El relato de las cuatro mujeres coincide en que se encendían y apagaban, arrojando destellos lumínicos hacia la finca y el gallinero, aunque no se distinguía la forma de este objeto. En ese momento las cuatro pensaron que se podría tratar de un accidente ferroviario o una cuadrilla de operarios reparando vías, porque a 500 metros hacia el Norte se veían siluetas humanoides desplazándose en torno a los reflectores de luz, y que se movían de un lado a otro en un tubo alargado con una luz compacta y fluorecente. Luego de tener mucho miedo y decidir avanzar hacia la tranquera, a menos de diez metros de ellas una luz las encandiló y allí pudieron notar una inmensa masa luminosa en forma de disco, de unos 8x3, suspendida a pocos metros del suelo y balanceándose. De debajo de este disco, salía niebla.
Para no alargar el relato, solamente contaremos que al día siguiente y por mucho tiempo más, persistió una gran mancha en el suelo con las mismas proporciones de este “platillo volador”, al igual que un fuerte olor a azufre, y un centenar de bolitas blancas que tras ser analizadas se confirmó que estaban compuestas por un elevado estado de pureza de carbonato de calcio de casi 96,48% con impurezas de carbonato de potasio 3,51%.
Este caso se considera de los más solidos del mundo para probar la existencia de los OVNIS y sus visitas al planeta.
Lo cierto es que el video de Daniela, las fotos de Inés, la sapiencia de los ufólogos, y el testimonio de cientos de tucumanos que afirman haber escuchado, visto o presenciado fenómenos inexplicables en algún momento de su vida, siguen posicionando al Jardín de la República como un espacio que quizás resulte más que interesante para los integrantes de la Confederación Galáctica.
Entre videos virales, fotografías, testimonios y encuentros, Tucumán vuelve a mirar al cielo. Y aunque las respuestas sigan siendo esquivas, la pregunta permanece intacta:
¿Estamos realmente solos?