Místico autóctono

“Para salvar a los demás primero tiene que salvarse uno mismo”: Yariff promete poner las almas a vibrar

El gran gurú de la sanación liberal volverá a derramar sabiduría (y otras sustancias) sobre los tucumanos este miércoles en la sala Tríbulo.

14 Abr 2026 - 15:30

Sus misteriosos orígenes ya son parte del mito que lo precede. Hay quienes dicen que de niño fue amamantado y criado por una burra en Los Chañaritos. Algunos aseguran que es un asceta oriundo del Tibet que llegó a la provincia con una mano atrás y otra adelante. Muchos no dudan de que se trata de un jipi sin Osde surgido de las catacumbas de la Facultad de Artes. Y los más conspirativos avalan la hipótesis de que estamos ante el líder de una secta de adoradores de Tapalín. Muchas conjeturas y escazas respuestas rodean a la enigmática figura del maestro Omar Yariff, el gurú que sacude las placas tectónicas de la espiritualidad tucumana con su milagroso método de sanación liberal. Ecléctico y magnético en su prédica, quienes se han asomado a los insondables secretos de su aura dicen que tiene cosas del mártir Peperino (cierta tendencia al franeleo y la concupiscencia), de Ravi Shankar (un Dacia con gnc que el maestro indio nunca transfirió) y de Osho (es reconocida la escena de su paso por Villa 9 de Julio cuando, al reconocerlo caminando descalzo, le gritaron: “Bañate, hoyo”). Algunos de esos misterios comenzarán a revelarse mañana miércoles 15 de Abril a las 21:30 h en la Sala Juan Tribulo del Teatro Alberdi (Jujuy 92) cuando presente su famoso seminario regional de Bromatología Espiritual. La oportunidad perfecta para vibrar más alto que consolador de jirafa.

Antes de eso, trataremos de indagar en las voluptuosas profundidades de este ser de luz que no teme a las boletas de Edet. Con su tradicional túnica blanca en las que se revelan algunos añejos lamparones amarillentos, cucardas de una vida itinerante y modesta, Omar Yariff se presenta. Su figura irradia la tranquilidad de una offshore en la Isla de Man, los efluvios de libertad que sólo emanan los mercados y la sabiduría de un mastín espectral que da más consejos que el Martín Fierro. Un combo tan irresistible como arrasador.

En una charla íntima y profunda con eltucumano.com, el gurú revela todos sus secretos. Acá, el vergel incontinente de sus palabras:

 

-¿En qué consiste esto de la bromatología espiritual? ¿Se trata de una nueva estafa piramidal? 

-Antes que nada, nomasté… agradezco sus preguntas querido beboto. No voy a contestar nada que tenga la palabra piramidal... Por lo menos hoy. En mi seminario “bromatología espiritual” enseño a todos mis fieles e infieles a salvarse mediante la “sanación liberal”, con distintos tipos de ejercicios y técnicas para cachetear el alma, sopapear el espíritu y disuadir manifestaciones. En mi seminario invito a mis bebotos a conocer su cuerpo, nuestro cuerpo, que es como un gran país. Conoceremos el mapa físico y político de nuestra humanidad, les enseñaré a identificar las siete chalas y encontraremos el equilibrio fiscal entre ellas para poder llegar así al estado del miermana.

 

-¿Cuáles cree que son las claves para salir del cepo cerebral? ¿Considera que el boludo es boludo porque quiere como el pobre?

-Para salir del cepo cerebral primero hay que aprender a soltar, dejar atrás todo lo que nos detiene y nos pone palos en la rueda. Soltar esas pequeñas comodidades colectivas que atrasan el desarrollo individual. Es importante dejar ir, desprenderse de esas indemnizaciones satánicas, del aguinaldo, las vacaciones pagas y los servicios de salud pública para andar más livianos y poder corrernos en esa mantita tejida por la abuelita del progreso.

El esfuerzo es una energía que no tiene medida en lo moral, uno puede esforzarse mucho o poco, tanto para una cosa como para la otra. Entonces, si usted pone mucho empeño, con el tiempo verá los frutos y tendrá mérito suficiente para sentirse orgulloso de ser un pobre desclasado o un gran boludo.

 

-Muchos andan diciendo que no la ven ¿usted la ve? ¿Qué es lo que ve cuando la ve?

-Como decía el gran maestro Adam Smith: “hay una mano invisible que regula el mercado”. Hay que abrirle la puerta de casa a esa mano que “no vemos”, dejarla que se meta en nuestros bolsillos, en nuestras faldas y que desde allí pueda hurgar en el interior de nuestras vergüenzas para ayudarnos a encontrar el camino de la subyugación astral. La cual nos permitirá ver cuál es nuestro lugar en el mundo que no es otro que aquel que está allá lejos, bien al fondo.

 

-¿Qué considera que tiene que tener un gurú para triunfar como guía espiritual? 

-Principalmente, mucha macana, mucha manuela. Pero, por sobre todas las cosas, tener un espíritu de liderazgo ponzi. Porque para salvar a los demás primero tiene que salvarse uno mismo. Me salvo yo y después derramo salvación. En conexión con la pregunta anterior es fundamental ampliar la mirada, ver lo bueno que hay en otros lugares, admirar el afuera, luego las importaciones vienen solas.

 

-¿Esta provincia está condenada por el vicio y la corrupción de las almas? ¿Cuál es la salida de este infierno?

-Yo siempre digo que los placeres hay que dárselos en vida. A todos nos gusta practicar la sagrada joda a todas horas, pero hay que hallar mesura dentro del caos. Juego, Tabaquismo, Alcohol, Drogas, son palabras impresas en el subconciente de los tucumanos y que podemos ver todos los días en los costados de los taxis y los colectivos. Ustedes me dirán entonces que la salida (valga la redundancia) es colectiva. Yo digo, y en esto quiero ser tajante, que la salida es individual. Así que a preparar las valijas del alma porque en mi seminario encontrarán las razones para animarse emprender un viaje de ida hacia un mundo mejor, el primer mundo, a encontrar la salida a través del Ezeiza Milenario.

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