El deseo, la exposición y un límite inesperado: qué pasó entre el exjugador y la influencer tucumana tras un fin de semana clave en la casa. "Me ama prácticamente", confesó la jugadora.
Lo que parecía ser el romance más sólido de la actual edición de Gran Hermano (Telefe) sufrió un inesperado giro en las últimas horas. Brian Sarmiento decidió frenar y replantear su relación con Danelik, marcando límites claros en la intimidad que venían construyendo dentro de la casa.
Tras semanas de creciente tensión y constantes muestras de afecto, el exjugador optó por una charla frontal para evitar que la situación se le fuera de las manos dentro del juego. En ese contexto, le expresó su necesidad de bajar la intensidad de los encuentros. “No crucemos más los límites de los besos en el cuello porque a mí eso me lleva a otro lado”, le advirtió, dejando en claro que prefiere mantener el vínculo en un plano menos físico.
Por su parte, la tucumana también planteó sus dudas respecto a cómo puede impactar la relación fuera del reality: “A mí me gusta estar con vos, pero me parece mucho para lo que yo brindo en el afuera, como la gente me conoce afuera”.
Lejos de enfriar completamente la situación, Sarmiento reconoció que la atracción sigue intacta. “Yo tengo necesidades porque me gustas”, admitió. En ese intercambio, Danelik valoró su actitud: “Yo no siento que vos me quieras hacer quedar mal acá, todo lo contrario. Creo que lo que estamos armando acá es algo re lindo, pero no es algo que yo quiera mostrar”.
Según informó Todo Noticias, el exfutbolista reafirmó su postura buscando equilibrio entre el respeto y el deseo: “Jamás voy a hacer algo que vos no quieras, siempre voy a dejar que vos avances o vos manejes la situación, pero tampoco soy de madera”. Finalmente, fue contundente al cerrar esa dinámica: “El besarnos como nos besamos, jodernos como nos jodemos se va a tener que terminar”.
Cabe recordar que durante el fin de semana ambos habían dado consentimiento ante cámaras, aunque el momento fue interrumpido cuando su compañero Martín ingresó a la habitación.
La relación entre Sarmiento y la influencer comenzó poco después de iniciado el reality, con una atracción evidente que fue escalando con besos y cercanía constante. Sin embargo, el avance del vínculo empezó a generar tensiones, sobre todo por la preocupación de Danelik respecto a la mirada del público.
Un episodio reciente en el jardín dejó en evidencia ese conflicto. Durante un asado, Sarmiento expresó en voz alta su deseo de besarla “hasta que los labios queden paspados”, lo que incomodó a la tucumana. “Me hacés quedar mal. Hablás cosas que no son”, le reclamó delante de los demás participantes.
Más tarde, en la intimidad, también se generó un momento tenso cuando él intentó besarla y ella le corrió la cara. “No, porque me hacés quedar mal”, insistió. Aun así, tras el ida y vuelta, terminaron besándose en el pasillo y durmiendo juntos.
Según el propio Sarmiento, Danelik teme la reacción del afuera: “Nos empezamos a besar bien y ya eso la pone incómoda. No quiere saber nada, está muy preocupada por el afuera”, comentó a otros compañeros.