OPINIÓN

Pulga, con los sentimientos no se juega

La conocida novela volvió a repetirse, pero esta vez, el “ídolo” de Atlético Tucumán dejó pagando a todos los hinchas que se ilusionaron con su vuelta. Esperemos sea la última vez.

29 Jun 2021 - 11:54

Foto Twitter/ATOficial.-

Así como ocurre desde hace diez años, en cada mercado de pases del fútbol argentino comienza a gestarse una novela clásica: “El Pulga y sus contratos”. Aquella que nació desde que volvió de Newell´s, allá por el 2011, y que cuando se acercaba el período de transferencias siempre “aparecían” ofertas de Colombia, Chile, México, Arabia y no sé cuántos lugares, pero nunca se iba, Atlético siempre ponía lo que deseaba y terminaba arreglando, como siempre, por más dinero.

La novela se repitió en los últimos tiempos, pero en Colón, desde donde amagó irse en un par de oportunidades, le mejoraron el sueldo y se quedó. Pero en la última semana, el “ídolo” jugó con los sentimientos, y con eso no se juega. Y lo hizo en el Sabalero y en el Decano, en los dos equipos en los cuales los hinchas lo idolatran, pero como siempre, no le importó.

“Es su trabajo”, llegué a escuchar o leer por ahí, y si lo vemos desde ese lado, es totalmente entendible. Un jugador de 36 años, con la posibilidad de cobrar un dineral, cualquiera agarraría, pero con la gente no se juega. No había necesidad.

La historia dice que Atlético y Colón le ofrecieron mucha, pero muchísima plata a Luis Miguel Rodríguez. Primero amagó con quedarse en el Sabalero, incluso viajó a Santa Fe para sumarse con sus compañeros, pero se fue a Tucumán.

Su llegada al Jardín de la República, sus reuniones con los dirigentes del Decano y los dirigentes políticos, hacían pensar que PR7 volvía a vestir la Celeste y Blanca. “Me quiero retirar en Atlético”, llegó a decir en su momento. Pero claro, entre una negociación y otra, apareció Gimnasia, con quien también estaba hablando desde hace varias semanas, mejoró la oferta en unos pequeños detalles y se lo llevó, y así dejó pagando a todos, decanos y sabaleros, no le importó nada. Para colmo las cuestiones políticas restan. Su íntima relación con Osvaldo Jaldo, más la de Mario Leito con Juan Manzur, también jugaron en contra.

La reacción de la mayoría de los hinchas de Atlético fue lógica: enojo y frustración. Muchos quisieron apuntar a la dirigencia por no poner la plata necesaria para llevarlo, pero, ¿vale la pena sacudir la tesorería por un jugador que demuestra que no le interesa la camiseta, sino engordar sus bolsillos? En el Decano no, y eso lo dejaron bien en claro. Y no estamos hablando de un salario que sea la mitad de lo que ofreció Gimnasia, sino una diferencia de impuestos. Detalles que, si querés al club y tenés ganas de defender la camiseta, estás dispuesto a hacer, sino pregúntenle a Lisandro López la diferencia entre lo que cobraba en Atlanta United de Estados Unidos y la que va a recibir ahora en Racing.

El Pulga volvió a jugar con los sentimientos del hincha de Atlético, que se ilusionaba con verlo nuevamente con la celeste y blanca, y al lado del Polaco Menéndez, que sí pega la vuelta y lo confirmó él mismo. Con 36 años y un contrato hasta diciembre de 2022, Luis Miguel Rodríguez tiene casi asegurado que no volverá a vestir la camiseta del Decano nunca más en su carrera.  


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