OPINIÓN

Cisne negro: última oportunidad de cerrar filas con el pueblo

En política esto es una verdad de hierro. Hay cosas que deben hacerse los primeros días o en la primera semana de gobierno o no pueden hacerse luego. Por Antonio Leone.

26 Ago 2022 - 09:00

En toda la vida hay un momento para hacer ciertas cosas. Hay lo que se llama, una "ventana de oportunidad", un período de tiempo en la que tal actividad puede y debe realizarse.

Tal vez con un ejemplo de la medicina se entienda mejor: No todos los tumores requieren ser extirpados, pero si hay que hacerlo, esa extirpación debe hacerse durante un período acotado en el tiempo. Si el médico o el paciente demoran demasiado, la extirpación puede ser inútil o inconveniente.

Usted debe estar preguntándose a que viene todo esto. Bueno, el enfrentamiento con cualquiera de los factores de poder real debe darse en el momento de máxima fortaleza política del gobierno, momento que en general coincide con los primeros días de gobierno. En política esto es una verdad de hierro. Hay cosas que deben hacerse los primeros días o en la primera semana de gobierno o no pueden hacerse luego.

Es en esos días que debería nuestro gobierno haber avanzado con la investigación de la deuda tomada por Macri y una reforma de la justicia y de los medios, afectados ambos de un tumor maligno que destruye la convivencia democrática como es la propagación de mentiras o falsedades, con las cuales posteriormente es imposible convivir y a las que no se puede modificar. Lo mismo cabe para la revisión de tarifas y contratos con las privatizadas, las estructuras de costos de los consumos masivos y las leyes financieras, que desde Martínez de Hoz hasta hoy son un cepo para la actividad pública y privada mediante tasas usurarias.

Todas cosas que se sabían de antes de asumir y fueron promesas de campaña y parte del Contrato Electoral. No se hizo y de aquellos polvos son estos lodos.

Lo mismo se aplica a cualquier otra circunstancia donde haya enfrentamientos con el poder económico o simbólico, disputas que no pueden ganarse en ningún otro momento.

Algunas excepcionales veces, un hecho extraordinario abre una nueva “ventana”, y esa ventana debe ser inmediatamente aprovechada. Nuestro gobierno tuvo esa oportunidad en los primeros días de la pandemia y también la desaprovechamos, lo mismo sucedió con los primeros días de la Guerra en Ucrania. Bien se sabe que guerras, pandemias y otros desastres naturales, son situaciones extraordinarias y que requieren soluciones y metodologías extraordinarias.

Lamentablemente, no se hizo. Al contrario, le permitimos a la oposición capitalizar la pandemia y cargarnos con los muertos, tema en que el PRO es especialista. Al igual, en la guerra, mientras todos los países proveedores de alimentos y energía se beneficiaban del aumento de sus exportaciones, la población Argentina sufrió las consecuencias del aumento de los precios de los mismos y el país no recibió ningún beneficio.

En política, estos acontecimientos extraordinarios se llaman “cisnes negros”, fenómenos que nadie podía prever. Ahora estamos viviendo otro fenómeno, también un cisne negro para la derecha que no alcanza a comprender por qué el pueblo sale en defensa de Cristina, a la que se aburrieron de estigmatizar y desprestigiar. 

Es nuestro deber militante estar ahí, en primera fila en defensa de la Conductora y apoyando la movilización. 

Es tal vez la última oportunidad que tiene la administración de Alberto Fernández de cerrar filas con el Pueblo y aprovechar ese apoyo no sólo en defensa de Cristina (cosa que viene haciendo), también para cumplir sus promesas electorales. 

Otro país es posible.

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