El Volumen I brilló con el progre de Fede Monachesi, con la constelación O'Rion y con los planetas de Denis Horvat. Crónica de una noche fantástica que dejó todo servido para el banquete descomunal de este jueves: Sasha. Galería de imágenes y videos.
Denis Horvat, principal protagonista del bosque encantado. Fotos: Rodrigo Ezze para La Boite.-
Había una vez una mujer tan sabia como la tierra que, junto a un hombre tan encantador como un bosque, habían llegado descalzos al mundo tal como lo conocemos hoy. Ambos ciñeron sus ojos, marcaron los surcos de su frente, se lamieron el sudor bajo la luna y una por una por una con sus propias manos plantaron semillas de eucaliptus.
Años después, en los albores de los 40, esos eucaliptus se convirtieron en los árboles ideales para un proyecto ideado por el Estado tucumano: un bosque de árboles para lograr un lugar con el suficiente oxígeno para el hospital que iba a construirse en Tafí Viejo -por aquel entonces- para pacientes con problemas respiratorios y otras hierbas.
Ese proyecto nunca se ejecutó. Pero necesitábamos aire. Bocanadas de aire. Noches de aire.
Con las habitaciones construidas, ese proyecto nunca se ejecutó, pero mutó y el entonces anulado hospital se convirtió en una hostería. Tiempo después, siempre con nuestros árboles de eucaliptus como fieles testigos del comienzo de esta historia allá, altos, altísimos, tan cercanos y lejanos a la vez, esa hostería bajo la intendencia del compañero Javier Noguera volvió a ser una hostería pero totalmente bella y majestuosa acorde al nombre que lleva: Atahualpa Yupanqui.
Hace unos días, con esos árboles mirándonos desde arriba, iluminados por una paleta de colores tan eterna como la transición del atardecer al amanecer, vivimos acaso la noche más encantadora de las boites de los siglos de los siglos en nuestra bendita provincia y entre las del país, amén: Proyecto Aborigen Volumen I.
“La verdad fue una noche mágica. La gente, el lugar, el amor que había en el ambiente. Todo fue perfecto y se notó en el nochón que vivimos”, dimensiona Cristian Castillo, alma mater descomunal de un proyecto tan ambicioso como logrado y por ello tan pero tan feliz con todo pero todo lo vivido luego de la noche llena de magia.
“La propuesta de La Boite, la ambientación, encontrarnos con la naturaleza, todo estuvo muy logrado, el bosque de la hostería alejado de los centros urbanos, la ausencia de luces artificiales de las calles y demás permitió que se pudiera apreciar mucho del cielo, de la cantidad de estrellas, de los árboles, de las luces en los árboles, de una noche con un clima espectacular, de un espacio verde para bailar. Así uno se metió dentro de la naturaleza y vivió una experiencia sensorial”, remarca Ernestina Giovannini, conductora de Before en latucumana fm.
Siempre ante la mirada del Gran Mesón a su alrededor, entradas las diez de la noche, ya danzaba la fantástica crew de La Boite con el brillante Fede Monachesi ya acompañado desde temprano por una multitud. “Fede con su progre arrancó una hermosa noche dejando la pista a Alex que con sus clásicos nos dejó perfectos para terminar la noche con Horvat”, resumìa Chasqui y profundizaba Ernestina: “Era temprano y ya estaba súper lleno. La gente fue a escuchar a nuestros artistas locales, eso fue muy grato. La gente fue a sacarle el jugo a toda la experiencia. A mí me gusta mucho el trabajo que hace Monachesi y su progre fue el ideal antes de Alex O’Rion”.
Fue justamente la constelación O’Rion la que nos ha maravillado desde que la mayoría entró al bosque encantado. Ya los autos no podían subir y en ecobondis te acercaba la muni. Toda la organización maravillosa de la muni ha estado acorde al evento y ha dejado altísima la vara para este jueves y lo que vendrá de ahora en más. Dicho esto, pasabas por los controles sin problemas, saludabas de costado a los shawarmas del bajón y ya sonaba Alex después de la ovación a Fede mientras la gente esperaba para conseguir aguas minerales o birras en las barras (Notita: queremos más barras).
Con Alex en bandejas, con las visuales en las copas de los árboles testimoniales, el trance para Ernestina fue total: “Fue un viaje mucho más mental lo que nos trajo O’Rion. El set de O’Rion se combinaba muy bien con el progre tan rico y se ambientaba muy bien con el escenario y sí, te mantenía en un trance constante. No te desacatabas por bailar y por mantenerte muy arriba, no estabas muy tranqui, pero sí te reservó la energía para Horvat”.
Lo que le ha seguido a las constelaciones de O’Rion solo han sido momentos épicos y un set de Horvat con puntos muy altos que se repitieron a lo largo de la noche que por un momento ha parecido no tener fin. Mientras atendía su celular, Seba Gómez del team PFB sonreía conforme a un costado del vip porque también ha sido clave de una co-producción para una noche que ha dejado a todos con la boca abierta, a quienes fueron por primera vez y a quienes conocen la escena desde hace un tiempito como Cecilia Dip: “Jamás fui a un evento con tan prolija producción en general. Además del lugar, el sonido y los artistas musicalmente tocaron mi alma. Impecable”.
¿Qué ha vivido Horvat en este bosque encantado? Lo resume Cristian Castillo: “Desde un comienzo, cuando le mencionamos nuestra propuesta, la puesta en escena, el lugar, Denis Horvat tenía muchas ganas de venir y conocer. Y ya en su set, al final de la noche, quería seguir, no le importaba nada. Denis miraba a la gente y él nos pedía seguir. Nos dijo que fue una de las noches en el país más lindas que vivió. Me mandó un mensaje y dijo que a Tucuman y Córdoba volvería siempre. O sea: compararnos con la sede más importante de música electrónica del país que es Córdoba para nosotros es muchísimo. El norte está de pie”. De pie. Como esos árboles. Eternos. Iluminados y eternos. Inalcanzables. Listos para este jueves. Listos para respirar. Ahora sí, listos para Sasha, mi amor.
GALERÍA DE IMÁGENES
Bosque encantado.
Marea.
Alex.
Fábula.
Denis.
Final de Fiesta.
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