opinión

Desafíos de Comunicación Política de Juntos por el Cambio rumbo a Octubre

No se debe subestimar el poder de resaltar los valores de democracia y libertad, como puntos para simplificar la actuales demandas de un sector de la sociedad que defiende el trabajo genuino y las libertades individuales. Por Guillo Castaño.

15 Ago 2023 - 11:00

El espacio político Juntos por el Cambio (JxC) enfrenta una serie de desafíos comunicativos de cara a las próximas elecciones generales de octubre. La marca de JxC ha perdido frescura y parece desactualizada, además de verse afectada por la apropiación del eslogan "cambio" por parte del ganador de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) Javier Milei, quien proclama ser el "verdadero cambio". Esta aseveración plantea cuestionamientos sobre la autenticidad y capacidad de JxC para liderar un cambio radical, un giro de 180 grados que el país parece necesitar con urgencia.

El candidato de un partido emergente, La Libertad Avanza (LLA), ha empleado estratégicamente mensajes directos y simplificados, especialmente en el contexto de la aguda crisis económica en Argentina, marcada por una tasa de pobreza que supera el 50% y la constante erosión de la clase media. Expresiones como "pondremos fin a la lacra parasitaria del estado" y la necesidad de erradicar la "élite" improductiva e “inútil” han resonado en un público claramente cansado y enojado por la gestión gubernamental.

En efecto, esta estrategia de comunicación concisa y repetitiva ha logrado permear la conciencia colectiva al enfocarse en temas puntuales. Se atribuye la responsabilidad de la profunda crisis actual a la clase política, tanto desde el oficialismo como desde la oposición representada por JxC, que aparentemente no muestra la determinación para desafiar el statu quo.

Uno de los principales retos que enfrenta JxC en su nueva campaña es la necesidad de desarrollar un mensaje que conecte con la juventud y que los vuelva a presentar como la opción de cambio, pero con una presentación renovada. Es crucial presentar la alternativa como una especie de "nueva revolución" contra un sistema que ha perpetuado la pobreza, utilizando un discurso vehemente y vigoroso. Es notorio que el voto hacia LLA refleja un castigo a la clase política tradicional y un acto de rebeldía hacia el excesivo y deficiente aparato estatal, tal como lo expresa su líder de manera cruda pero efectiva.

El discurso antiperonista también juega un papel crucial en esta contienda, cuestionando la validez de conceptos como la "Justicia Social" que, según se argumenta, ha contribuido a la desigualdad. Esto apunta directamente a la supuesta corrupción en el estilo de gobierno y critica fuertemente a la casta política, acusándola de ser parasitaria y de hundir al país en la ineficacia.

Las propuestas a considerar para un nuevo discurso de JxC abarcan varios ejes. En primer lugar, deben destacar la necesidad de un cambio profundo, pero sin descuidar la estabilidad social, especialmente para aquellos que temen una repetición de la crisis de 2001. Asimismo, es fundamental presentar una visión de cambio real que se enfrente a la corrupción y la ineficiencia gubernamental, enfocándose en combatir la pobreza, la inflación y la inseguridad.

JxC debería posicionarse como el verdadero contendiente del cambio, respaldado por ejemplos de mejoras en la gestión en gobiernos locales como la Ciudad de Buenos Aires y en las provincias que gobierna actualmente la coalición. Además, un mensaje claro para abordar la inflación y la dolarización es esencial.

No se debe subestimar el poder de resaltar los valores de democracia y libertad, como puntos para simplificar la actuales demandas de un sector de la sociedad que defiende el trabajo genuino y las libertades individuales.

No obstante, existen puntos débiles en la estrategia de LLA. La falta de experiencia en gestión gubernamental y la incertidumbre que rodea a los cambios drásticos podrían generar preocupación en la sociedad. Es crucial abordar cómo reaccionaría ante estos cambios la ciudadanía, o sectores y provincias con gran cantidad de empleados públicos, y sindicatos y gremios que actúan a nivel nacional.

En resumen, JxC enfrenta desafíos significativos en términos de comunicación política rumbo a las elecciones generales de octubre. La clave está en renovar su mensaje, simplificarlo conectarse con la juventud, presentar una visión sólida y realista para el cambio, al mismo tiempo que se abordan las preocupaciones y se enfrentan los puntos débiles del adversario.






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