opinión

¿De qué libertad están hablando? Un día tenebroso en la Argentina

La libertad no avanza con imposiciones ni con decretos sino que la libertad y el respeto de los derechos humanos son inescindibles. Por Susana Maidana.-

21 Dic 2023 - 12:25

Cuando hoy observaba las imágenes de la marcha en CABA y cuando escuché las 30 de las 300 medidas que el Presidente expresó en cadena nacional, la angustia me embargó porque me sentí retrotraída a los tenebrosos años de la dictadura, en momentos en que los argentinos conmemoramos los 40 años de la recuperación de la democracia.  Lastimosamente contradictorio, al menos. 

Siento la responsabilidad intelectual de decir lo que pienso y lo que siento y me pregunto ¿dónde queda la libertad que avanza hacia un golpe de estado?. ¿Dónde queda la libertad cuando se cercenan  los derechos humanos a trabajar, a tener una vivienda digna, a pagarla con nuestra moneda, a cuidar nuestro territorio, nuestra línea de bandera ante la destrucción de la industria nacional, de la asistencia social, del derecho de trabajar y de cobrar sueldos dignos y de impedir el empleo en negro. Sin embargo, el presidente comenzó lamentando la pobreza y la situación de los niños pero, sin dar ni una sola medida que tienda a terminar con la indignidad de la miseria.  

¿Es acaso defender la libertad que la policía suba a los ómnibus y saque fotos a los pasajeros. Es de este modo cómo se instaura el orden? No es orden es control, vigilancia porque me pregunto:  ¿dónde queda el mundo privado de los individuos? No niego que las movilizaciones perturban el trabajo y la movilidad de los otros, pero hay que frenar la pulsión  a echarle la culpa al pañuelo del resfrío, o sea a no hacerse cargo de las demandas sociales

¿Es acaso defender la libertad ver una estación de trenes colmada de policías con perros, confundiendo a los manifestantes con traficantes de drogas? 

Me pregunto ¿cuál es el concepto de libertad que usan quienes sostienen defenderla? Pareciera que quienes proclaman la libertad sólo se refieren a la libertad  de comercio, a la libertad de subir los precios de los alimentos y de los remedios, la libertad de subir el monto de las obras sociales, de privatizar la salud y la educación, de coartar la libertad de pensamiento y de expresión ? 

La libertad,  según la  definición del Diccionario de  la Real Academia Española sostiene que es “la facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”. Ortega y Gasset decía que la libertad es insustituible e irrenunciable, no es algo que tenemos sino que somos. Según Sartre, la libertad es el ser de la realidad humana. ¿Acaso la libertad no es el núcleo central de la democracia,  que requiere de consensos y no de decretos de necesidad y urgencia???? 

Sin embargo, el Presidente se arroga poderes omnímodos, alejándose de su “aclamado” republicanismo para convertirse en una suerte de dictador.

No se está defendiendo la libertad sino que se está instaurando el cerrojo a las elecciones humanas. Me pregunto si hay que salir nuevamente con el DNI en el bolsillo y que cualquiera  puede revisar nuestras pertenencias, detener nuestro auto y revisarnos. 

La libertad no avanza con imposiciones ni con decretos sino que  la libertad y el respeto de los derechos humanos son inescindibles. 

Cómo no sentir angustia al ver que nuestros derechos a comer, a estudiar, a curarnos se ven afectados y cercenados. 

Han prometido que veremos la luz al final del camino pero cada día la senda se presenta cada vez más oscura. 

En pocos días, el caudal de votos que avaló democráticamente la elección presidencial  se vio reducido, al atacar los resortes fundamentales de los derechos individuales y sociales. Y la gente salió a la calle a manifestar su desacuerdo.

Mientras la mayoría de los medios, que dicen ser ·objetivos”, ignoraron las respuestas indignadas de muchos sectores de la clase media  que salieron a hacer un cacerolazo ante el paso de la motosierra que amenazaba con quitarnos nuestros derechos, haciendo negociados con empresas extranjeras. 

Sería bueno escuchar las voces de los universitarios, de los votantes de esta línea política, de los sindicatos, de las diferentes líneas políticas  e instituciones “democráticas” para mostrar que la Argentina tiene memoria, respeta la verdad y aspira a la justicia. 

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