Entendiendo...

La fe

¿En qué tenés fe? ¿En Dios? ¿En que hay vida después de la muerte? ¿Tenés fe en que el país saldrá adelante con esta gestión? No son preguntas retóricas. Éstas y otras interrogantes analizaremos y responderemos al detalle en esta editorial.

31 Ago 2025 - 09:09

Salvador Dalí pintó en 1951 “Cristo de San Juan de la Cruz”. El cuadro se inspira en un pequeño dibujo que realizó San Juan de la Cruz en el s. XVI, donde Jesús crucificado se muestra desde arriba, en un escorzo inédito.

Durante la era Francisco I la fe católica apostólica romana experimentó una transformación. El estilo del Papa Bergoglio despojado de lujos y su forma franca de comunicación conquistó el mundo. Ser católico pasó de ser un sinónimo de facho anacrónico sectario a “estar de moda”. Al menos en su país natal Argentina el mensaje y legado de Francisco está completamente presente aunque disociado

La “nueva” filosofía libertaria de individualismo extremo es sencillamente la antítesis a la doctrina social de la Iglesia. Lo trágico es que el sector conservador más religioso, vota y apoya implícita o explícitamente a este modelo político. 

Antes de profundizar sobre esta “dialéctica” tengo que hacer un aclaración personal. Hoy tengo un nuevo entendimiento de la fe por haberme reconvertido “recientemente” al catolicismo luego de décadas de ateísmo. Fue un proceso que tomó un puñado de años y hasta se podría decir que empezó aquí, partiendo desde mi primera nota en este espacio editorial. Ya vamos a profundizar sobre eso.

Dicho esto, siento el mundo al revés; me abrazo con los valores cristianos y veo como se instala institucionalmente una filosofía completamente nihilista con la anuencia de cristianos. Ya en numerosas de notas he explicado el problema de los gobiernos de corte neoliberal, pero esta vez los argumentos se me acabaron. Por eso, en este mismo acto, ejerciendo mi don de la escritura y en un carácter de extrema humildad, sencillamente me encomiendo a Dios. Quiero decir, voy a seguir escribiendo y por lo tanto argumentando, pero usted me entiende a lo que quiero llegar.

Lo que está pasando en nuestro país supera cualquier explicación racional y coherente. O estoy equivocado y somos meros animales sin Dios matándonos por migajas o Él nos lleva por un camino como país muy misterioso y oscuro.

Retomemos el tema de mi reconversión ya que si propongo hablar de la fe, primero tengo que aclarar mi posición en el tema, ¿no?

El fanatismo del converso

Corría el pandémico año 2020 y se destapan escándalos sobre abusos en colegios de FASTA. Casualmente estaba trabajando con El tucumano en un proyecto de streaming y cuando se armó el lío ofrecí dar mi perspectiva como egresado del colegio Boisdron y ex miliciano de FASTA. Así nació mi primera editorial para este segmento:

La nota fue un bombazo, no me voy a meter en sus temas pero está bueno leerla en frío para entender realmente cuál era su objetivo final. Cabe destacar, como dije antes, que es una buena foto de un momento en mi vida en el que oficialmente era ateo pero empezaba a virar. Un año después sucede el asesinato por parte del ex alumno del Boisdron, Gerónimo Helguera, y hago otro artículo que también resultó explosivo en materia de agresividad online. Algo que escapó a mi entendimiento puesto que el grueso del artículo era hablar sobre la etimología y significado del término bullying y la falta de compromiso contra estas prácticas por instituciones educativas.

Esta labor fue ingrata y de hecho fui objetivo de diversas agresiones online y no tan online. A todo esto el objetivo era prevenir más abusos a menores ya sea institucionales o de bullying, pero está esta histeria de la que ya hablé en otras ocasiones. Psicópatas comandando un horda gente neurótica, idiota y/o cínica que es capaz de defender agresivamente instituciones y personas monstruosas. Una temática interesante pero no viene al caso hoy (?)

El punto es que en mi primer artículo expuse el ADN, ya que, entre otras revelaciones, expuse que FASTA es un plagio de la Falange Española, una organización netamente fascista. Podés pensar que está bien o mal, pero es así y lo quería contar.

Luego en mis subsiguientes notas continuo la discectomía sobre el “ser facho” y como sus orígenes nos llevan a la gloria de la Roma populista. Lo que pasa es que mi filosofía es sencilla, ir al centro, tomar lo bueno de cualquiera sea la línea de pensamiento; es más, en ese sentido, me parece nefasta la “cultura” de la cancelación, porque ahí estás matando lo bueno también.

Todo esto fue haciendo mella en mi ateísmo duro. Después de todo, como describí antes, fui formado como un caballero cristiano y ya hable bastante de todo mi mambo con Roma. Lo que quiero decir, con esto de tomar lo bueno y no cancelar, en todo ese universo cristiano y romano, encontré lo bueno y me reconquistó.

Claro, esto es solo una parte. Mi reconversión se fue cimentando en realidad en base a 3 pilares. Uno de ellos es esto que hablamos recién de escribir y aprender a tomar lo bueno y atacar lo malo. 

Ahora hablemos del segundo pilar.

Hablemos del universo

Desde mi pubertad me interesó la astrofísica y cosmología, pero como aficionado. Tomé contacto con el tema primeramente en enciclopedias físicas (soy un milenial de transición), luego Encarta y, luego, la mayor parte de las cosas de astronomía que aprendí lo hice por Wikipedia. Les aseguro que esa herramienta es más que suficiente como para tener una comprensión del tema no profesional. Sirve.

                                                                        

Que no nos confundan las cifras como le pasó al senador libertario. Estas dimensiones pueden asustar o maravillar y, por qué no, ver a Dios como un gran gran gestor. Lo que es realmente el combustible para el ateísmo/nihilismo es el destino final de nuestro universo. 

La convención científica actual expresa que el espacio se expande a una velocidad superior a la de la luz y que esta velocidad se acelera. Esta aceleración eventualmente generará la muerte del universo, la fuerza de repulsión será tal que ni una partícula subatómica podrá mantenerse íntegra en un proceso denominado Big Rip o “Gran Muerte”. 

Esto de no haber "final feliz" o cliclo que ser renueva, refuerza el ideario mencionaba. Sí, están las teorías del multiverso, pero nunca me cuadró el tema por resultarme un absurdo el pensar infinitos universos en los que toda posibilidad sucede. Me suena más a holgazanería intelectual y además no hay tanta ciencia dura en esta línea.

Ya saturado de la cuestión macro le empecé a dar más bola a lo más simple, al sistema solar. Fue un satélite el que me hizo creer en Dios nuevamente. Me fui a miles de millones de años luz y la solución a mi problema estaba “aquí cerca” en el cielo a plena vista.

Lunita tucumana

La luna y su relación con la tierra tiene unas características únicas. Sabemos que un planeta del tamaño de Marte impactó la tierra, de ese choque los restos orbitaron la tierra y se agruparon en un nuevo cuerpo, la luna. 

Para empezar la luna es inusualmente grande, tiene una proporciones parecidas a las lunas de Júpiter, siendo este planeta muchísimo más grande que la tierra. Pero he aquí el dato del converso. 

Es realmente increíble lo mágico de la distancia de la luna con la tierra. Tiene un equilibrio perfecto que moldea ciclos naturales como las mareas por ejemplo. Pero esto no es lo que deslumbra. Lo que deslumbra son los eclipses. 

Por alguna razón la luna tiene el tamaño exacto y está a la distancia y perspectiva exacta para tapar el sol totalmente en un eclipse total. Si la luna se desarrollaba un poco más lejos o fuese más chica no calzaría. Todo eso sin hablar de la exacta distancia que se encuentra la tierra con el sol que es lo que permite climas aptos para la vida. 

Pero volviendo a la luna, ese dato, el de los eclipses me hizo el click. Esto no es fruto de la estadística, es necio pensarlo así.  Esto es fruto de diseño inteligente, y ese diseño tiene que tener un diseñador. Es más, veo al tema de los eclipses como una firma de artista, ya que no tiene una utilidad, es una performance. Se lo hizo de taquito. Por algo, justamente diversas civilizaciones calcularon y adoraron este fenómeno.

Somos ruido

Tampoco puedo construir toda mi cosmovisión en base a la luna. Mi conversión tiene que ver también con tomar contacto con la línea filosófica de científicos contemporáneos como el psicólogo cognitivo Donald D. Hoffman y el matemático ganador del Premio Nobel 2020, Roger Penrose. No tengo espacio para describir la labor de estos gigantes de la ciencia, así que voy a sobresimplificar, por favor los académicos omitan esta parte.

Hoffman establece que hay una realidad, una verdad y que uno solo puede “ver” cierta parte de ella, solo se interpreta la realidad en función a las necesidades evolutivas. Lo voy a traducir a una área que estudié bien: el sonido (estudié sonorización en la UNT).

Existe el ruido blanco, es ese “shhhhh” de estática de una radio o televisión fuera de sintonía. Ese sonido es la recopilación de todas las frecuencias más o menos a la misma intensidad. No tiene armonía. Si yo ecualizara ese “todo”, es decir, filtro determinados rangos de frecuencia puedo generar cualquier tipo de sonido. Un violín, un motor, un canto de un ave, el sonido de un alfiler al caer al suelo, es decir, todo. Claro, tengo todas las frecuencias en el ruido blanco, y utilizo las que necesito para sonar de tal o cual manera.

Volviendo a Hoffman, la verdad es el ruido blanco. Nosotros somos una ecualización de LA verdad y vemos a través de ella de la manera que expliqué antes. O sea, sí, hay UNA verdad. No la vamos a poder apreciar al menos en vida, somos una selección de LA verdad y como tales filtramos parte de ella. Y así es como se destruye la basura existencialista, woke, progre o no sé qué del comodísimo “todo es relativo”. 

El tema es qué pasa después de la muerte. ¿Acaso perdemos nuestra ecualización cuando morimos y nos sumergimos en el ruido de la verdad perdiendo nuestra identidad? Es decir, seguimos existiendo, pero sin la delimitación que nos caracteriza. No está demostrado, pero hay estudios que demuestran que la información se conserva, el tema es cómo.

Cabe señalar de esa visión es que no se identifica a un Dios DJ productor que ecualiza ese ruido formándonos a nosotros y a la realidad, pero por suerte la improbabilidad de las características de nuestra lunita tucumana me hace acreedor de un Dios artistas que diseñó todo. Y así va tomando forma mi fe, mis creencias al menos en el plano racional.

Ahora, surgen más preguntas como cuál es la injerencia de Dios en la realidad. ¿Hay libre albedrío? Hasta aquí llego con esta rama, en el artículo "La independencia" hablo sobre el tema.

Octavio Alejandro

Por último y más importante está mi hijo, el tercer pilar de mi reconversión. Él como que dio el impulso para que una todas las fichas para creer en Dios. Él me hizo entender lo absurdo de creer que el universo es un absurdo. Para empezar el tener descendencia me hizo tomar conciencia de mi asecendencia. En algún punto, en mis genes viven cavernícolas que parieron seres humanos en vaya uno a saber en qué condiciones y luego lo inabarcable de los miles de años historias que me trajeron aquí. Como yo continúo eso en un proyecto de vida que puede perdurar vaya uno a saber hasta cuando. 

Volviendo a la perspectiva del tema de la luna, hay que admitir lo absurdamente improbable de la línea evolutiva humana. Somos primates que tuvieron que bajar de los árboles por convertirse la selva en savana quedando así "desamparados" animales de pie con manos diseñadas para sostenernos en ramas que, ahora libres, podían manipular objetos etimulando así nuestra inteligencia hasta el punto de crear herramientas.

Herramientas que luego se convirtieron en computadoras, naves espaciales y bombas atómicas. En ese sentido, así como no compro la idea de los multiversos, tampoco creo que haya vida en el universo al nivel del desarrollo del ser humano. Insisto, la sintonía es muy fina. Astros colocados "milimétricamente" y un camino evolutivo muy accidentado que parese casual pero es claramente causal.

No creo en el multiverso pero si en que hay más de 3 dimensiones. En ese sentido podemos apreciar en la obra de Salvador Dalí "Corpus Hypercubus" la gran labor del artista no solo para dar una impresión tridimencional en una superficie bidimensional, sino que lleva la apuesta a un nuevo nivel proyectando una dimensión "extra" al cubo dando como resultado una crucifixión en 4D.

Evidentemente tiene que haber un camino. Me siento parte de un proyecto que superará mi vida terrenal, imagino que esto que escribo, este reflejo de mi mente superará mi vida, ponele. 

En ese sentido, el proyecto de Francisco y su sucesor León XIV refuerza estas ideas. Para mi Francisco vivía para el futuro, por eso su desapego por lo material; él es sin dudas la base de lo que será una nueva era en la fe. Nadie tiene dudas de que León es una continuidad, pero no sumisa, sino una verdadera sucesión que, entre otras cosa, probablemente nos unificará con nuestros hermanos de oriente (las iglesias ortodoxas) y levantará a Roma en una nueva era. En eso tengo fe.

Volviendo a lo de Octavio, el no tener control total sobre su vida y, considerando todos los riesgos que existen para su persona y psiquis, –¿recuerdan por qué empecé a escribir aquí?– me convierte en un ser humilde y esperanzado en la proyección y camino de Dios. Por “suerte” Octavio ya está por cumplir 4 años y su vida se desarrolla maravillosamente. 

Argentina

Por otro lado, la vida que no se está desarrollando maravillosamente es la de mi país. Sino más bien, todo lo contrario. El tiempo pasa y veo (y calculo) que la situación no hará más que empeorar. En ese sentido escribí un artículo hace más de un año que detalla el siniestro esquema político/económico de la gestión de Javier Milei.


Hay mil mamarrachos sucediendo en simultáneo pero, de nuevo, me tengo que centrar en los peligros del carry trade lógicamente por su dimensión casi cosmológica. Voy ponerlo en términos simples y después abrimos la cancha. La bomba de tiempo que se está cebando consiste en seguir pidiendo prestado dólares para REGALARLOS mediante supertasas a los amigos del gobierno (enormes entidades financieras). No hay otra manera de verlo.

Estamos viviendo un calco del 2017, cuando Cambiemos gana holgadamente las legislativas y en 2018 el carry trade colapsa. Lo que pasó es que en ese momento no estábamos endeudados con el FMI –¿gracias a quién?–, entonces salieron ellos a cubrir las fichas cuando los peces gordos se cansaron de jugar con nuestro patrimonio. Hoy se están acabando los cartuchos de seguir mangueando internacionalmente. 

Alguno pensará: "bueno, pero ya no hay emisión y la inflación se frenó". 

Me quiero detener ahí, las supertasas del carry trade son EMISIÓN. O sea, hay que crear dinero para pagar los intereses. Esto obviamente devalúa el peso, el tema es que usan dólares prestado para que esto no suceda cuando el Banco Central sale a: ¡vender esa deuda que en algún punto hay que devolver! ¡Con intereses! 

Lo pongamos desde otra perspectiva, cuando se acabe la merca de los préstamos se perderá el control cambiario. Esto sucederá cuando en algún punto los timberos querran tomar sus ganancias de la supertasa en pesos y convertirla en dólares. Claro, el Banco Central no tiene suficientes dólares para venderles si salen en malón y así es como se explica una corida cambiaria traducida en una hiperdevaluación y consecuente hiperinflación. Sí, la inflación no es que se desaceleró, se dolarizó y está contenida con estos controles cambiarios con fecha de vencimiento. 

ESTE es el gran problema de la Argentina en cuanto a dimensiones y consecuencias, las cometas de Karina Milei en perspectiva son del tamaño de la luna comparado al agujero negro de lo que en realidad significa una emisión de dólares que no tenemos y que debemos (siempre con intereses). 

Estos mamarrachos no son los primeros en la historia Argentina, son típicos de gobiernos de corte neoliberal. Por ejemplo, en los ´90, durante el menemato, Tucumán emitía bonos que tenía paridad 1 a 1 con el dólar. 

El punto es que esto no son deducciones mias, esto ya pasó "hace poco"; el escenario actual es análogo y a la vez mucho peor al del 2017/18. Aunque tuve que hacer un "recalculando" con respecto a esta afirmación. Me resulta impredecible el resultado de las próximas elecciones legislativas tras los escándalos de corrupción de la actual administración y por la profunda recesión que se siente a flore de piel en la economía real. Lo que quiero decir, es que sin el Karinagate yo podía decir que a lo mejor ganaba el oficialismo e iba a suceder un escenario parecido al del declive del gobierno de Mauricio Macri.

Sea lo que fuere en el plano electoral, "tengo fe" que algún punto del 2026 (o antes) los peces gordos se levantarán de la mesa de juego. Como mencioné antes, ya agotamos la munición del FMI, somos el país más endeudado con la institución del planeta. De no aparecer mágicamente fondos para nuestras reservas, comoo expliqué antes, no quedará otra que una hiperdevaluación seguida de una hiperinflación.

El tema es que calculo que el 2001 quedaría ínfimo a comparación de este hipotético colapso. Ojalá pase algo que no estoy viendo, la verdad que me tiene sin cuidado la institución de la democracia, en una sala de urgencias no se anda haciendo encuestas de qué hacer y qué no hacer. Ruego a Dios que apareza un cirujano en jefe que nos intervenga de inmediato. No hay tiempo que perder.

En ese sentido no puedo dejar de mencionar al peronismo. El que me sigue en mis notas, sabe que no me defino como peronista, pero que coincido en muchas cosas ya que considero dicho movimiento como una fotocopia de las bases de bienestar popular romanas que sí me identifican. Y ni siquiera, hoy (ya hace tiempo), el peronismo sencillamente es un aparato para llegar al poder, una vez ahí se puede ir para cualquier lado. El claro ejemplo es Menem, fue presidente con el sello oficial del Partido Justicialista y en su administración neoliberal fue contra todo principio y filosofía fundacional del partido.

Hoy pesa más que nunca eso de ser un aparato vacío de sentido. En las listas de porteñas y bonaerense para las legislativas de este año vemos un peronismo no tibio, helado, congelado. ¿Dónde está el encolumnamiento? No está Axel, ni Máximo, ni Moreno, ni Massa y no está ella. Luego de la proscripción de Cristina, nadie se quiso quedar pegado a una derrota segura, aunque ya no lo sería tanto por el Karinagate. Esto es una explicación, pero podemos deducir otros motivos más oscuros. 

Mi visión es ambivalente en cuanto a la actitud del peronismo. Este movimiento ve al país tan lavado el cerebro que sencillamente espera a que todo se haga pedazos, que no haya lugar a duda de que la gestión de LLA es nefasta y que jamás debimos sacar a este aparato del poder. No hay retórica, quieren mostrar hechos y en esos hechos el país sufrirá. Esto puede ser visto como un sacrificio necesario o una especulación perversa. Y no es una idea mia, hicieron eso mismo en otras ocasiones como lo fue la crisis del 2001.

Por mi lado, yo creo que se puede evitar tal destino si nos ponemos a trabajar y revertir las cagadas de Milei YA YA. Pero bueno, eso por lo visto será bastante improbable. Entonces, respondiendo a la interrogante final de la intro... No, no tengo fe ni fundamentos para creer el país salga adelante con esta gestión. 

Atarse una piedra al cuello y arrojarse al mar

Como señale antes, en este punto hablar de las coimas con dineros destinado a discapacitados no tiene sentido. Son montos ínfimos las cometas que cobra la primera dama en comparación a la galaxia del carry trade, pero si es algo simbólico. Hace unas semanas escribí sobre la mafia del menemismo de los ´90 y ahora son noticia sus descendientes como protagonistas de estos franeleos de fondos públicos. Para peor se trata de robar literalmente a quienes más caerencias tienen.

                                                     

Tampoco es hacer lo que marca la izquierda, eso de salir a fustigar a la burguesía. A lo mejor tienen empresas que dan trabajo. Hablamos del 1% de la población que acumula la mayoría del capital. De lo que hablamos es que con una pequeña cantidad del flujo de capitales de estos peces gordos se puede solucionar de raíz la pobreza a nivel país y a nivel mundo. Pero claro, eso da miedo. Miedo a que las personas no sufren carencias, no obedecerán, o algo así. Es un miedo psicópata de perder el control una burbuja ya sea linda o fea.

Por ejemplo, es sabido que la CIA financió a iglesias protestantes para que se instalen y crezcan en Latinoamérica. Esto no fue un llamado de fe, sino que, para combatir el marxismo, convenía fomentar un ideario de autosuperación y/o autoflagelo como lo puede ser una interpretación errada de las ideas cristianas. 


Si Dios quiere

Claro, si te va mal, sufrís, y ese sufrimiento es redimido con la oración, de última es crédito para ir al Reino de los Cielos. En ese caso la pobreza debería ser deseable, pero como verán esto es una gran desviación sólo para fomentar un rosetón donde los nobles o una élite siempre dominará a una plebe. O sea, se utiliza la religión como objeto de dominación social.

Mientras tanto, el gran pecado del marxismo es algo lógico. La sociedad debe ser atea para intentar lograr las mejores condiciones para todos aquí en esta vida. No hay más allá, hay que mejorar ahora, YA YA.

Ahora, yo pregunto, ¿hace falta vivir o pensar así para estar bien? ¿No se puede construir una sociedad equitativa y próspera creyendo o no en Dios? Porque percibo que estamos en el peor de los mundos, la sociedad es atea, nihilista, no cree en nada, todo es relativo y vive una innegable angustia. La angustia del individualismo/soledad, la angustia de consumir por consumir y consumirse en el proceso, la angustia de no tener el sentido de trascendencia del que hablaba más arriba. Como señalaba antes, esta forma de vivir, esquizofrénicamente puede llegar a convivir con la angustia del "religioso", el vivir en culpa, ver el mundo como un pasaje horrible, discriminar al que no cree en lo mismo y todo así hasta el punto de genocidios... Genocidios que pasaron y siguen pasando. 

Como que no es negocio. Tomemos lo bueno de cada cosa y a COMBATIR lo malo. Tampoco vamos a fomentar un consumismo filosófico, que tomo lo que se me canta y me queda cómodo y que arda el mundo. Un mínimo de compromiso y responsabilidad por el lugar que ocupamos enla sociedad.

En ese sentido, prefiero un ateo socialista a un religioso individualista. Fíjense que no hablo de capitalismo ya que no es una ideología, es un sistema de intercambio que puede y de hecho funciona en una nación socialista como lo es China; oh casualidad, la nación que se perfila a tomar el liderazgo del mundo. Una nación con un estado ateo.

Por estas y otras cuestiones, tampoco veo deseable el modelo chino, esta cosa robótica de vivir para trabajar y esto de creer religiosamente en el mito progreso indefinido. Claro, falta Dios ahí.

Lo que digo es… qué pasa si el occidente cristiano se une en valores que ya demostraron ser perdurables por siglos y nos dejamos de joder un poco con ese tecno consumismo que nos está pudriendo la cabeza. No me interesa que Argentina sea como China ni como USA. Quiero que Argentina sea Argentina, un país rico, comer asado, ver futbol, ir a la iglesia en familia, no trabajar 16hs al día, etc. 

No quiero en Plaza de Mayo un desfile de tanques con banderas rojas ni tampoco a jubilados y discapacitados gaseados por la policía. No quiero ver afano en la obra pública, en coimas o en casinos financieros. 

Para concretar todo esto de lo que estoy hablando no hay que inventar una doctrina o partido nuevo, ya hay antecedentes y referentes directos. Hablo de Francisco I, quizá el argentino más influyente de la historia. Él es una buena síntesis de la Argentina BUENA que podemos construir. Fue el soberano de Roma, un tipo inquebrantable en la fe, comprometido con la doctrina social y un toquecito peronista (ya hablamos de tomar lo positivo de cada pensamiento). 

Pero bueno, se nos fue. Tengo fe en que el mundo católico mejorará drásticamente a largo plazo, lo que no tengo fe es en nuestro destino como nación. Seguimos en marcha atrás y acelerando

Quizá deban ocurrir cosas terribles para valorar lo bueno y construir nuevamente nuestra nación sobre eso y aprender de una vez. No puede ser que periódicamente venga un gobierno embanderado por la libertad y nos deje la tarjeta de crédito prendida fuego. Por qué no intentamos un gobierno abanderado en la equidad sin sobreactuaciones de izquierda ni de derecha. Al centro, los intereses nacionales basados en el bienestar popular y punto.

Hace un tiempo tuve la visión de este símbolo del el dios sol Inti de la bandera argentina, con rayos que emulan la estrella argeada de Alejandro Magno y todo esto a su vez incerto en la estrella federal (la flor roja). Y así decidí fundar un movimiento de centro: La Unidad

En eso aún no tengo fe, pero si esperanza. No sé como explicarlo. Es como que lo veo tan factible y cercano y a la vez tan lejano y utópico, no por las condiciones sino por esta puta pulsión de odiarnos a nosotros mismos que nos instalaron.

Al final no se me acabaron los argumentos, la fe, para no ser ciega merece razones válidas y una búsqueda incansable e inalcanzable de la verdad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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