TRIBUNA ABIERTA

Narcolandia, Timba financiera, Narcisismo y Rock and Roll

Mientras Narcolandia padece una exposición pública indecente, en un universo paralelo, el país de la Timba Financiera se resquebraja, y el Presidente se deleita en el paroxismo de su propia egolatría. Por Sisto Terán Nougués.

09 Oct 2025 - 13:32

Javier Milei cantando en el Movistar Arena.

Cuesta un esfuerzo extraordinario la tarea de interpretar el momento histórico que estamos viviendo. La sumatoria de disparates es tan mayúscula, que su mera enunciación es imposible y fatigosa.

Con honestidad absoluta, nunca creí ser testigo de una escenografía social como la actual, que oscila vertiginosamente entre lo trágico, lo ridículo y lo desopilante.

No quiero ni puedo detenerme a un pormenorizado análisis de todo lo que ha sucedido en estos últimos días. Es todo tan burdo, tan bizarro, que asusta.

Para seguir algún tipo de orden conceptual en medio de tanto desaguisado, me apegaré al título que he elegido para esta nota, que a mi juicio tiene una fuerza descriptiva formidable para adjetivar de alguna manera tanta locura organizada.

Narcolandia

La tierra donde los narcotraficantes prosperan, hacen su negocio a plena luz del día, y se enquistan en el corazón mismo del poder político.

Es hoy de público conocimiento el escandaloso affaire que motivara la renuncia a su candidatura del libertario José Luis Espert. La trama es sencilla, contundente en su simplicidad.

José Luis Espert es un economista que decidió postularse como candidato a Presidente de la Nación en el año 2019. Conoció entonces a un Fred Machado, un empresario argentino, quien colaboró fuertemente con su campaña electoral. Inicialmente puso a su disposición un vehículo de alta gama, blindado (detalle no menor a la luz de eventos posteriores). Luego, le financió la edición y difusión de un libro de su autoría. Para promocionar ese libro, viajaron a Viedma en un avión privado. En la presentación, Espert agradece a Machado sus aportes y se fotografían sonrientes.

En abril del 2021, Machado es detenido en el aeropuerto de Neuquén a raíz de una orden de arresto emitida en su contra por parte de un tribunal del estado de Texas en los Estados Unidos. Las imputaciones en su contra eran brutales: asociación ilícita para la fabricación y distribución de cocaína, fraude virtual y lavado de dinero. La magnitud de los delitos que se le acusa es tan grave que podrían conllevar una condena a cadena perpetua.

La vinculación entre Espert y Machado, por pública, hizo que se formularan denuncias contra el primero por el origen del financiamiento de su campaña política. Espert viene siendo señalado entonces por esta cuestión, desde hace más de cuatro años.

Cada vez que le preguntaron durante todo este tiempo sobre el tema, sus negativas a aclarar los alcances de su vinculación con Machado, fueron sistemáticas y persistentes a lo largo del tiempo.

En paralelo, la extradición de Machado requerida con celeridad por los tribunales estadounidenses, inició un extraño camino judicial. Detenido domiciliariamente, al cabo de un año el Juez Federal Gustavo Villanueva resolvió avalar la extradición, la que fue apelada, como corresponde, directamente ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La causa llegó a manos del Superior Tribunal de la Nación en mayo del 2022. El 4 de abril del 2023, el procurador fiscal Eduardo Casal dictaminó que estaban dadas las condiciones para extraditarlo a los Estados Unidos para que sea sometido a juicio. A partir de allí, el expediente empezó a “pasear” por los despachos de los tres vocales de la Corte, quienes no se expedían nunca.

O sea que este señor Machado, acusado por la justicia estadounidense de delitos gravísimos, vinculados nada más y nada menos que al narcotráfico, permaneció detenido CUATRO AÑOS Y TRES MESES, sin que se decidiera su extradición para ser juzgado. La mora de la Justicia, y en particular la de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, es inconcebible e inexcusable.

Duele decirlo, pero un mal pensado podría sostener con tranquilidad que hubo intereses políticos y/o económicos de mucho peso que operaron detrás de bambalinas para garantizar la impunidad del presunto narcotraficante.

Y así hubieran seguido las cosas, por los siglos de los siglos, depositadas en un confuso limbo al que la desidia, negligencia o connivencia cómplice de los magistrados habían confinado el expediente.

Pero lo que era un secreto celosa y discretamente guardado en los palacios tribunalicios salió a la luz pública como una consecuencia directa de las campañas políticas.

José Luis Espert fue elegido por el propio Presidente de la Nación, Javier Milei, para encabezar la lista de diputados nacionales de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires. Todos, incluido el mismo Milei, conocían perfectamente la vinculación entre Espert y Machado. Es más, en octubre del 2023, en un reportaje concedido al periodista Baby Etchecopar, la hoy diputada nacional Lilia Lemoine, de vinculación muy estrecha con el Presidente, acusó en forma pública a Espert, diciendo que “lo bancaba un narco”, llegando incluso a decir que el auto blindado conducido por el libertario había sido impactado por un disparo, aparentemente a raíz de “sus problemas con los narcos”.

Pese a estos antecedentes, con extrema imprudencia y confiados en la impunidad que venían gozando, los libertarios colocaron a Espert a la cabeza de la lista.

Como era de esperar, renacieron con fuerza las acusaciones en su contra. Con una actitud prepotente y sobradora, el que prometía “cárcel o balas” para los delincuentes, se negó una y otra vez ni siquiera a formular una aclaración sobre el alcance de sus vínculos con Machado.

Es más, los minimizaba, diciendo que se trató de un simple viaje en su avión para difundir su libro, y lo negó, peor que Judas a Cristo, diciendo que lo conocía poco y que lo había visto apenas un par de veces.

Estrepitosamente toda esa fachada se desmoronó en cuestión de días. Y fueron apareciendo cosas.

No fue un solo vuelo aislado. ¡FUERON TREINTA Y CINCO!

Espert disponía de los aviones (más de uno), de Machado, como si fueran propios, llegando al colmo de usar uno de estos viajes para ir a visitar a su madre a Pergamino.

Los pilotos de los aviones testimoniaron eso. Quien ejercía como jefa de prensa por entonces del libertario dijo que Espert se reunió con Machado en muchas oportunidades. Circularon videos donde el candidato estaba tomando sol en la pileta de la casa del presunto narcotraficante. Pero este se mantenía en sus negativas con una tozudez cada vez más sospechosa.

Hasta que se supo que la socia de Machado había sido condenada en la causa judicial donde se le pide la extradición. En el marco de ese expediente se había encontrado una planilla de Excel que daba cuenta de un pago de U$S 200.000 (DOSCIENTOS MIL DOLARES ESTADOUNIDENSES) a favor de José Luis Espert.

Preguntado directamente, por un periodista amigo, Pablo Rossi, Espert en SIETE ocasiones se negó a dar una respuesta concreta, por sí o por no. Con pedantería habló de “chismes de peluquería”, desdeñó el valor documental de “una simple hojita de Excel” y se limitaba a descargar su ira contra Grabois.

Propios y extraños, pero mucho más los allegados, empezaron a presionarlo para que se baje de su candidatura. Con soberbia se negó de plano. Se entrevistó con Milei y este le dio su pleno respaldo. No se bajaría bajo ningún concepto.

Pero el periodista Hugo Alconada Mon, del diario La Nación, consiguió la prueba irrefutable. Ya no era una “hojita suelta”, se trataba de la constancia oficial del Bank of America donde se daba cuenta de la transferencia de los U$S 200.000 dólares en una cuenta de propiedad de José Luis Espert.

Esto obligó a una maniobra desesperada, de último momento. Ya no podían negar lo innegable. Espert grabó un patético mensaje leído, que se propaló casi a la medianoche, en el que no aclaró nada, sino que profundizó su debacle. Forzado por los hechos, no le quedó más remedio que reconocer el pago, que atribuyó a un trabajo inconcluso por una consultoría económica para una empresa minera en Guatemala. Los baches de su declaración fueron tremendos. La empresa minera de marras era objeto de investigaciones judiciales también en Guatemala. El pago que decía que le hizo la minera, no sale de sus cuentas, sino que sale de la empresa de aviones situada en el epicentro de toda la causa judicial que se tramita en Texas.

Escándalo total

Milei sin embargo, contra viento y marea lo sostiene. En su peculiar cosmovisión, la misma que le llevó a afirmar sus simpatías con la mafia, a la que prefiere por encima del Estado, o a no entender que es indebido promover estafas virtuales con criptomonedas, o a decir que le parecía estúpido que a su hermana Karina le acusaran de llevarse solo el 3% cuando tranquilamente podía disponer del 100%, el Presidente creyó que con esa torpe jugada se terminaba el asunto.

Milei, inmerso en su mundo de fantasía, tuiteó tras el penoso video de su amigo libertario: “El profe desmontando la inmunda y burda operación montada por el kirchnerismo”.

Absurdo por donde se lo mire. Los periodistas afines pedían ya a grito pelado la baja de la candidatura. Pablo Rossi compungido dijo que sintió que Espert le había mentido directamente a la cara. Feinman anunció que el diputado renunciaba a su postulación. Espert contestó que no se bajaba nada, y que lo iba a visitar en su programa el lunes. Salute, terminaba el mensaje sobrador. El sábado el prepotente se desmorona y desborda en llanto, el domingo a la noche renuncia, el lunes Feinman mostrará con crueldad la silla vacía a la espera de un entrevistado que jamás llegaría.

El sainete nacional continúa con un Milei desbocado, que, entrevistado por el siempre dócil Luis Majul, sigue defendiendo al “Profe”, como si no entendiera la magnitud de tanta mentira, de tanta contradicción, de tanto ocultamiento de la verdad. Sacado de las casillas llega a decir, para estupor del periodista, que “él dió la orden de meter presa a Cristina”, dando por sentado que su poder es tal que puede dar órdenes a los jueces de la Corte de fallar en un sentido u otro. Majul no puede creer lo que escucha y, como si de un niño se tratara, lo ayuda a morigerar una declaración tan brutal.

Narcolandia se conmueve. El escándalo es demasiado grande. ¿Qué hace la Corte Suprema de Justicia de la Nación para salir con algo de dignidad de este trance que la mancha, como mínimo, de ineptitud absoluta? Pues para justificar su inconcebible inacción en un pedido de extradición de un presunto narcotraficante, no se le ocurre mejor idea que dictar un previo, para que la Justicia de Estados Unidos ratifique que su requisitoria sigue vigente. ¡Cuatro años después de la detención del acusado!

Con prontitud le contestan desde el país del norte que siguen solicitando que Machado sea extraditado. La fuerza de los acontecimientos deja a la Corte sin pretextos y al abogado del presunto narcotraficante sin argumentos.

¡Y NOS ENTERAMOS ENTONCES QUE ESE ABOGADO, FRANCISCO ONETO, ES, A SU VEZ LA MISMA PERSONA QUE ES EL ABOGADO PERSONAL DE JAVIER MILEI!

Oneto es también el mismo que fuera candidato a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires secundando a Carolina Píparo en las elecciones del año 2023, representando a La Libertad Avanza, y quien, al parecer también fuera profesional de Cositorto, célebre por la estafa de un esquema Ponzi, por la que está cumpliendo condena. Por si fuera poco Cositorto, desde la prisión, confirma que hizo aportes de campaña para Santilli y Milei.

Y el velo se sigue corriendo, y aparece Santiago Cúneo diciendo que Milei le confesó que había asesorado profesionalmente a “narcos”. Extraño el caso de este señor. Dice las inmundicias más procaces contra Milei, y formula con convicción acusaciones brutales en su contra, mientras lo desafía a que lo denuncie penalmente. Milei, que no trepida en atacar a un niño autista o denunciar judicialmente a periodistas varios, permanece callado y jamás habla de Cúneo. Llamativo.

Resulta luego que Machado tenía un pariente, Claudio “Lechuga” Cicarelli, el dueño de la camioneta blindada que le prestaban a Espert, es pareja de la diputada nacional de la Libertad Avanza, y actual candidata a senadora nacional en Río Negro. Pues bien, esta mujer, que suele posar en fotografías en actos públicos con un busto de yeso de Javier Mieli en la mano, registra antecedentes judiciales muy complicados que incluyen una detención en el estado de la Florida por haber sido encontrada con casi medio kilo de cocaína en su poder. Además penden sobre su cabeza actuaciones judiciales por presunto lavado de dinero.

Narcolandia quiere sobrevivir, pero las cosas se ponen difíciles. Tienen que replegarse un poco para seguir lucrando.

Hasta la Corte toma nota de que la gente está perdiendo la paciencia, y este martes, ya sin pretextos a la mano, con una tardanza culpable, finalmente no tuvo más remedio que dictar sentencia y autorizar la extradición de Fred Machado. No vaya a ser cosa que a alguien se le ocurra investigar porque razón oscura tuvieron tanto tiempo parado el expediente.

La investigación obligó a todos a salir de una pasividad cómplice. Ninguna urgencia demostró a lo largo de estos años la implacable Patricia Bullrich, su celo persecutorio contra el delito apareció extrañamente cauteloso en una situación sencilla que no admitía retrasos. Milei tuvo que firmar la orden de extradición, tardía, pero inevitable.

Timba Financiera

Mientras Narcolandia padece una exposición pública indecente, en un universo paralelo, el país de la Timba Financiera se resquebraja.

Un grupo de croupiers de casino se han enseñoreado de la economía argentina, y, en complicidad siniestra entre apostadores y banca han venido llevando de a poco al casino nacional a la bancarrota. Vendedores de ilusiones y ganancias fáciles, diseñaron un esquema que garantizaba rentas extraordinarias a los especuladores bursátiles. Pero el sistema empieza a dar señales evidentes de fatiga. La timba requiere financiamiento perpetuo para poder sostenerse. Es un Ponzi sofisticado, pero, como todos, se acaba cuando se empieza a acelerar el retiro de ganancias.

La bicicleta financiera contemporánea ha mostrado una extraordinaria vitalidad. Cuando la velocidad parecía disminuir, sobre la marcha aparecían suplementos vitamínicos en forma de dinero contante y sonante, que servían para continuar una abominable espiral especulativa.

En el altar de la timba financiera se sacrificaron con crueldad sin límites las esperanzas de docentes, jubilados, pymes, obra pública, discapacitados, enfermos, medicamentos, etc.

El fuego sacrificial se gestiona quemando dólares, fundamentalmente dólares prestados. Y los intereses se acumulan sobre intereses generando una diabólica bola de interés compuesto que agobiará las espaldas de varias generaciones. Ya los blanqueos han agotado su manantial de recursos evadidos. El FMI nos ha prestado mucho más de lo que cualquier mente racional se atrevería a consentir. Cada seis meses parecemos necesitar la friolera de U$S 20.000 millones de dólares para alimentar la voracidad de bonistas e inversores golondrinas.

Agotado ya el que era conocido como prestador de última instancia, el FMI, los timberos presurosos han acudido de rodillas a mendigar más recursos al gobierno de los Estados Unidos.

Mientras Narcolandia naufraga entre pestilencias, el país de la timba financiera da manotazos de ahogado cuyas consecuencias son imposibles de prever. Somos todos conscientes que después de las elecciones algo habrá que hacer, y eso será muy doloroso, en especial para los que menos tienen. Los poderosos ya han empezado a retirarse ordenadamente, sus ganancias aseguradas. La estampida y las contusiones se las llevarán los menos cercanos al poder.

La Democracia tambalea, jaqueada por una espantosa crisis de representatividad, y herida de muerte por un presidente que ignora el funcionamiento de la República, jactándose de dar órdenes a la Corte para que pongan presa a la presidenta del partido opositor, y dando muestras inequívocas de que le tiene sin cuidado lo que el Congreso de la Nación sancione o determine. Veta leyes, los parlamentarios insisten en la sanción con mayorías inéditas desde el retorno a las urnas, pero con impávida caradurez dice que no piensa cumplirlas.

Entretanto, inmerso en la paranoia de su propio e insondable universo personal, el Presidente Javier Milei, con una frivolidad que duele, aún más por el contexto social donde se expone, incurre en un frenesí disparatado que incluye cuotas fenomenales de un narcisismo que se baila con ritmos de un afiebrado y disfónico rock and roll.

Personaje grotesco, de aspecto extravagante y andar simiesco, Milei ha hecho de esas características su fortaleza y su aspecto distintivo. Se construyó a sí mismo sobre la base de un narcisimo exacerbado, y este aflora en los momentos más inesperados.

En estos momentos, en que sus preocupaciones y horas laborales tendrían que estar dedicadas en exclusividad a la atención de la cosa pública, su complejo de Narciso puede con todo y se mira embelesado, adornándose de atributos inexistentes.

Sin pudor alguno usa todos los recursos a su alcance para promocionar su nuevo libro, con seguridad un nuevo amasijo de embustes y plagios como los anteriores. Toma por asalto el Movistar Arena y congrega a los miembros de su secta para hacer de su propia persona, objeto de culto. Fuegos de artificio, videos espeluznantes con contenido violento, constituyen una escenografía que hubiera hecho las delicias de Albert Speer, el arquitecto que diseñara las puestas en escena diabólicas de Adolf Hitler.

El Presidente se deleita en el paroxismo de su propia egolatría. Su ego requiere retroalimentación perpetua. Carcajadas de satisfacción se le escapan cuando ve las primeras filas del auditorio llenas de dignatarios sumisos que le aplauden haciendo de tripas corazón, todo sea por permanecer un rato más en las inmediaciones confortables del poder.

¿En serio que personas como Guillermo Montenegro, Francos, Diego Santilli o Cristian Ritondo dibujan en sus rostros sonrisas obsecuentes en el marco de un delirio esquizofrénico, que no pueden dejar de percibir? ¿Tan bajo hemos caído que nadie reacciona, y, por pudor o vergüenza ajena, ninguno se levanta y se va?

Siga el baile, al compás del tamboril, que el pueblo de muere de hambre y nosotros bailamos endemoniados aplaudiendo a rabiar los desafinados gritos y chillidos de Javier.

El ego del Presidente se inflama, el pecho apresado en tres camperas diferentes parece estallar. Es el desenfreno de Narciso que ha puesto los recursos del Estado para saciar su inagotable deseo de adulación.

Afuera del estadio, la gente en situación de calle padece un frío espantoso, el jubilado de la esquina se aflige por el medicamento que ya no podrá comprar, los familiares de los discapacitados sienten un nudo en la garganta al entender que su drama no tiene solución y que han sido desprovistos hasta de lo mínimo, los obreros de la construcción ven por delante un panorama sombrío, los dueños de Pymes ya no se atreven a mirar a los ojos a sus empleados porque saben que en cualquier momento habrá que prescindir de ellos, al fin y al cabo se está vendiendo poco y nada. Los médicos desertan al galope de las instituciones sanitarias públicas cuyos salarios exiguos no les permiten ni siquiera cubrir sus necesidades mínimas. La clase media, ese diferencial que nos distinguía como nación agoniza y los meses parecen tener una cantidad de días imposibles de afrontar.

Unos cantan y gritan desaforados con un espíritu de secta, esotéricos y desquiciados. Otros sufren su dolor en silencio que amenaza con hacerse reclamo callejero.

Narcolandia y el país de la Timba Financiera están en manos de Narciso y su banda de roqueros alienados.

Y vienen las elecciones del 26 de octubre

A los peronistas les pido que militen sin descanso, que voten por sus candidatos, aún cuando no satisfagan sus expectativas personales, hay una causa común que es necesario atender con esfuerzo. Vuelvan a las fuentes, a ese indoblegable deber de velar por los que menos tienen.

A los no peronistas, es sin embargo a quienes tienen como destinatarios principales estas líneas.

Entiendo perfectamente el antiperonismo. Nací en el seno de una familia fuertemente antiperonista, y mi entorno social mayoritariamente tiene esa identidad política. No me gusta un conjunto identitario social que se define por la negativa, por el anti, pero son una realidad que existe y existirá.

Es bueno que ellos entiendan que no podemos seguir en manos de un loco, de un narcisista sin empatía social, de un descreído del Estado, de alguien que no comprende que la organización social es el cimiento mismo de la vida en sociedad.

Afortunadamente esta elección no es binaria. Se eligen representantes del pueblo. El no peronismo tiene en todas o casi todas las provincias argentinas, más de una opción de voto distinta de la Libertad Avanza. Elijan cualquiera de ellas, descarten a La Libertad Avanza. No convaliden la locura con su voto.

Por muy enojados que estén con el peronismo, no justifica eso elegir la demencia, la irracionalidad, la violencia y la especulación timbera. Me cuesta creer que para ustedes Karen Reichardt sea lo mismo que Margarita Stolbizer, o Sebastián Pareja lo mismo que Emilio Monzó, por dar solo ejemplos al paso. Las opciones son múltiples y variadas. En Córdoba los apellidos de Schiaretti, De la Sota y Mestre encabezan opciones para todos los gustos.

No hay una condena fatídica que los obligue a votar a Milei. No es el mal menor. Es el mal peor. Al momento de votar recuerden la lucha de los médicos del Garrahan, de la Universidad Pública, de los jubilados, de los docentes, de los artistas y la cultura, de los científicos. Votar por Milei y sus candidatos es votar por sumirlos en la desesperanza más absoluta.

Narciso y sus secuaces deben ser derrotados. Solo así podremos tender puentes entre partes racionales para lograr consensos básicos que nos permitan superar la dolorosa crisis que inevitablemente se cierne sobre nuestras cabezas.

Buenos Aires, Octubre 09 del 2025

Sisto Terán Nougués

 

*Artículo publicado originalmente en https://sistoteran.substack.com/



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