aniversario de el tucumano

¿Qué soñamos los tucumanos?

Hace nueve años salimos a la calle con una certeza: en Tucumán faltaba algo. No sabíamos bien qué, pero lo sentíamos. Lo seguimos sintiendo.

24 Nov 2025 - 10:17

La Ciudad Universitaria de San Javier, en plena construcción.

Todos los días nos levantamos, miramos el cerro y nos hacemos la misma pregunta: ¿qué carajo soñamos los tucumanos?

No es una pregunta retórica. Es la pregunta central, la que nadie quiere hacerse porque no tiene respuesta. La que esquivamos en cada sobremesa, en cada discurso de campaña, en cada brindis de fin de año. La pregunta incómoda que nos deja al desnudo: ¿para qué queremos un Tucumán mejor si ni siquiera sabemos cómo es ese Tucumán mejor?

Estamos orgullosísimos de esta provincia. Inflamos el pecho cuando decimos "soy tucumano". Pero si nos aprietan un poco, si nos preguntan por qué, empezamos a titubear. Porque somos la cuna de la Independencia. Porque acá nació Alberdi. Porque tenemos el mejor clima. Porque el cerro. Porque la empanada. Respuestas automáticas, lugares comunes, autoestima de manual.

Lo que no decimos es lo otro: que somos sobrevivientes. Que festejamos para sobrevivir, como dijo La Vela el jueves en el Palacio de los Deportes. Que nos mataron cuando cerraron los ingenios y seguimos acá, medio rengos, medio a los ponchazos, dependiendo del limón y la caña, viendo cómo se van los pibes que estudiaron acá porque acá no hay nada para ellos.

Habitamos un Tucumán incompleto. Sin norte compartido, sin causa común, sin proyecto colectivo más allá de pagar sueldos y sostener la paz social. El peronismo que gobierna hace décadas no dice qué provincia quiere, como tampoco lo hace la oposición. Un día son radicales, otro día amarillos, después violetas, pero siempre antiperonistas.

Y nosotros, los tucumanos de a pie, nos bancamos. Nos queremos así, incompletos. Nos resignamos a vivir de nostalgia, mirando para atrás, recordando cuando éramos el faro del Norte, cuando acá pasaban cosas importantes, cuando Tucumán era Tucumán.

¿De qué se van a acordar los pibes de hoy? ¿Qué barrio van a extrañar los que crecieron en las villas? ¿Qué infancia van a añorar los que aprendieron a andar en bici en un country sin alma? ¿Qué Tucumán grande les estamos dejando?

Cuando arrancamos eltucumano.com, no teníamos respuestas. Teníamos preguntas y un método: pedir información pública, documentar, publicar. Hacer lo que nadie más hacía en Tucumán: convertir cada negativa de acceso a la información en una nota. Nombrar a los funcionarios que nos niegan datos públicos como lo que son: garantes del ocultamiento.

Nueve años después, no tenemos todas las respuestas. Pero seguimos haciendo las preguntas. Todos los días. De cara al sol que nos quema la piel, cerca de El Bajo, en barrio Sur, en Mariano Moreno 250. Cerca tuyo.

Tenemos un sueño, sí. La Ciudad Universitaria Eva Perón. El último gran proyecto de un Tucumán grande, real, ambicioso. Un sueño robado que denunciamos cada vez que miramos el cerro. Ese cerro donde tendría que estar erigido el faro del conocimiento que nos corresponde por ley, por historia, por destino. Un derecho que nos quitaron y que nadie reclama.

Horacio Descole lo soñó. Nacido en Avellaneda, muerto en este suelo. ¿Quién más sueña algo para Tucumán hoy? ¿Quién se anima a decir "yo quiero esto para mi provincia" y jugarse por ese sueño?

No nos conformamos con que Osvaldo Jaldo inaugure una cárcel, por más necesaria que sea. No nos conformamos con que Rossana Chahla cambie el sentido de una calle o sea estrella de TikTok. No nos conformamos con la gestión de lo urgente, con apagar incendios, con administrar la decadencia.

Los tucumanos merecen más. Merecen dirigentes que digan qué provincia quieren. Merecen un debate público sobre el Tucumán posible, no sólo sobre el Tucumán que sobrevive. Merecen un norte común, una causa que los una, un sueño compartido que no sea solo nostalgia.

Hace nueve años que estamos acá. Aunque les pese a muchos. Hemos crecido con y sin pauta oficial, con y sin grandes anunciantes, con 945 mil seguidores orgánicos en redes que nos eligen todos los días. Somos el único medio de Tucumán que pide información pública sistemáticamente. El único que convierte el ocultamiento o el encubrimiento oficial en noticia. El único que investiga redes de corrupción, vínculos empresariales, conexiones políticas que nadie más se anima a tocar.

No sabemos si somos "lo que nos falta". Pero seguimos acá, haciendo nuestro laburo, aportando nuestro granito de arena al debate que nadie quiere dar.

Porque tiene que haber un espacio donde nos hagamos estas preguntas. Donde no nos conformemos con las respuestas fáciles, con los lugares comunes, con el "siempre fue así". Donde nos animemos a decir que el rey está desnudo, que Tucumán está incompleto, que nos falta algo fundamental y que no sabemos qué es.

Tal vez sea eso lo que nos falta: animarnos a soñar juntos. No para sobrevivir. Para vivir.

Gracias a los que nos bancan. Nuestros amigos saben dónde encontrarnos para brindar. Nuestros enemigos también, si se animan.

Gracias por tanto, perdón por tan poco.

seguí leyendo