opinión

Huesen y la doble moral anticasta: de libertario reconvertido a administrador de privilegios familiares

El diputado nacional que denuncia nepotismo y “cargos para amigos” convive con la designación de su esposa en Diputados, el nombramiento de su sobrina en PAMI y candidaturas simultáneas dentro de su propio núcleo familiar. | Por Hernán Iramain

19 Feb 2026 - 16:54

Foto: X

Gerardo Huesen, diputado de La Libertad Avanza, queda expuesto por la designación de su esposa en Diputados y de su sobrina en PAMI, en tensión con su discurso anticasta y contra el nepotismo.

Hay dirigentes que cambian de espacio. Y hay dirigentes que cambian de discurso. Lo complejo es cuando el discurso nuevo exige estándares morales que el propio presente no logra sostener.

Gerardo Huesen hoy es diputado nacional por La Libertad Avanza, el espacio que hizo del combate a la “casta”, del achicamiento del Estado y de la denuncia contra el nepotismo su bandera fundacional. Pero Huesen no nació políticamente libertario: llegó reconvertido tras asumir su banca luego de la renuncia de Ricardo Bussi y terminó alineado con el nuevo relato anticasta.

La política admite reconversiones. Lo que no admite con la misma indulgencia es la incoherencia.

Porque mientras el libertarismo tucumano denuncia “cargos para amigos” y estructuras diseñadas para sostener privilegios, los registros oficiales muestran otra escena.

En la Cámara de Diputados de la Nación figura Ana Cristina Boloña —su esposa— como agente afectada a bloque político bajo modalidad de planta temporaria. El dato es público y verificable.

En el PAMI consta la designación de Rita Liseth Huesen —su sobrina— dentro de la estructura del organismo nacional.

Y si se retrocede a la elección provincial de 2023, la imagen se vuelve todavía más incómoda para el relato anticasta: Huesen fue candidato a vicegobernador y simultáneamente encabezó la lista como candidato a legislador provincial en primer término. En esa misma boleta, su esposa fue candidata a intendente y a concejal en primer término, mientras su sobrina también integraba la nómina como candidata.

Candidaturas simultáneas.

Mismo núcleo familiar.

Misma estructura política.

Nada de esto es ilegal. Pero resulta imposible ignorar la contradicción política.

La Libertad Avanza se presenta como el espacio que vino a terminar con las viejas mañas. Huesen hoy encarna ese discurso en Tucumán. Sin embargo, cuando el apellido propio aparece reiteradamente en cargos estatales y en boletas múltiples, el relato deja de ser cruzada moral y empieza a parecer selectivo.

En el círculo político nadie debate la formalidad de las designaciones. Lo que se discute es la autoridad para señalar a otros cuando el propio entorno replica aquello que se denuncia.

El problema de predicar contra la casta es que el estándar no distingue apellidos.

Y cuando el discurso libertario termina administrando privilegios familiares, el golpe no lo da la oposición. Lo dan los hechos.

En política, el archivo no milita.

Pero tampoco perdona.

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