Ubican a la UNT entre las universidades sobrefinanciadas por Nación
Un artículo señala que el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva concentra los aportes en las casa de altos estudios de mayor tamaño y antigüedad, "agravando la injusticia distributiva"
Foto: Facultad de Psicología UNT
La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) se encuentra entre las trece casas de altos estudios sobrefinanciadas por la Nación. Ese dato se desprende de un artículo publicado en la edición impresa de El Cronista en el que se hace foco sobre las “injusticias” del financiamiento universitario en el país.
Según se explica en el artículo, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) acordó la aplicación de un “Modelo de Pautas de Distribución Presupuestaria”, que se basa en indicadores objetivos tales como la cantidad de alumnos regulares, grado de experimentalidad de las asignaturas y relaciones técnicas docentes-alumnos, herramientas para determinar el costo de la docencia en el nivel superior de enseñanza.
Sin embargo, el Presupuesto global para el sistema universitario nacional no se ajusta a este Modelo de Pautas, lo que genera importantes desequilibrios en la distribución de fondos. El periodista Juan Carlos del Bello señala que, de hacerlo, “los valores serían muy distintos a los que históricamente ha enviado el Poder Ejecutivo al Congreso, ya sea en ésta como en anteriores administraciones”.
“El presupuesto universitario responde a un proceso evolutivo inercial que año tras año reproduce la base histórica, que no modifica una injusta distribución estructural. Las Universidades Nacionales nuevas -17 de un total de 56- no están incluidas en el Modelo porque sus primeros 10 años de vida corresponden a la etapa fundacional y no han completado el dictado completo de sus carreras, dato esencial para determinar las relaciones técnicas docente-alumnos”, analiza del Bello.
Si se toma como ejemplo el recientemente aprobado Presupuesto 2017, se puede dividir entre dos grupos de universidades “consolidadas”, que totalizan 39. En el primer grupo, están las casas de altos estudios que estarían subfinanciadas, -26 en total- y en el segundo grupo las sobrefinanciadas, -que totalizan 13-. Quedan excluidas 17 universidades nuevas, que no entran en ninguno de los grupos por no estar establecidas como para poder generar indicadores.
“Se consideran universidades subfinanciadas aquellas que reciben una asignación presupuestaria inferior a la que correspondería según el Modelo y sobrefinanciadas las que reciben más, para el total de $71.332 millones propuesto por el Gobierno al Congreso para las universidades consolidadas”, apunta del Bello en el informe.
Las universidades subfinanciadas ordenadas por mayor nivel de subfinanciamiento son: Comahue, Litoral, Misiones, La Plata, La Rioja, Del Sur, Quilmes, Santiago del Estero, General Sarmiento, La Matanza, Lanús, Salta, Córdoba, Patagonia San Juan Bosco, Patagonia Austral, Chilecito, Nordeste, San Luis, Noroeste de la Provincia de Buenos Aires, Villa María, Río Cuarto, Lomas de Zamora, de las Artes, Tres de Febrero, Entre Ríos y La Pampa. El total de subfinanciamiento alcanza $ 4.221 millones.
Las universidades sobrefinanciadas, ordenadas en valores absolutos son: UBA, Tecnológica, San Juan, Tucumán, Rosario. Mar del Plata, Jujuy, Formosa, Catamarca, Luján, Cuyo, Gral. San Martín y Centro. Es tal la brecha con el Modelo en este último grupo que solamente dos universidades (UBA y UTN) representan un sobrefinanciamiento de casi $ 2.300 millones, equivalente al subfinanciamiento de 19 de las 26 universidades subfinanciadas.
“Corregir la injusta distribución del presupuesto universitario implica una decisión política de priorizar económicamente a las universidades subfinanciadas; al mismo tiempo corregir la elevada concentración de los aportes del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva a las universidades de mayor tamaño y antigüedad, que agravan en varios casos la injusticia distributiva y, en el caso de los hospitales universitarios (por ejemplo de la UBA), que el financiamiento provenga del Ministerio de Salud y no de Educación, así este último estaría en mejores condiciones de atender a las universidades subfinanciadas”, concluye.








