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El Parque Nacional del Bicentenario tendrá turismo para todos los gustos

ATRACCIÓN LOCAL

Con las 70 mil hectáreas de diversidad paisajística, arqueológica y biológica, se espera que el nuevo espacio convoque a turistas provinciales, nacionales e internacionales. Respeto al medioambiente.




El Parque Nacional del Bicentenario atraerá a fanáticos del eco-turismo
Con las 70 mil hectáreas de diversidad paisajística y biológica, se espera que el nuevo espacio convoque a turistas nacionales e internacionales.
El nuevo Parque Nacional del Bicentenario, anunciado por el presidente Mauricio Macri el 21 de diciembre pasado, constará de 70 mil hectáreas al sur de Tucumán (el sexto parque nacional más extenso de Argentina). Posee una vasta diversidad paisajística, arqueológica y biológica que espera convocar a miles de turistas todos los años.
¿Qué habrá para ver?
Entre el Parque Nacional Campo de los Alisos, la Reserva Natural Quebrada del Portugués y las Estancias Jaya y Laguna del Tesoro, las 70 mil hectáreas mostrarán diferentes aristas.
Existen allí alrededor de 2 mil especies de plantas y diversos tipos de vegetación: bosques pedemontanos, pastizales alto-andinos, selvas húmedas subtropicales y estepas arbustivas de la pre-puna. Habitan felinos, osos meleros, pecaríes, guanacos y tarucas. 
Se añadirá al Parque la Laguna del Tesoro, actualmente de propiedad privada. Una vez expropiada, se permitirá el libre acceso de turistas y excursionistas que podrán disfrutar del atractivo sin restricciones. 
Dentro de los paisajes, podrán observarse pequeñas franjas de selva pedemontana, de selva de montaña, de bosque de montaña, de pastizales de altura, de prepuna y de puna. Verdaderos bancos genéticos del sur de las yungas más australes.
Posee, además, un sitio de interés arqueológico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: La Ciudacita, a 4.000 msnm. Incluye el tercer sitio arqueológico más importante del Cono Sur llamado Qhapaq Ñan, del quechua Camino Principal, antecedido por el Machu Picchu, en Perú, y las Ruinas de Quilmes, en los Valles Calchaquíes.
La observación de la flora y la fauna silvestre, el senderismo, el campamentismo, la pesca deportiva de salmónidos, el turismo geológico, el arqueológico y el botánico son algunos de los tipos de actividad que podrán realizarse en este espacio.
Siempre, con respeto al medioambiente: “Es necesario resaltar que la actividad turística estará supeditada al plan de manejo del Parque Nacional y brindará actividades que sean sustentables y ambientalmente amigables con el Parque. Todo lo que se proyecte a nivel turístico se lo hará siempre bajo el paraguas de la sustentabilidad”, aseguró Sebastián Giobellina, titular del Ente Tucumán Turismo. 
En este sentido Daniel Vega, intendente del Parque Nacional Campo de los Alisos, celebró la voluntad política del gobierno de la provincia que “denota un claro interés en conservar los recursos naturales en los nevados del Aconquija. Los problemas que trajo el avance de la frontera agrícola pueden comprometer, inclusive, el balance hídrico de la provincia y es necesario que lo que queda de yunga y selva sea preservado. Nada mejor que cederlo a Parques Nacionales para su conservación. Esto nos da una garantía porque este organismo lleva la labor de conservación como una política de Estado más allá de los vaivenes que sufre la actualidad política”.

El nuevo Parque Nacional del Bicentenario, anunciado por el presidente Mauricio Macri y el gobernador Juan Manzur el 21 de diciembre pasado, constará de 70 mil hectáreas al sur de Tucumán y será el sexto parque nacional más extenso de Argentina. Posee una vasta diversidad paisajística, arqueológica y biológica que espera convocar a miles de turistas todos los años.

¿Qué habrá para ver?

Entre el Parque Nacional Campo de los Alisos, la Reserva Natural Quebrada del Portugués y las Estancias Jaya y Laguna del Tesoro, las 70 mil hectáreas mostrarán diferentes aristas.

Existen allí alrededor de 2 mil especies de plantas y diversos tipos de vegetación: bosques pedemontanos, pastizales alto-andinos, selvas húmedas subtropicales y estepas arbustivas de la pre-puna. La fauna también es diversa: habitan felinos, osos meleros, pecaríes, guanacos y tarucas. 

Se añadirá al Parque la Laguna del Tesoro, actualmente de propiedad privada. Una vez expropiada, se permitirá el libre acceso de turistas y excursionistas que podrán disfrutar del atractivo sin restricciones. 



Dentro de los paisajes, podrán observarse pequeñas franjas de selva pedemontana, de selva de montaña, de bosque de montaña, de pastizales de altura, de prepuna y de puna. Verdaderos bancos genéticos del sur de las yungas.



Posee, además, un sitio de interés arqueológico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: La Ciudacita, a 4.000 msnm. Incluye el tercer sitio arqueológico más importante del Cono Sur llamado Qhapaq Ñan, del quechua Camino Principal, antecedido por el Machu Picchu, en Perú, y las Ruinas de Quilmes, en los Valles Calchaquíes.

La observación de la flora y la fauna silvestre, el senderismo, el campamentismo, la pesca deportiva de salmónidos, el turismo geológico, el arqueológico y el botánico son algunos de los tipos de actividad que podrán realizarse en este espacio.

Siempre, con respeto al medioambiente: “Es necesario resaltar que la actividad turística estará supeditada al plan de manejo del Parque Nacional y brindará actividades que sean sustentables y ambientalmente amigables con el Parque. Todo lo que se proyecte a nivel turístico se lo hará siempre bajo el paraguas de la sustentabilidad”, aseguró Sebastián Giobellina, titular del Ente Tucumán Turismo. 

En este sentido Daniel Vega, intendente del Parque Nacional Campo de los Alisos, celebró la voluntad política del gobierno de la provincia que “denota un claro interés en conservar los recursos naturales en los nevados del Aconquija. Los problemas que trajo el avance de la frontera agrícola pueden comprometer, inclusive, el balance hídrico de la provincia y es necesario que lo que queda de yunga y selva sea preservado. Nada mejor que cederlo a Parques Nacionales para su conservación. Esto nos da una garantía porque este organismo lleva la labor de conservación como una política de Estado más allá de los vaivenes que sufre la actualidad política”.