Una tucumana fue seleccionada para "Empoderar a Latinoamérica"
Agostina Segovia viajó a México para compartir propuestas de voluntariado con jóvenes que buscan mejorar la calidad de vida en América Latina.
Foto: Facebook Agos Segovia
“Lo mío era puro corazón pero no lograba generar un cambio real”, dice Agostina Segovia por teléfono apenas unas horas ante de viajar a México, donde participará de la experiencia “Empoderando a Latinoamérica”.
Durante todo enero, 35 jóvenes de 14 países de América Latina debatirán acciones efectivas para mejorar la calidad de vida de las personas que viven en la región. La expectativa de Agostina está puesta en que las capacitaciones le brinden herramientas para volver a Tucumán enriquecida y encarar las tareas de voluntariado de un modo más efectivo.
Aunque la joven asume que su tarea es un granito de arena frente a todas las áreas que precisan una respuesta, ese aporte fue reconocido por la organización internacional organizadora del evento: fue seleccionada entre cientos de postulantes del país para participar de la capacitación.
La acompañará Nohelí Naranjo, una salteña que también tiene vocación por las acciones solidarias. Ambas desarrollan actividades en la Cámara Internacional de Jóvenes (JCI, por sus siglas en inglés), una ONG que hace un año y medio que desembarcó en Tucumán.
En el caso de Agostina, particularmente, llamó la atención que siendo tan joven –tiene apenas 21 años- sea tan larga su trayectoria en el campo del voluntariado. Se inició en las tareas solidarias organizadas por el Colegio Nuestra Señora de la Consolación de Tafí Viejo. Luego continuó en la Fundación León, en el programa “Aprender a Sanar”, donde brindaba apoyo a los pacientes internados en el Hospital del Niño Jesús que por mucho tiempo no podían asistir a la escuela. “Siempre tuve el apoyo incondicional de mi familia”, recalca la voluntaria en diálogo con El Tucumano mientras prepara las valijas.
Actualmente, la taficeña está a cargo del proyecto de JCI Forestando Tucumán, que depende de la iniciativa JCI-Tucumán Sostenible, y tomó protagonismo por las acciones de impacto que realizó en un año en el cual la tala indiscriminada de árboles en San Miguel de Tucumán y Yerba Buena fue noticia. “El gran desafío que tenemos es que los proyectos sean sostenibles y que generen cambios que perduren en el tiempo: el asistencialismo sólo no sirve”, asegura la estudiante de Trabajo Social.
En la capacitación que se desarrollará en la ciudad de San Miguel de Allende se tratarán temas inherentes a problemáticas políticas, sociales y mediaombientales desde distintos puntos de vista. “Espero venir nutrida de experiencias, las problemáticas son las parecidas en distintos lugares pero se abordan de forma diferente. La idea es poder traer ideas a Tucumán: hay que dejar de culpar al Estado y empezar por uno mismo”, propone Agostina.
Casi llegando al final de la charla, porque muchos trámites queden pendientes antes de subir al avión, la tucumana resalta que para lograr un auténtico cambio, hay que empezar por poner énfasis en la educación de los más chicos. Tras haber pasado por varias áreas en el voluntariado, desde la sanitaria a la medioambiental, Agostina llegó a la conclusión que siempre, el problema de fondo, es la educación del ciudadano.
“La gente se está dando cuenta que hay que generar cambios desde nuestro lugar, sobre todo los jóvenes. En Tucumán tenés para elegir en qué ámbito querés ayudar y, de paso, ayudarte a vos mismo”, concluyó.








