Homenajean a Doña Pastora, "la sabia de la montaña"
Llegó a El Siambón cuando era muy chica a trabajar en los cercos. Vivió cien años y se convirtió en la consejera del pueblo y “la abuela de todos”.
Mural de Doña Pastora. Fotografía de Agencia Anita.
Este 8 de marzo se celebrará un nuevo Día de la Mujer Trabajadora en todo el mundo. Aquí en Tucumán, entre edificios o entre montañas, cientos de mujeres son recordadas por su lucha, su trabajo y su aporte en la comunidad.
En El Siambón una mujer vivió cien años: trabajó de sol a sol y aconsejó a su pueblo en lo que necesitaban. Su nombre era Doña Pastora, mejor conocida como “la sabia de la montaña”.
Según comenta Palmira, nieta de Pastora e hija de crianza, la mujer llegó a trabajar a El Siambón desde Chasquivil cuando era muy chica. Desde ese momento emprendió una tarea solidaria y colaborativa.
Era devota de la virgen, curandera y consejera de todo el pueblo. “Era mucho de conversar y ayudar con su palabra a gente que se sentía sola. Muchos le decíamos la sabia de la montaña, porque a todos les llegaba mucho lo que ella decía”, expresó Palmira en la nota de la agencia Anita, firmada por Eva Fontdevilla.
Pastora enviudó en 1984 y, como no podía tener hijos, adoptó a Palmira y sus siete hermanos. Mientras tanto seguía trabajando en los cercos. “Hacía trabajos que en general eran realizados por hombres. Trabajó de sol a sol y por eso nunca nos faltó un pedazo de pan en la mesa”, agregó la nieta.
Sencillez, humildad, solidaridad
Pepa Carrillo también es nieta de Doña Pastora, quien fue madre de crianza de su papá. “Ella era la abuela de todos. Lo poco que tenía lo compartía. Ayudó a muchísima gente, curó de palabra a cientos de personas sin pedir nada a cambio. Recibía al pobre, al rico, al grande y al chico”, contó.
Pepa comenta que había personas que la visitaban por enfermedades que los médicos no podían curar, pero la mujer sí. “Porque ella entendía lo que nadie entendía, incluso sin hablar mucho”.
Pinceles y homenajes
Vecinos de la zona junto con integrantes de FM Raco, bajo la batuta de César Carrizo, decidieron homenajear a esta referente femenina. La obra forma parte de la Senda de los Murales, que se inició en diciembre de 2016 con la pintada del rostro de Atahualpa Yupanki en la garita junto a la escuela Gaspar de Medina.
“La idea es revalorizar el espacio público, revindicar algunas figuras significativas para la comunidad, crear una senda atractiva para turistas y lugareños, sostener la memoria colectiva y fomentar la participación”, explicó Emanuel Gall, uno de los impulsores del proyecto.
Para terminar, Pepa se refirió al homenaje: “Es importante que haya un lugar físico que la recuerde. Fue la abuela más grande de todas. Le pido a la gente que lo cuide. Ella mantenía su casa limpia y ordenada y eso mismo me gustaría ver acá”.








