Un tucumano no vidente representará al país en los Juegos Parapanamericanos
Nicolás Ferreyra tiene 18 años, es de Alderetes, estudia Abogacía y es nadador desde los 7. Este 20 de marzo competirá en tres disciplinas en Brasil. “El deporte te cambia la vida”.
Nicolás Ferreyra tiene 18 años y practica natación desde los 7. Cuando tenía 11, fue a competir a los Juegos Evita en Mar del Plata, lo vio la DT de la Selección y lo convocó. Desde entonces, forma parte de la Selección Juvenil de Natación, dentro de la Federación Argentina de Deportistas Ciegos y Disminuidos Visuales. Este miércoles emprenderá viaje a Brasil para representar al país en los Juegos Parapanamericanos en Brasil.
Nicolás es no vidente. Vive en Alderetes, estudia Abogacía en la UNT y entrena todos los días en el Club Central Córdoba. Una vez por mes, además, viaja a Buenos Aires para practicar allí. “Empecé a nadar por insistencia de mi mamá, pero al final me terminó gustando a mí, pasó a ser algo muy personal”, comentó en una entrevista con eltucumano.com.

Nicolás fue escolta del Instituto Rivadavia, en Alderetes
“Nuestros entrenamientos son muy similares a los de quienes no tienen dificultades. Lo único que cambia es que en las competencias hay un entrenador que te toca con un bastón para avisarte cuando estés llegando a la pared, y nos permiten tocar los andariveles con la mano para guiarnos en línea recta”, explica.
En los Parapanamericanos, que se llevarán a cabo en San Pablo del 20 al 25 de marzo, competirán deportistas de doce disciplinas. De Argentina viajan 130 atletas y Nicolás, el único tucumano en Natación, competirá en 50 y 100 m de Crol Libre, 100 m en Pecho y 100 m Espalda. “A pesar de haber diferentes discapacidades y de que cada federación compite entre sí, somos todo un seleccionado grande. Nos conocemos entre todos y tenemos muy buen vínculo”, asegura el deportista.
Para finalizar, tiene una recomendación. “Que se animen, que prueben algún deporte o actividad que les guste, más si tienen alguna discapacidad. No solo te ayuda para ponerte bien físicamente o sentirte bien con vos mismo, sino que te abre un abanico gigante de posibilidades para desenvolverte socialmente, para brindarte inclusión en la sociedad, para hacerte amigos, viajar. Hay que dejar de ponerse excusas porque el deporte te cambia la vida”.

Nicolás junto a su madre, Norma








