Especialistas del Padilla tratarán el pie diabético con un nuevo método
El novedoso procedimiento facilita la curación de las lesiones regenerando la zona afectada, bajar la dosis de medicación y controlar el dolor.
Foto ilustrativa
El nuevo procedimiento es utilizado para curar las heridas crónicas en personas que sufren de diabetes y dolores crónicos. El Hospital Padilla es el único lugar en Tucumán en donde se puede acceder al tratamiento de forma gratuita. La aplicación se realiza cada 15 días y se recaudan los datos mediante fotografías.
Se trata del Plasma Rico en Plaquetas (PRP), método que produce un efecto acelerador en la curación de las lesiones, ya que envía factores de crecimiento que van a estimular a las células claves en la cicatrización (fibroblastos) y oxígeno que actuará como energía para que estas puedan regenerar la zona afectada y permitir un buen balance entre la analgesia y el control del dolor.
Las Unidades de Pie Diabético y Dolor, han concluido que, "gracias a este tratamiento se ha podido bajar la medicación de los pacientes evitando cualquier efecto adverso".
“El PRP ha dado excelentes resultados. Mediante este método las plaquetas liberan factores de crecimiento, que hacen que la herida tenga una evolución mucho más rápida. Los resultados son buenos y los mostraremos en los trabajos futuro que publicaremos al respecto”, agrega el jefe de la Unidad de Pie Diabético, Luis Olea.
El profesional especializado que trabaja con ‘Plasma Rico en Plaquetas’ desde hace cuatro años es, Sebastián Nisoria, y al respecto conmentó que, “este método no interfiere con otros y los resultados son una gran mejora del tejido de granulación y avance en la cicatrización"
Maximiliano Müller, jefe de la Unidad de Dolor del Padilla, explicó, “en el caso del tratamiento con PRP, lo utilizamos en todas las partes del cuerpo que tienen tejido colágeno, que son fibras que hacen que en cierta forma tengamos estabilidad en las articulaciones y la vinculación del músculo con el hueso (tendones, ligamentos, y músculos)”.
¿Cómo es el proceso?
Los especialistas toman una muestra de sangre del afectado, generalmente de 10 a 20 centímetros, para poder obtener el material biológico antólogo. Posteriormente se centrifuga para separar los distintos componentes (glóbulos blancos, rojos, plaquetas, plasma), de las cuales se encuentra el ‘plasma rico en plaquetas’, quien participa en la coagulación. Estas poseen un gran número de sustancias llamadas ‘factores de crecimiento’, que tienen el potencial de estimular la respuesta de los tejidos dañados.








