Premiaron a una investigadora tucumana
COMPROMISO CON LA CIENCIA
Una científica que desarrolla su trabajo en el Centro de Referencia para Lactobacilos fue distinguida a nivel nacional. Los cepas cultivadas por el equipo encabezado por Graciela Font ayudaron a miles de chicos tucumanos.
La científica Graciela Font recibió un premio nacional. Foto: Prensa Conicet
La tucumana Graciela Font recibió el premio Jorge sábato por su labor científica. La investigadora es doctora y trabaja en el CERELA, una institución científica del Conicet ubicada en Tucumán. Valoraron su trabajo científico relacionado con la lucha en contra de la desnutrición infantil.
La ceremonia de premiación se realizó el 7 de diciembre en el Museo de la Casa Rosada y contó con la presencia del presidente Mauricio Macri y del Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación productiva, Lino Barañao, entre otras autoridades.
Font había sido postulada durante la convocatoria del 2016 por el Consejo Directivo de CONICET
Tucumán en el Área de Ciencias Biológicas (molecular; organismos y sistemas) y Bioquímica por su importante aporte a la Ciencia. Para otorgarle el galardón, según informó el CONICET, el jurado no sólo tuvo en cuenta su curriculum, sino que consideraron especialmente los programas sociales en los que aplicaron los avances realizados en el laboratorio.
"Teníamos una deuda con la sociedad, y como hombres y mujeres de ciencia debíamos hacer algo para contribuir a mejorar la calidad de vida de la población”, indicó la investigadora tucumana galardonada.
La principal tarea de Font y su equipo de profesionales y becarios consistió en encarar el desafío de transferir productos con probióticos -microorganismos vivos beneficiosos para la salud- al sector productivo y social.
Por ejemplo, en el año 2007 se probó la cepa Lactobacillus rhamnosus CRL 1505 y se comprobó que gracias a los microorganismos se reforzaron las defensas naturales de los chicos que recibieron el cultivo. Además, disminuía la incidencia de infecciones respiratorias e intestinales. Ese fue el puntapié para que luego se implementara en las escuelas tucumanas el proyecto "Yogurito", a través de un convenio entre la provincia y empresas privadas. Luego, llegaron otros proyectos, como Chocolet, Biosec y el Queso Bio.
Por ejemplo, en el año 2007 se probó la cepa Lactobacillus rhamnosus CRL 1505 y se comprobó que gracias a los microorganismos se reforzaron las defensas naturales de los chicos que recibieron el cultivo. Además, disminuía la incidencia de infecciones respiratorias e intestinales. Ese fue el puntapié para que luego se implementara en las escuelas tucumanas el proyecto "Yogurito", a través de un convenio entre la provincia y empresas privadas. Luego, llegaron otros proyectos, como Chocolet, Biosec y el Queso Bio.








