Bacteria tucumana podría ser la clave para descifrar cómo sería la vida en otros planetas
investigación
Daniela Maizel, doctora en biología, investiga a la “Brevibacterium linens AE038-8” por su cualidad de sobrevivir al arsénico y la radiación ultravioleta. La bacteria fue encontrada en un pozo de agua en Los Pereyra.
El pozo donde fue hallada la bacteria en Los Pereyra. Foto La Nación.-
Un pozo de agua con altas concentraciones de arsénico en Los Pereyra, a 46 kilómetros de la capital de Tucumán, fue el lugar donde la doctora en biología, Daniela Maizel halló a la “Brevibacterium linens AE038-8” nombre con el que bautizó a esta bacteria resistente a este elemento sumamente tóxico para la mayoría de los seres vivos.
En su tesis doctoral, Maizel aisló la bacteria para estudiar su metabolismo y genética. "Al ver que era muy resistente al arsénico, dije: 'tal vez sea bueno estudiarla a ver qué otras condiciones extremas puede resistir'", relató a La Nación esta investigadora, cuyo estudio puede dar pistas sobre las posibilidades de que haya vida en otros planetas.
La Brevibacterium
linens, es una bacteria, pero no pertenece al grupo de microorganismos conocidos por causar enfermedades, como Escherichia
Coli o Mycobacterium Tuberculosis, entre tantos otros. Esta puede sobrevivir a diversas condiciones extremas de su entorno, imposibles para otros organismos. "Vimos que puede crecer en concentraciones muy altas de sales y puede resistir ciertas dosis de radiación ultravioleta (UV). Son condiciones que encontraríamos, por ejemplo, en la superficie de Marte", señala la científica , que agrega que este elemento no solo tolera bien concentraciones de sal hasta diez veces mayores a las del agua del Mar Muerto, sino que también sobrevive en medios ácidos.
"Si hay (o si hubo) vida en Marte, lo más probable es que deba resistir a una radiación UV muy importante. Por otra parte, hay evidencia de que habría ciertas formaciones de agua extremadamente salinas. Lo que estamos haciendo es averiguar si esta bacteria soporta esas condiciones. La respuesta es que sí, que es capaz de resistir esas y algunas más. Y me parece que una de las cosas novedosas de la investigación de Daniela es que la bacteria es autóctona y que no se hizo mucho esto de investigar condiciones extremas juntas. En general, hay bacterias que sabemos que resisten a la sal o que resisten a la radiación UV, pero son muy poquitos los trabajos en los que se investigaron esas condiciones juntas", explicó Pablo Mauas, director del grupo de Física Estelar, Planetas Extrasolares y Astrobiología del Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE) y que hoy dirige la tesis pos doctoral de Maizel.

Una colonia de Brevibacterium linens. Foto de La Nación.-
"Hay bacterias que crecen en condiciones de temperaturas extremas, ya sea por lo alto o por lo bajo, en concentraciones elevadísimas de cloruro de sodio y que ponen en cuestión el límite para la existencia de la vida, entonces son materia de estudio para, justamente, entender cómo podría haber surgido la vida en otros planetas", agrega Laura Edith
Alché, del departamento de Química Biológica de la UBA, codirige el trabajo de Maizel.
Los primeros tiempos de la tierra estaban caracterizados por impactos de meteoritos, vulcanismo y una atmósfera muy distinta de la que conocemos hoy. Aun así, en medio de un violento proceso de transformación, la vida igual se desarrolló. "Las bacterias aparecieron hace 3800 o 3900 millones de años y la Tierra se formó hace 4500 millones. Esto quiere decir que no pasó mucho tiempo hasta que aparecieron formas de vida de una complejidad notable", finaliza Alché.








