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"Hay una pista": el hijo del Maestro Avelino le habló a quien tiene su saxo

QUE APAREZCA

Carlos Gómez no vive desde el sábado a la noche, cuando el instrumento que perteneció a su padre desapareció después del show. "

El saxo del Maestro en manos de su nieto, en el escenario de Elegidos: toda la música tropical tucumana en una imagen. FOTO Los Avelinos 3G





"No está, Carlitos. ¡El saxo no está!".

Era casi las 3 de la mañana del ya domingo en la puerta del salón Candela, donde la agenda de Los Avelinos 3G anunciaba su presencia a partir de las 2. Esa noche tocaron ante más de 200 personas, bailaron y, cuando estaban por enfilar hacia Leales para cerrar la noche en Recreo Guillita, Carlos Gómez, primera voz y teclados, escuchó esas palabras, las únicas capaces de lograr lo más difícil en un músico: el silencio.  

"Nos quedamos registrando el salón hasta que se fue la última persona. Debimos cancelar el show en Leales porque Los Avelinos sin saxo no son Los Avelinos. Pero no tuvimos novedades esa noche. Dormimos dos horas y desde que hicimos pública la noticia de la desaparición del saxo, sólo estamos a la espera de que aparezca", le cuenta el hijo del Maestro Avelino a eltucumano.com.

Ícono absoluto de la música popular de Tucumán, el saxo del Maestro Avelino que falta esconde una historia sentimental y simbólica superior a cualquier valor económico, una historia de legado en voz del propio Maestro: "Cuando Javier sea mayor y se una a la banda, este saxo va a ser su regalo. Hasta que llegue el día, cuidáselo vos".

Esas palabras se las dijo Avelino a su mujer, madre de Carlos y abuela de Javier, de Javier Gómez, nieto del Maestro y saxofonista de la banda en la actualidad. "Mi papá tenía tres saxos: uno guardado desde sus comienzos, otro dado a mi hermano y éste con un valor muy especial. Mi papá falleció en el 99 y se lo dejó para su nieto, pero en manos de mi mamá. Esas palabras se las dijo antes de partir. Mi mamá lo cuidó hasta entonces. Y desde hace tres años que Javier toca el saxo de mi papá, es todo el recuerdo de su abuelo".  

La repercusión de la noticia revolucionó a tucumanos, indignados con el hecho, compartiendo la publicación de la página oficial de Los Avelinos 3G: "Mucha gente respeta la memoria de mi papá. Fue un hombre muy querido en Tucumán, muy trabajador: al saxo que desapareció se lo compró él, con su esfuerzo de tantos años en el escenario. Imaginen toda la gente que bailó con la música de ese saxo: gente que hoy tiene 50, 60, 70 años".

Entre los comentarios a la publicación de Los Avelinos, hubo casos puntuales que mostraron la foto de un saxo dorado, con la boquilla y sus accesorios guardados en su respectivo estuche, tal como estaba el saxo desaparecido la noche del sábado. Otra persona aseguró haber visto el instrumento a la venta en Mercado Libre con origen de la publicación en Tucumán. "Pero no, no son esos. El saxo dorado es parecido, pero no es Yamaha, es de otra marca. Hay pocos saxofonistas aquí y si aparece se va a saber cuál es: este saxo tiene número de serie y está a mi nombre".

¿Hay novedades? "Hay una pista: una señora cree saber dónde está. Todo indica que sería en la zona detrás del salón de fiesta. Mucha gente no pasaba por la calle, pero sí había taxis y remises esperando en la puerta. No sabemos mucho más, pero sabemos que va a aparecer. Dios es tan grande que va a aparecer, confío en los tucumanos".  

Inmerso en este escenario de dudas y esperanzas que nunca imaginó pisar, Carlos Gómez no quiere terminar la conversación sin dejarle un mensaje a la persona que tiene el saxo en su poder, o a las personas que lo conozcan, que lean esta nota y se lo hagan saber: "La persona que lo levantó ni debe haber sabido de qué se trataba lo que se estaba llevando, o qué tiene en su poder. Quizás por miedo a la Policía o a la repercusión de la noticia, no se anima a decirlo. A la persona que lo tenga le pedimos que se arrepienta de lo que hizo, que nos diga dónde está, que lo devuelva, nosotros estamos dispuestos a olvidar el tema y dar una recompensa. Que lo sepa: sin ese saxo no podemos tocar, no somos Los Avelinos. Que reflexione, por favor".


Javier Gómez, el saxo del Maestro Avelino y Carlos Gómez: tres generaciones.