Fútbol y arte de la mano de Sejo Delgado
ARTISTAS TUCUMANOS
El dibujante tucumano abrió sus puertas a parte de la gran colección que tiene en diferentes partes del mundo.
Sejo retratado por Silvana, su compañera
Pocas son las personas que tienen la capacidad de reunir dos grandes pasiones en una sola y hacer que otros la disfruten. Sejo Delgado es una de ellas, quien supo juntar el arte y la alegría que le pone a sus dibujos, con la pasión y el fanatismo que le da el fútbol.
Con sus casi 48 años, el artista tucumano recorrió varios caminos hasta llegar a donde está hoy en día, con una posición sólida y reconocida en Tucumán y España, y hasta con un tinte en Tel Aviv, Israel, donde sus dibujos ilustran un bar. “Es muy difícil que ya me vaya de acá. Tiene que aparecer una propuesta muy tentadora para que con mi mujer, Silvana, decidamos irnos con Emilia, nuestra hija”, asegura Sejo.
Con sus casi 48 años, el artista tucumano recorrió varios caminos hasta llegar a donde está hoy en día, con una posición sólida y reconocida en Tucumán y España, y hasta con un tinte en Tel Aviv, Israel, donde sus dibujos ilustran un bar. “Es muy difícil que ya me vaya de acá. Tiene que aparecer una propuesta muy tentadora para que con mi mujer, Silvana, decidamos irnos con Emilia, nuestra hija”, asegura Sejo.
El Kila y Llamarada
Los dos simpáticos personajes, hinchas de Atlético y San Martín, nacieron hace más de 13 años, cuando Delgado trabajaba para el diario El Tribuno. “Querían que haga dos hinchas y los nombres los elegí basándome en dos grandes ídolos que tuvieron ambos equipos, el Kila Castro y Llamarada Torales”, comenzó. “Allí me acordé de la Gorda Matosas, reconocida hincha de River, a quien le decían así porque usaba siempre la camiseta número seis que le había regalado el defensor Roberto Matosas en 1964. Su nombre real era Haydée Luján Martínez. Bueno, acá el Kila y Llamarada tienen las camisetas de Castro y Torales”, detalló.
Aun así, esa no es toda la historia de los dos grandes personajes, sobre todo el que representa al Decano. Sejo es uno de los artistas tucumanos más identificados con Atlético, y el Kila fue uno de sus grandes ídolos de la infancia: “Tuve varios referentes, fue una época linda, junto a Julio Ricardo Villa. Posteriormente el Correcaminos Rearte fue un espejo, además le hacía goles a San Martín, que sumaba más. Y mucho tiempo después llegó el Pulga, que ya es otra historia superior”, reveló.


El fútbol y Atlético siempre presentes
Varios fueron los jugadores del Decano que pasaron por la pluma de Sejo. “A Zampedri lo dibujé en julio del año pasado, posterior a la ida contra Oriente Petrolero por Copa Sudamericana. Fue como una despedida para alguien que se lo merecía por lo que hizo en Atlético”, reconoció.
Cristian Lucchetti y Luis Miguel Rodríguez, entre los jugadores actuales, también forman parte de la colección de Delgado: “El Laucha es el arquero más importante de la historia de Atlético, el mejor que vi, ni el Negro Ruiz, ni Puentedura. Ninguno hizo lo que hizo él, con ascenso, torneo internacional, nos llevó a la final de una Copa Argentina. Aparte tiene esas atajadas, como las de Junior, que nos manda a la Libertadores”, destacó sobre el “1” Decano. A la hora de hablar de PR7 no se ahorró elogios: “El Pulga es lo más grande. Es el jugador más importante de la historia del club”.


Siempre junto al Decano
Entre 1998 y 2006, Sejo vivió en España y extrañó horrores perderse los partidos de Atlético. “El descenso al Argentino A lo sufrí. Escuchaba por internet en LV7 o LV12. Recuerdo el gol de Mauro Amato sobre la hora a San Martín. Me encontraba en Madrid en ese momento, era de madrugada y la ciudad estaba nevada, pero poco me importó. Me fui al medio de la calle a gritar y festejar. Nadie entendía nada, estaba como loco”, contó.
Atlético y la Copa Libertadores
“Fue un sueño. Lo viví con mucha tensión. No pude ir por un trabajo a Quito, así que al partido con El Nacional lo vi en mi casa. Cuando pasó lo del retraso, yo entré en una crisis de nervios. Era indescriptible, iba y volvía desde dentro de mi casa al fondo. Mi mujer ni me hablaba porque ya me conoce cómo soy. No podía creer que no juguemos el partido. Peor fue cuando pusieron esa cuenta regresiva. Después que salió Luis Juez en la televisión, como que empecé a calmarme un poco porque ya se percibía otra historia”, detalló sobre lo vivido.

Los minutos pasaron, el partido se jugó y la historia se inclinó a favor del Decano. David Barbona le dio un pase en profundidad perfecto a Fernando Evangelista, que tiró el centro que cayó a en la cabeza de Fernando Zampedri. El delantero la mandó a guardar y desató la locura: “Recuerdo estar en el suelo, gritando el gol, y que mi hija, mirando la pantalla, dice “Están iguales los dos”. Claro, él estaba arrodillado con las manos en la cabeza y yo también. Esa imagen la tendrán ella y mi mujer en sus cabezas, que fueron las que me vieron”, sentenció.
No se olvida de los primos
En la colección de Delgado, también aparecen dibujos de jugadores de San Martín. El más reciente, Leandro Gracián: “Fue porque era el más mediático que había en ese momento, el más reconocido. Hoy por hoy, mala mía, no conozco los jugadores que están”, reveló. “San Martín está pasando por un momento adverso comparado con Atlético. No me importa cómo les va. Es como una ex novia, que no sabes nada de ella y te olvidás, pero cuando se muda a la misma cuadra que vos te empieza a picar o a molestar”, agregó entre risas.










