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Alberto Lebbos declara en el juicio por su hija Paulina

DEBATE ORAL

A partir de las 16:30 comenzará el testimonio del padre de la joven hallada sin vida el 11 de marzo de 2006. Arranca la ronda de declaraciones de los más de 270 testigos de la causa.

Alberto Lebbos en Tribunales, durante el juicio por su hija Paulina. (FOTO: Adolfina Leone Cervera)





“Yo creo que Paulina cayó en manos de una banda de degenerados, de pervertidos, que cuentan con el apoyo del poder, algunos muy allegados al poder. Y ha tenido la desgracia Paulinita de caer atrapada de esta gente que sale de cacería de jóvenes. Lamentablemente eso es lo que ha pasado”, dice Alberto Lebbos a eltucumano.com, un día antes de su turno para contar que pasó en los días previos y posteriores a la desaparición y muerte de su hija.

El testimonio de Lebbos inaugura la ronda de declaración de los más de 270 testigos que se sentarán frente a los jueces Carlos Caramuti, Rafael Macoritto y Dante Ibáñez, y entre los que se destacan el ex gobernador José Alperovich y sus hijos Gabriel y Daniel, y el actual ministro fiscal Edmundo Jiménez. Alperovich y Jiménez testificarán por escrito, amparados en el artículo 230 del Código Procesal Penal de Tucumán, al igual que el ex fiscal de instrucción Alejandro Noguera y su par Adriana Reinoso Cuello.

Para el padre de la joven hallada sin vida el 11 de marzo de 2006, cada uno de los imputados forman parte de una trama de encubrimiento. Roberto Luis Gómez, acusado de ser el autor material, sería según Lebbos parte de una banda que secuestró y mató a su hija. El ex jefe y el subjefe de la Policía, Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, los policías retirados Héctor Brito y Waldino Rodríguez, y el ex secretario de Seguridad Eduardo Di Lella, en tanto, son considerados los responsables de ejecutar maniobras para desviar la investigación penal.

Sobre el resultado del juicio oral, Alberto Lebbos se muestra confiado: “Tengo la más absoluta confianza en el tribunal, en los fiscales; las pruebas son contundentes y yo lo que pido es que se haga Justicia y que reciban una condena ejemplar”.


Coincidencias con los imputados

Alberto Lebbos y los imputados Eduardo Di Lella y Hugo Sánchez registran coincidencias en cuanto a sus testimonios y lugares compartidos, previo al hallazgo del cuerpo de Paulina.

Todos coinciden en haberse encontrado en un semáforo de la avenida Sarmiento ─aunque hay diferencias en la calle transversal─ el día de la desaparición de la joven y que fue allí que por primera vez se supo de su desaparición.

Sánchez declaró que recomendó a Lebbos mediante Di Lella que radicara la denuncia por persona desaparecida en la Unidad Regional de capital, a donde se dirigió momentos después. En su testimonio escrito ─registrado por la Fiscalía IV en agosto de 2014─ Di Lella coincide con lo declarado por Sánchez.


El día de la desaparición

El 25 de febrero de 2006, Paulina Lebbos sale con un grupo de amigas después de rendir una materia en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán. El último mensaje que intercambió con su padre, Alberto, fue la medianoche del 26, un domingo. Desde entonces se desconoce qué pasó.

“Esa noche, tarde, como a la medianoche, le preguntaba cómo estaba y si necesitaba algo, y ella me contestó que se iba a bailar con las amigas, que estaba todo bien”, recuerda su padre.

El domingo, mientras Alberto se encontraba en su trabajo, recibe un llamado desde su casa avisándole que Paulina no había llegado a su casa. Según él, la joven era previsible y se sabía que volvía antes del mediodía cada vez que salía.

“Ella había quedado de volver al mediodía. Tenía a su hijita de 5 años y siempre que salía a algún lugar decía a dónde iba y a qué hora iba a volver”, cuenta Lebbos.

A partir de ahí Alberto y su familia comienzan a buscar a Paulina en los lugares que consideraban podría encontrarse, como la casa de su amiga Virginia Mercado o la de su novio César Soto, hasta que interviene la Policía y el gobierno provincial, que en ese entonces dirigía José Alperovich.