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Un subsidio a medida puede "ahogar" la reelección de la decana de Educación Física

Repercusiones

Beatriz Silva está comprometida en una polémica contratación de la Secretaría de Deportes de la Nación para la construcción de una pileta olímpica.





Natación es una de las materias medulares del profesorado que dicta la Facultad de Educación Física de la Universidad Nacional de Tucumán (Facdef) pero al no contar con una pileta propia en condiciones, las autoridades vienen realizando gastos significativos para alquilar un natatorio adecuado. Por esta razón, la decana Beatriz Silva realizó una gestión ante la Secretaría de Deportes de la Nación, conducida por Carlos Mac Allister para concretar la construcción de una pileta olímpica en el predio de avenida Benjamín Aráoz al 700. Pero el sueño de la pileta propia quedó trunco y envuelto en una preocupante sospecha de corrupción.

Según reveló a fines del año pasado el programa “Periodismo para todos”, de Jorge Lanata, el segundo del “colorado” Mac Allister, Orlando Mocaggatta habría influenciado desde su función para que la empresa de piletas de natación “Myrtha Pools“ sea la encargada de construir el natatorio en Tucumán y en otras partes del país con financiamiento de la Nación. El caso es que el propio Mocaggata fue el representante de esa empresa hasta pocos días antes de asumir su cargo, en diciembre de 2015.

Ante la requisitoria periodística Silva reconoció que Mac Allister le dio a elegir entre la pileta o una cancha de atletismo sintética pero la decana se inclinó por la primera. “Yo quería una pileta de 25×25 pero tuve que pedir una de 50×50 por recomendación de la Secretaría”, reconoció la decana que en mayo buscará su reelección al frente de la Facdef.

“En marzo de este año cobraron 18 millones de pesos para construir la pileta, pero sobre la marcha decidieron hacer las cosas más prolijas y en julio llamaron a una licitación“, expresó Lanata quien además reveló que en el expediente de pedido del subsidio, las propias autoridades de la facultad adosaron un croquis de la pileta con el logo de la empresa cuestionada, lo cual eleva la sospecha de que se haya tratado de un subsidio a medida”.

Entre la frustración de docentes y estudiantes que ven prolongarse la incómoda situación de tener que cursar y rendir una materia tan importante lejos de la facultad y los nubarrones que ensombrecen el proceso de construcción de la nueva pileta, Silva podría ver naufragar su sueño reeleccionista.