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"Lo más grande de mi vida": la emoción de los hinchas de Atlético en Paraguay

DE AMÉRICA

Miles y miles de Decanos explotaron en las tribunas con el final de Sampaio y el pasaje a los octavos de final. "Esta noche se las voy a contar a mis tataranietos". Mirá la fiesta monumental y las cargadas a San Martín. VIDEO.

La fiesta en Paraguay fue de Atlético. Foto Conmebol.





PARAGUAY (Enviados especiales).- Más de 3 mil hinchas no caen. Simplemente no pueden tomar dimensión de lo que acaba de pasar, de que el corazón ya puede latir con normalidad, que no pasa nada si se ponen a llorar como el chico de 6 años que fue Cachito Córdoba, este hombre que ahora tiene 54 pirulos, la remera apretada y llora, y se quiebra, y le cuenta a eltucumano.com: "Sí, desde los 6 voy a la cancha, es lo más grande que me ha pasado en la vida, tengo 54 años. No lo puedo creer".

Alrededor hay hombres y mujeres agitados, en cuclillas, buscando aire, transpirados: ellos también han jugado, han copado Asunción, le han puesto vida y alma a cada jugada, han ovacionado a Pizzicanella, otro orgullo del club que se va abrazado con el Pulga Rodríguez, enteros ante las cámaras de Fox, ya más vulnerables cuando reciban el llamado del papá, de la mamá, de los amigos, de todos los que hicieron el aguante desde Tucumán.

Hay un grupo de amigas que dejaron todo para llegar a Asunción, que se abrazan en ronda y se suman al griterío con la voz grave de la Inimitable: "Se mueve, se mueve, se mueve... Está descontrolada, la banda... Te sigo desde pendejo, toda la vida voy a estar... Loco, loco a todos lados", cantan y bailan por los tablones de cemento. Son los últimos que quedan. Los paraguayos también clasificaron a octavos de final, pero aquí la fiesta solamente es de Atlético.

"Les voy a contar a mis nietos, a mis tataranietos. Les voy a decir: '¡Yo estuve ahí, yo estuve ahí!" Es el día más feliz de mi vida", se emociona Carlos Manuel Gramajo, más conocido como Chaca, envuelto en una bandera mientras las camisetas empiezan a revolearse al viento: "Yo... Soy Decano... Es un sentimiento, no puedo parar...". Y llega el minuto de silencio para el Sucio que está muerto, y las cargadas de los últimos tiempos: Sacá la Ciudadana, papá! ¡Aprendé, Ciruja! ¡El único Gigante que hay, papá! ¡Nadie mueve esta gente en el Norte!".

Son retazos, recortes, escenas de una película para guardar toda la vida, para que esta noche no queden dudas y se cante lo que se canta: "Esta noche hasta el pingo me voy a poner, esta noche hasta el pingo me voy a poner... ¡Y mañana... y mañana otra vez!" ¡Vaciá, Decano!