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Preocupación, indignación y vergüenza: la reacción de los científicos tucumanos

Golpe a la ciencia

Después de que el diputado Facundo Garretón felicitó a la investigadora que participó de un concurso televisivo para solventar su investigación contra el cáncer, la comunidad científica de la provincia denunció la crisis en que se encuentra actualmente el sector. Una política nacional que promueve y festeja el ajuste.





La participación de la científica Marina Simian anoche en el programa “¿Quién quiere ser millonario?” que conduce Santiago Del Moro puso en escena el momento crítico que atraviesa todo el sistema científico argentino. La ganadora del premio de $500.000 en el concurso televisivo de preguntas y respuestas reveló que el dinero será destinado a comprar los insumos necesarios para poder continuar con su investigación en contra del cáncer. Esa confesión no hizo más que desnudar su propia desesperación y el pedido de auxilio de tantos otros investigadores de CONICET que, al igual que ella, ven peligrar años de trabajo científico. Como si esto fuera poco, mientras la escena se viralizaba en las redes sociales, las felicitaciones que le envió el diputado de Cambiemos Facundo Garretón vía Twitter sonaron como la última gota que terminó por rebalsar el vaso. La comunidad científica tucumana hizo sentir su preocupación, indignación y vergüenza ante un gobierno que aplaude su propia negligencia.

“El sistema científico está desguazado y abandonado. Lo de Simian fue una actuación desesperada ante un Estado ausente y, precisamente, en el área de la ciencia aplicada, que es lo que la gente de este gobierno se llena la boca diciendo que es lo que hay que hacer”, recalcó la Doctora en biología Silvia Lomascolo que trabaja en el Instituto de Ecología Regional.  A la hora de analizar la reacción de Garretón, la investigadora fue contundente: sus palabras le generaron vergüenza. “El diputado tiene la mentalidad de un empresario y no de un funcionario público. Es evidente que no entiende el rol del Estado en la inversión en ciencia”, aseguró.

La investigadora recordó que Garretón, como miembro de la comisión parlamentaria de presupuesto, es uno de los responsables de que el proyecto presentado por el senador del partido justicialista Omar Ángel Perotti se encuentre actualmente cajoneado. Esta iniciativa establece como meta que el presupuesto destinado a la ciencia llegue al 3% del producto bruto interno (PBI) en el año 2030. Además, determina que, en los casos en que el PBI no crezca, los recursos del área nunca podrán ser inferiores a los del período anterior. Según las estadísticas, el presupuesto para ciencia y técnica cayó al 0,25% del PBI en 2018 (entre el 2010 y el 2015 se ubicaba cerca del 0,35%). Todo parece indicar que el derrumbe presupuestario se acentuará aún más este año.

“La situación me genera angustia. La participación de la investigadora en ese programa de televisión difundió la situación crítica del sistema científico, pero también se corre el riesgo de romantizar las vocaciones y de naturalizar que los investigadores y becarios subvencionen de sus propios bolsillos el funcionamiento de los institutos y de los proyectos de investigación”, explicó la becaria de CONICET Evangelina Narvaja. La investigadora recordó que durante su campaña electoral el presidente Mauricio Macri se había comprometido a continuar con una política pública que apuntale el desarrollo científico y tecnológico. Esa promesa, dice, resultó otra de las tantas mentiras de la actual gestión de gobierno.


“En mi caso la beca doctoral se termina el año que viene, después de haber hecho dos maestrías en el exterior y el doctorado, el futuro se presenta como una gran incertidumbre”, reflexiona la becaria que estudia las representaciones acerca de la práctica del sexting (envío de mensajes con contenidos sexuales, eróticos o pornográficos) entre los adolescentes tucumanos. En el área de lingüística donde ella se desempeña sólo ingresaron  cuatro personas a la carrera de investigador científico este año.

Por su parte, Ricardo Kaliman, subdirector del Centro Científico Tecnológico del Conicet-Tucumán, destacó que la intervención televisiva de Marina Simian demuestra la convicción con que los científicos vienen desarrollando sus actividades en el contexto actual: “Frente a una situación crítica, ella busca una estrategia por un camino que es totalmente impensado. Me parece que pone en evidencia que hay una vocación muy  fuerte y una conciencia de que este trabajo es importante y necesario”. Esta tarea se ha venido desarrollando ante el cada vez más acentuado recorte presupuestario de parte del gobierno nacional.

Según Kalimán, se podría hacer una lista gigantesca con todos los problemas presupuestarios que actualmente aquejan a los distintos institutos de CONICET. El año pasado apenas recibieron el 40% de lo que estaba estipulado en el presupuesto de 2017. Eso se ha traducido en la falta de equipamiento y de recursos para desarrollar diferentes investigaciones, ya que el escaso dinero que ha ingresado se ha usado para poder pagar los servicios básicos como luz, teléfono y limpieza. De todas maneras, insiste que han continuado investigando con los pocos recursos que tenían a mano. 

Uno de los aspectos que más preocupan actualmente son los recortes en los ingresos a la carrera de investigador. “Hoy en día estamos formando gente que no sabemos si cuándo se reciban van a seguir en el sistema porque realmente hay muy pocas posibilidades. Las becas se han dado pensando en que después los que hagan bien sus tareas de investigación van a engrosar los equipos de trabajo. No sabemos qué va a pasar con todo eso”, explicó Kaliman. En la última convocatoria, el CONICET sólo admitió al 17,7% de los postulantes con calificaciones para ingresar. Todo esto brinda un panorama bastante desolador para el sector: “Esperamos que vengan tiempos mejores, que seguramente no serán con este gobierno ni con este tipo de política”.

En palabras de Marina Simian, la científica que participó anoche del programa televisivo, ganar los $500.000 del premio significó salvar todo un año de su investigación contra el cáncer de mamas. “La devaluación del último año tiene un impacto muy negativo porque los reactivos que usamos en el laboratorio son importados. Los reactivos tienen un costo en dólares y en Argentina valen hasta cuatro veces más que en el exterior. Se nos hace muy cuesta arriba seguir desarrollando este tipo de proyectos”, destacó en una entrevista brindada al canal C5N.

Ante lo que parece el último manotazo de ahogado de una científica que teme que el avance de su investigación quede en la nada, la felicitación de Facundo Garretón sólo puede interpretarse como una broma de mal gusto: “¡Felicitaciones Marina Simian de Galuzzi! No sabía que habías participado, me alegra mucho que hayas ganado y que esto sirva, aunque sea una pequeña parte, para tu investigación”, escribió del diputado generando después una ola de críticas.

Aunque polémico, el discurso del diputado tucumano resulta consecuente con la postura del gobierno nacional que parece empeñado en desfinanciar al sector científico, o bien, como Garretón, pretende que sean los propios investigadores quienes se autofinancien las tareas científicas. Así lo demostraron hoy las palabras del ministro del Interior Rogelio Frigerio, quien al ser consultado por Radio Metro acerca de la problemática presupuestaria destacó: “Cuando uno discute prioridades también tiene que discutir qué cosas no son prioritarias para el país, porque nosotros tenemos que hacer un esfuerzo para dejar de vivir de prestado”. Así, queda claro que hacer ciencia en Argentina se ha vuelto una tarea cada día más difícil, casi tanto como volverse millonario en un programa de televisión o sacando la lotería.