Salió el sol para Estación Experimental: "Volvimos a ser felices"
HISTORIAS DE ACÁ
Después de un año sin jugar en el barrio y de mucho tiempo bajo las sombras, hinchas, socios, autoconvocados, ex jugadores, glorias del club, abuelos e hijos volvieron a su lugar en el mundo ante Talleres de Tafí Viejo. Ariel Fernando Brito relata uno de los días más importantes en la historia de la Abeja.
Ariel (primero a la izquierda) y La Banda de la Esquina feliz bajo el sol de la cancha.
Pasa lo que siempre pasa en la previa de los grandes días que nos depara la vida: Ariel Fernando Brito y los changos habían estado con las manos llenas de pintura azul y amarilla toda la semana porque habían estado pintando el club de punta a punta. Estaban cansados. Y el plan de la noche era descansar, comer algo tranquilo nomás, ver un poco la tele y acostarse temprano. En fin, promesas que uno se hace y que sabe que no va a cumplir. Por eso a las diez de la noche, Mecha, El Sucio
Juan, Nini, El Pelao, Marquitos o Ariel mismo mandó el mensaje para juntarse en la esquina del club.
“Es que toda esta semana habíamos estado pintando el club. Pero anoche la ansiedad pudo más y nos juntamos hasta las 4, hoy nos despertamos comiendo unos choris, le metimos un asadito y nos fuimos a la cancha”, relata el sábado perfecto Ariel, hincha, amigo, enfermo, fanático, comprometido con ese glorioso club que se llama Estación Experimental, quien vive uno de los momentos más importantes de su historia: la refundación.
Ariel habla con eltucumano.com tomando una birrita con los changos después del partido 1 a 1 contra Talleres de Tafí Viejo, por la fecha 8 de la Primera B de la Liga Tucumana de Fútbol. El primer trago que le hace a esa botella fría de un litro de Quilmes se parece al primer trago que hizo por primera vez en la cancha. Todas las sensaciones volvieron en los hinchas de las Abejas este sábado en el templo de la William Cross, el doctor que fue director de la Estación Experimental Agrícola. Esa cerveza que ahora están tomando con La Banda de la Esquina se la vendió Marcelo Álvarez, el popular Papel, como le decían cuando era jugador de Estación y abrió el kiosco en la esquina: “Papel es un ex jugador y ahora es referente de los que han recuperado el club”.
Mientras de fondo suenan los vientos de Marquitos, el músico del club, Ariel explica que todo lo que vive este sábado hace mucho que no lo vivía: “Un año exactamente… Hace un año que no jugábamos en nuestra cancha porque no estaba habilitada: estaba rota la tela perimetral, estaban los postes caídos, la pintura era de hace más de 10 años. Pero entre todos los vecinos, los autoconvocados, socios, ex jugadores, ex dirigentes, nos pusimos manos a la obra y a trabajar en la recuperación real del club. Esta semana hemos pintado el club, las tribunas, los escudos, los arcos, un mástil, la cantina, el túnel de donde salen los jugadores. Los padres de básquet pintaron la cancha. Y con la ayuda de la municipalidad de Las Talitas hemos sacado tres camiones de basura”.
No es casualidad que después de la larga noche oscura que sufrieron los hinchas de Estación, hoy, este sábado 6 de julio de 2019 para hacerlo póster, hoy haya salido el sol y abrigue a la multitud que volvió a la cancha después de mucho tiempo más que un año: “El problema fue cuando estaba Morghenstein como presidente. Fue intendente durante tres períodos de Las Talitas y en una de esas queda como presidente del club. Durante su presidencia no ha permitido que nadie se pueda hacer socio. Queríamos aportar al club y el vago no te lo permitía. Entonces los únicos socios que estaban en el club y votaban son los que él quería que lo votaran. No podíamos votar, no teníamos voz. Queríamos nuestra soberanía”.
El sol empezó a amagar como un enganche de Marcelo “La Gata” Lazarte, el crack que colgó los botines pero nunca la camiseta y encabezó junto un grupo de socios la presentación de un recurso en personería jurídica, que llama a que se normalice el club. De los 261 socios, vinieron 90, entre esos socios se ha elegido una junta electoral y quien ganó fue Carlos Alberto Toledo: “Peca, ex jugador del club, un vago de acá del barrio, quien también es parte de esta movida".
Antes de volver a su casa con el pecho inflado y listo para ir a ver a Estación Experimental, el bandón tucumano que toca esta noche, Ariel Fernando Brito pegará la vuelta hasta el barrio Soberanía Nacional, contento porque con La Banda de la Esquina largaron una campaña: “Les pedimos a la gente que no venga con la camiseta de San Martín, de Atlético, de Boca o de River. Estamos en la B de la Liga Tucumana de Fútbol. De los estamentos somos el más bajo, pero de locales metemos 3 mil personas y copamos Los Ralos, Villa Quinteros, lugares donde la gente nunca se hubiera imaginado ir si no fuera por Estación. Somos un club chico, humilde, pero enorme por su gente. Acá hay una cuestión de tradición, de identidad con el club, de sentido de pertenencia con el barrio. Ahora estoy con personas de 60 años. Mi hija tiene 4 años y se sabe todas las canciones. Me pide que se las cante. Me pidió que la trajera a la cancha. Todos nosotros ya tenemos más de 30 años. Y mientras alentamos, nuestros hijos juegan debajo de las tribunas. El amor es el motor de todo esto. Claro que estoy emocionado”.
Y si de sensaciones sabe el fútbol, ese es el grito que esta tarde inolvidable les tenía preparado para el último minuto del partido a los hinchas: “Íbamos perdiendo 1 a 0. Último minuto, penal para Estación. Isaac Chabán patea y entra. Hemos gritado el gol con todo, ha sido una descarga tremenda, un grito de alivio, de esperanza. Porque no nos merecemos estar donde estamos, hermano. La gente de Estación es increíble. Y en un par de años no tengo dudas que vamos a dar que hablar. No tengo ninguna duda. Hoy dimos el primer paso. Hoy volvimos a ser felices”.
*Este relato está dedicado al Galle Quintana.-








